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DESVELO







Cuando me desvelo sueño despierta.
Siento que navegas libre sobre el mar
de mi cuerpo.

Adivino tu boca en mis labios,
saboreo cada beso, estremeciéndome;
húmeda entre mis muslos, despierto.

Cierro los ojos para seguir soñándote
en mi desvelo y…
adivino tus manos sobre mis pechos,
me elevan de pasión y deseos,  al espacio,

un gemido se asoma… y en un breve descuido
se deslizan horizontales transformándose
en prolongadas y tibias caricias,

cuando me desvelo…
las colinas de mi cuerpo se adormecen
y yo, voy diluyéndome  en el cuerpo de tu alma.




Soledad
Copyright
15 de mayo del  2010


Safe Creative #1005226363921






Cuando me desvelo sueño despierta.
Siento que navegas libre sobre el mar
de mi cuerpo.

Adivino tu boca en mis labios,
saboreo cada beso, estremeciéndome;
húmeda entre mis muslos, despierto.

Cierro los ojos para seguir soñándote
en mi desvelo y…
adivino tus manos sobre mis pechos,
me elevan de pasión y deseos,  al espacio,

un gemido se asoma… y en un breve descuido
se deslizan horizontales transformándose
en prolongadas y tibias caricias,

cuando me desvelo…
las colinas de mi cuerpo se adormecen
y yo, voy diluyéndome  en el cuerpo de tu alma.




Soledad
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15 de mayo del  2010


Safe Creative #1005226363921

CUANDO EL VIENTO SOPLA A TU FAVOR- ODOMERA








     Mujer, cuando el viento sopla a tu favor
     vuelan felices las tiernas golondrinas;
     y aunque su vuelo signifique un triste adiós,
     se solidariza mi recuerdo con tu herida.

     Hoy rondan las amarguras y las penas,
     en el circunloquio sagrado de tu guarida.
     Y la nostalgia te ha hecho su eterna presa
     y sueñas volar como vuelan las golondrinas.

     Caminas junto al polvo gris de los ensueños,
     y añoras cicatrizar con esperanzas tus alas rotas
     ¡Que largo se vuelven los insospechados sueños,
     cuando el dolor oculto espontáneamente brota!

     Nadie sabe de la pasividad de tu agonía,
     jamás sabrán que no has superado mi amor,
     porque disimulas una espumante alegría.
     ¡Mi vida! Cuando el viento sopla a tu favor.

     Con el tiempo me has desprendido el alma,
     y has lastimado el vestido que cubre mi corazón.
     Mas, si pierdo el control que logra la calma
     escribo un poema romántico y desahogo mi dolor.

     Sufriendo voy contando el tic tac de las horas,
     el devenir de los sufrimientos eternos que siento por ti.
     En este mismo instante a mi imaginación te asomas
     y de repente por tu amor contraído quiero morir.

     Ya vez que cuando el viento sopla a tu favor,
     y me castigan las olas truculentas del mar sin fin,
     me marcho bien lejos atado a mi imaginación,
     y a lo lejos puedo volar hacia el cielo azul junto a ti.

     La tristeza que cuelga el tiempo sobre sus riberas
     me hace culpable de tu llanto. De tu desviación.
     No obstante a ello, simplemente con que tú me quieras,
     es razón suficiente para que hablemos de amor.

                 Odomera@aol.com

Emilio Montemayor

Cuba 
derechos reservados
 








     Mujer, cuando el viento sopla a tu favor
     vuelan felices las tiernas golondrinas;
     y aunque su vuelo signifique un triste adiós,
     se solidariza mi recuerdo con tu herida.

     Hoy rondan las amarguras y las penas,
     en el circunloquio sagrado de tu guarida.
     Y la nostalgia te ha hecho su eterna presa
     y sueñas volar como vuelan las golondrinas.

     Caminas junto al polvo gris de los ensueños,
     y añoras cicatrizar con esperanzas tus alas rotas
     ¡Que largo se vuelven los insospechados sueños,
     cuando el dolor oculto espontáneamente brota!

     Nadie sabe de la pasividad de tu agonía,
     jamás sabrán que no has superado mi amor,
     porque disimulas una espumante alegría.
     ¡Mi vida! Cuando el viento sopla a tu favor.

     Con el tiempo me has desprendido el alma,
     y has lastimado el vestido que cubre mi corazón.
     Mas, si pierdo el control que logra la calma
     escribo un poema romántico y desahogo mi dolor.

     Sufriendo voy contando el tic tac de las horas,
     el devenir de los sufrimientos eternos que siento por ti.
     En este mismo instante a mi imaginación te asomas
     y de repente por tu amor contraído quiero morir.

     Ya vez que cuando el viento sopla a tu favor,
     y me castigan las olas truculentas del mar sin fin,
     me marcho bien lejos atado a mi imaginación,
     y a lo lejos puedo volar hacia el cielo azul junto a ti.

     La tristeza que cuelga el tiempo sobre sus riberas
     me hace culpable de tu llanto. De tu desviación.
     No obstante a ello, simplemente con que tú me quieras,
     es razón suficiente para que hablemos de amor.

                 Odomera@aol.com

Emilio Montemayor

Cuba 
derechos reservados