Tu Sexo







Libemos nuestra esencia



en la



humedad de dos cuerpos,



el placer de la carne,



el gemir de besos,



la saliva de nuestras ansias,



el dolor de nuestros huesos.





Bailemos en armonía



al compás de movimientos



la callada melodía



de nuestras respiraciones,



un latido,



sollozos,



ven, no tardes



recorre mis campos



con tus dedos,



y déjame humedecer tus llanos



con el elixir sutil de mis deseos



y sorbo a sorbo



beber el veneno afrodisíaco



de tu sexo.







Libemos nuestra esencia



en la



humedad de dos cuerpos,



el placer de la carne,



el gemir de besos,



la saliva de nuestras ansias,



el dolor de nuestros huesos.





Bailemos en armonía



al compás de movimientos



la callada melodía



de nuestras respiraciones,



un latido,



sollozos,



ven, no tardes



recorre mis campos



con tus dedos,



y déjame humedecer tus llanos



con el elixir sutil de mis deseos



y sorbo a sorbo



beber el veneno afrodisíaco



de tu sexo.