Son jóvenes, rapazas dispuestas a vivir y producir sin descanso, son las nuevas diosas de la ciudad, se ve en sus ojos y en su belleza, están dotadas de una luz especial, se les ve en ese brillo de la mirada y en las palabras balanceadas al ritmo urbano del rap, un sonido donde el corazón late sin pausa ni tregua, palabras que alcanzan enorme sensualidad y color.
Son jóvenes, rapazas dispuestas a vivir y producir sin descanso, son las nuevas diosas de la ciudad, se ve en sus ojos y en su belleza, están dotadas de una luz especial, se les ve en ese brillo de la mirada y en las palabras balanceadas al ritmo urbano del rap, un sonido donde el corazón late sin pausa ni tregua, palabras que alcanzan enorme sensualidad y color.