La poesía de éste joven escritor, el ganador más joven hace cuatro o cinco años del prestigioso premio Hyperión con 17 años, va dibujando contornos y límites cada vez más sorprendentes. David Leo García con éste "Dime qué" segundo libro de poemas y premio de poesía Cáceres Patrimonio de la Humanidad en su XXIII edición recoge muestras de como la poesía actual es capaz de coquetear con los más variados estilos y formas para deleitarnos con nun collage poético donde lo mismo nos encontramos con expresiones inglesas, grafismos suburbanos o trazos clásicos: es no poner cotos a la creación.
David Leo se consolida en el panorama cosmopoético como un referente que nos emociona sin un límite aún conocido pero indudablemente cercano a lo ilimitado.
Ahí va uno de sus poemas:
FUERA
Entra en el mundo. Vámonos de mí,
no me mires ya más, piensa en el mundo,
es un incendio largo donde caben
promesas, travesuras,
las frases que decimos convencidos
y no llegan a oírse, la mezclada
respiración de dos enfermos.
Algo de euforia por estar,
algo de espanto, estar aquí.
La mente que descubre: «no hay propósito en la evolución»,
se despliega la noche sin estrellas
y luego como ves:
educar a la médula espinal,
una tragedia vista desde arriba,
una demolición destapa la bahía.
Los bordes de la herida, su lento parpadeo.
El atlas está húmedo,
la enciclopedia pesa como un No.
No estamos en el mundo pero estamos aquí.
Buen fin de semana ;0))
La poesía de éste joven escritor, el ganador más joven hace cuatro o cinco años del prestigioso premio Hyperión con 17 años, va dibujando contornos y límites cada vez más sorprendentes. David Leo García con éste "Dime qué" segundo libro de poemas y premio de poesía Cáceres Patrimonio de la Humanidad en su XXIII edición recoge muestras de como la poesía actual es capaz de coquetear con los más variados estilos y formas para deleitarnos con nun collage poético donde lo mismo nos encontramos con expresiones inglesas, grafismos suburbanos o trazos clásicos: es no poner cotos a la creación.
David Leo se consolida en el panorama cosmopoético como un referente que nos emociona sin un límite aún conocido pero indudablemente cercano a lo ilimitado.
Ahí va uno de sus poemas:
FUERA
Entra en el mundo. Vámonos de mí,
no me mires ya más, piensa en el mundo,
es un incendio largo donde caben
promesas, travesuras,
las frases que decimos convencidos
y no llegan a oírse, la mezclada
respiración de dos enfermos.
Algo de euforia por estar,
algo de espanto, estar aquí.
La mente que descubre: «no hay propósito en la evolución»,
se despliega la noche sin estrellas
y luego como ves:
educar a la médula espinal,
una tragedia vista desde arriba,
una demolición destapa la bahía.
Los bordes de la herida, su lento parpadeo.
El atlas está húmedo,
la enciclopedia pesa como un No.
No estamos en el mundo pero estamos aquí.
Buen fin de semana ;0))