BECQUER




Sobre la falda tenía
el libro abierto;
en mi mejilla tocaban
sus rizos negros;
no veíamos las letras
ninguno, creo;
más guárdabamos entreambos
hondo silencio.
¿Cúanto duró? Ni aún entonces
pude saberlo;
solo sé que no se oía
más que el aliento,
que apresurado escapa
del labio seco.
Solo se que nos volvimos
los dos a un tiempo,
y nuestros ojos se hallaron;
y sonó un beso.



:0)


Sobre la falda tenía
el libro abierto;
en mi mejilla tocaban
sus rizos negros;
no veíamos las letras
ninguno, creo;
más guárdabamos entreambos
hondo silencio.
¿Cúanto duró? Ni aún entonces
pude saberlo;
solo sé que no se oía
más que el aliento,
que apresurado escapa
del labio seco.
Solo se que nos volvimos
los dos a un tiempo,
y nuestros ojos se hallaron;
y sonó un beso.



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