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TU PASAJE - SONETO AUTOR: FRANCO ZAFIR MÉXICO





Tu pasaje en el ponto fue la estela
de la nave cruzando hacia’l oeste,
donde muere hasta el sol; también aqueste
sentimiento amoroso se cancela.


Y suspende, por hoy, la filomela
su trinar de crepúsculo en el este.
De magnífica bóveda celeste
se disipa en cerúlea y prócer tela


sacra imagen que yo de ti pintase,
refrendando recíproca promesa:
“El amarnos los dos con entereza...


-lo que incluso tu boca me jurase,
terminando, sintética, la frase-:
...hasta vernos exánimes la huesa.”


Cavaré para ti profunda fosa
do tus restos mortales deposite,
donde la retentiva no me incite,
si evocare el soneto de ‘Tu rosa’,


a que vierta, cual agua rumorosa,
aun silente, la lágrima que grite
-¡ay!- tu nombre y, por tanto, resucite
ese amor que del óbito ya goza.


Guardaré la memoria bajo llave
hasta el día que ceje la procela
de la cruel ciclotimia en dormivela,


cuando traiga solaz el euro suave
y remonte mi espíritu cual ave,
cuando ya tu recuerdo no me duela.


FRANCO
Derechos Reservados 2005
francozafir@aol.com  






Tu pasaje en el ponto fue la estela
de la nave cruzando hacia’l oeste,
donde muere hasta el sol; también aqueste
sentimiento amoroso se cancela.


Y suspende, por hoy, la filomela
su trinar de crepúsculo en el este.
De magnífica bóveda celeste
se disipa en cerúlea y prócer tela


sacra imagen que yo de ti pintase,
refrendando recíproca promesa:
“El amarnos los dos con entereza...


-lo que incluso tu boca me jurase,
terminando, sintética, la frase-:
...hasta vernos exánimes la huesa.”


Cavaré para ti profunda fosa
do tus restos mortales deposite,
donde la retentiva no me incite,
si evocare el soneto de ‘Tu rosa’,


a que vierta, cual agua rumorosa,
aun silente, la lágrima que grite
-¡ay!- tu nombre y, por tanto, resucite
ese amor que del óbito ya goza.


Guardaré la memoria bajo llave
hasta el día que ceje la procela
de la cruel ciclotimia en dormivela,


cuando traiga solaz el euro suave
y remonte mi espíritu cual ave,
cuando ya tu recuerdo no me duela.


FRANCO
Derechos Reservados 2005
francozafir@aol.com  


TU Y TUS ACTOS AUTOR: EMILIO MONTEMAYOR - ODOMERA











¡Hoy te tuve al alcance de mis manos!
Nada se compara con la dicha
que experimento cuando te tengo cerca,
calor que se escapa de tu boca para calentar
mis gélidos inviernos.
Aliento que sin llegar a besarme me da en la cara
y me provoca.
Labios que me hablan desde el infinito,
de entre el viento que mueve las hojas.
Corazones que laten en la distancia,
a la misma velocidad.
Cuanto te amo!...como te siento!
Cuantas maravillas aladas vuelan de mi imaginación
a tu encanto femenino que me atrapa y me priva.
Te pienso, te sueño, te deseo.
OH, cuerpo color de llamas que me enciende
el horizonte, que me convierte en cenizas
bajo tus gemidos.
No te quedes callada, grita conmigo y que se entere
el mundo que tú y yo nos amamos.





Emilio Montemayor

copyright
odomera@aol.com














¡Hoy te tuve al alcance de mis manos!
Nada se compara con la dicha
que experimento cuando te tengo cerca,
calor que se escapa de tu boca para calentar
mis gélidos inviernos.
Aliento que sin llegar a besarme me da en la cara
y me provoca.
Labios que me hablan desde el infinito,
de entre el viento que mueve las hojas.
Corazones que laten en la distancia,
a la misma velocidad.
Cuanto te amo!...como te siento!
Cuantas maravillas aladas vuelan de mi imaginación
a tu encanto femenino que me atrapa y me priva.
Te pienso, te sueño, te deseo.
OH, cuerpo color de llamas que me enciende
el horizonte, que me convierte en cenizas
bajo tus gemidos.
No te quedes callada, grita conmigo y que se entere
el mundo que tú y yo nos amamos.





Emilio Montemayor

copyright
odomera@aol.com




Tu Sexo







Libemos nuestra esencia



en la



humedad de dos cuerpos,



el placer de la carne,



el gemir de besos,



la saliva de nuestras ansias,



el dolor de nuestros huesos.





Bailemos en armonía



al compás de movimientos



la callada melodía



de nuestras respiraciones,



un latido,



sollozos,



ven, no tardes



recorre mis campos



con tus dedos,



y déjame humedecer tus llanos



con el elixir sutil de mis deseos



y sorbo a sorbo



beber el veneno afrodisíaco



de tu sexo.







Libemos nuestra esencia



en la



humedad de dos cuerpos,



el placer de la carne,



el gemir de besos,



la saliva de nuestras ansias,



el dolor de nuestros huesos.





Bailemos en armonía



al compás de movimientos



la callada melodía



de nuestras respiraciones,



un latido,



sollozos,



ven, no tardes



recorre mis campos



con tus dedos,



y déjame humedecer tus llanos



con el elixir sutil de mis deseos



y sorbo a sorbo



beber el veneno afrodisíaco



de tu sexo.