RECUERDOS DEL AYER...VERANO DEL AÑO 1974


RECUERDOS DEL AYER...VERANO DEL AÑO 1974

Ella es una criatura maravillosa, su infancia fue feliz, con algún que otro nubarrón, pero es la ley de la vida, así se aprende y se acumulan experiencias, es el mejor modo de aprender a ser fuerte para las duras pruebas a las que nos somete la vida algunas veces...
y unos meses después debía de pasar una de las pruebas más duras y difíciles de olvidar y que desgarran el corazón...
Por esa razón Ella  piensa que ese verano fue un Gran Regalo que Dios le quiso regalar...

Siempre había estado abrigada por sus padres y hermanos mayores, todos decían que era muy traviesa, y su madre siempre la tuvo a su lado, para que no molestara a la familia...
a las niñas traviesas no se las desea tener en ningún lado y los mayores olvidan con gran facilidad su niñez
y no comprenden que  las niñas muy movidas no son malas, sino hiperactivas, que necesitan libertad y estar entretenidas, porque su mente tiene sed y hambre de conocimientos...
Por esa razón nunca la dejaron ir sola con sus hermanas mayores y sus primos de vacaciones, hasta aquel verano,
que  permanece aún en su recuerdo…
Aquel verano que pasó en compañía de su hermana enferma, que vivía con sus abuela
y a la que sólo podía ver cuando cada verano iba de vacaciones a su pueblo, sólo una vez al año...

Aquel verano un año cualquiera, por fin la dejaron viajar con los abuelos, sola, estaría un poco más libre pensó, necesitaba libertad…
Siempre tan protegida nunca cometería errores, deseaba experimentar, aprender a sobrevivir por sí misma...
Salir a correr por los campos que la habían visto nacer, conocer quizá a su primer amor, ya tenía catorce  años, era una mujercita…
y del patito feo que era de niña se estaba convirtiendo en una preciosa y encantadora mujer, las curvas de su cuerpo muy bien dibujadas podían percibirse en aquel cuerpo de adolescente…

Había un chico cuatro años mayor que Ella, que la observaba cada tarde cuando como era costumbre, después de corretear por las montañas, sus montañas, trepar por los arboles para comer frutas y disfrutar de la naturaleza...
Él pasaba a propósito por la puerta de la casa de su abuela para verla de lejos... 

Ella después de ducharse y vestirse, le daba el toqué final colocándose en sus rubios
y largos cabellos un clavel rojo que la hacía más atractiva, y en el escote justo en el canalillo otro clavel…
Como cada tarde del mes de Julio, paseando con sus amigas como era la costumbre en aquellos pueblos, se iba a pasear por la carretera, y seguidas cada una por su galán...
Su corazón se aceleraba cada vez que Él se le acercaba, y su cuerpo ardía,
un extraño hormigueo en su estómago que le era completamente desconocido…
Estaba empezado a sentir por vez primera, los sentimientos y la pasión del amor…

Él la buscaba cuando en la vieja casa que estaba destinada como discoteca, se escuchaban las dulces
y románticas melodías de aquella época, en la que los jóvenes tenían ocasión de abrazarse al bailar...
Eran momentos mágicos, deseados, anhelados por los dos, porque su timidez, no les dejaba hablar, pero en esos instantes vivían sin palabras, sin un beso, sin caricias los felices momentos presentes...
Él sujetando su cintura y Ella con los brazos agarrados a su cuello, pero sus cuerpos estaban pegados,
Ella notaba como crecía la excitación de su compañero de baile…
Fueron tres meses maravillosos…
Nunca hablaron, tan solo bailaron pero el amor había dejado huella en los dos…

Ella tuvo que regresar a la ciudad donde residía y Él se quedó en el pueblo donde vivía,
esperando que llegara el nuevo verano para poder volver a ver a la niña de sus ojos…
Pero el destino tenía otros planes…Sin buscar, sin desear y sin planear... a los pocos meses Ella, conoció a quien la llevaría al altar…

Él la esperaba cada verano, preguntaba a sus hermanas si no iba de vacaciones su amada, y ellas les decían que tenía novio, y que pronto se casaría…

Cuando la volvió a ver,  Ella estaba casada, tenía un precioso bebé y se había convertido en una hermosa mujer, con los cabellos muy largos, el cuerpo bien dibujado a pesar de su maternidad…y bellísima, tan bella que era el centro de atención de aquel pueblo...

 Ella sufría porque algo quedaba en su corazón, ambos cruzaban las tímidas miradas,
Pero la vida es así pensó  Ella, y ya no tenía remedio...
Él siempre estaría en un lado de su corazón, como alguien especial que estuvo en su vida, su primer amor, del que no guardaba ni una caricia, ni un solo beso...pero que dejó su recuerdo...

Aquellos meses regalados, la dejaron compartir secretos, alegrías y tristezas del día a día, con su hermana cinco años mayor que ella...
Antes era muy niña, una niña que sólo deseaba jugar y en la niñez cinco años se notan mucho, pero en la adolescencia  la diferencia es mínima...
Ya se puede hablar de chicos, de las inquietudes y deseos más escondidos,
Ella ya era una jovencita hablando con otra jovencita de diecinueve casi veinte años...
y cuando se es más mayor, no hay diferencia ninguna...todo depende de la madurez de mente de cada persona...

Ese verano, descubrió a su primer amor y tuvo la ocasión de poder estar con su querida hermana tres meses seguidos, no siendo una niña, sino convertida en una mujercita descubriendo sentimientos y experiencias nuevas que la enriquecieron
y le hicieron madurar...
Unos meses después su hermana voló como un Ángel hacia el otro lado,
le dieron sepultura con su vestido blanco y su lazo Azul  Celeste en la cintura...
una réplica del vestido de la Virgen de Lourdes de quien ella era devota... 

Aquel maravilloso verano, siempre ha quedado en su memoria, y las conversaciones que ambas hermanas mantuvieron y compartieron juntas por las noches antes de irse a dormir, le enseñaron el Verdadero Valor de la Vida...
EL AMOR UNIVERSAL, la entrega sin pedir nada, el servicio hacia los demás...

Ese verano también descubrió su vocación por los más necesitados, desde que aquel encantador y enjuto misionero italiano,
le habló de África, de la India, de América del Sur, de otros países y de toda la pobreza de esas gentes...
Desde entonces ese sentimiento de Amor por los demás que ya anidaba en su corazón  desde siempre, se instaló con más intensidad en su interior y aún está y perdurará hasta la Eternidad...

Su Ángel como ella  llama a su hermana, siempre está a su lado y en ocasiones,
Ella ha escuchado su voz susurrarle al oído, su nombre...

Autora: Pili Ruiz 2008

RECUERDOS DEL AYER...VERANO DEL AÑO 1974

Ella es una criatura maravillosa, su infancia fue feliz, con algún que otro nubarrón, pero es la ley de la vida, así se aprende y se acumulan experiencias, es el mejor modo de aprender a ser fuerte para las duras pruebas a las que nos somete la vida algunas veces...
y unos meses después debía de pasar una de las pruebas más duras y difíciles de olvidar y que desgarran el corazón...
Por esa razón Ella  piensa que ese verano fue un Gran Regalo que Dios le quiso regalar...

Siempre había estado abrigada por sus padres y hermanos mayores, todos decían que era muy traviesa, y su madre siempre la tuvo a su lado, para que no molestara a la familia...
a las niñas traviesas no se las desea tener en ningún lado y los mayores olvidan con gran facilidad su niñez
y no comprenden que  las niñas muy movidas no son malas, sino hiperactivas, que necesitan libertad y estar entretenidas, porque su mente tiene sed y hambre de conocimientos...
Por esa razón nunca la dejaron ir sola con sus hermanas mayores y sus primos de vacaciones, hasta aquel verano,
que  permanece aún en su recuerdo…
Aquel verano que pasó en compañía de su hermana enferma, que vivía con sus abuela
y a la que sólo podía ver cuando cada verano iba de vacaciones a su pueblo, sólo una vez al año...

Aquel verano un año cualquiera, por fin la dejaron viajar con los abuelos, sola, estaría un poco más libre pensó, necesitaba libertad…
Siempre tan protegida nunca cometería errores, deseaba experimentar, aprender a sobrevivir por sí misma...
Salir a correr por los campos que la habían visto nacer, conocer quizá a su primer amor, ya tenía catorce  años, era una mujercita…
y del patito feo que era de niña se estaba convirtiendo en una preciosa y encantadora mujer, las curvas de su cuerpo muy bien dibujadas podían percibirse en aquel cuerpo de adolescente…

Había un chico cuatro años mayor que Ella, que la observaba cada tarde cuando como era costumbre, después de corretear por las montañas, sus montañas, trepar por los arboles para comer frutas y disfrutar de la naturaleza...
Él pasaba a propósito por la puerta de la casa de su abuela para verla de lejos... 

Ella después de ducharse y vestirse, le daba el toqué final colocándose en sus rubios
y largos cabellos un clavel rojo que la hacía más atractiva, y en el escote justo en el canalillo otro clavel…
Como cada tarde del mes de Julio, paseando con sus amigas como era la costumbre en aquellos pueblos, se iba a pasear por la carretera, y seguidas cada una por su galán...
Su corazón se aceleraba cada vez que Él se le acercaba, y su cuerpo ardía,
un extraño hormigueo en su estómago que le era completamente desconocido…
Estaba empezado a sentir por vez primera, los sentimientos y la pasión del amor…

Él la buscaba cuando en la vieja casa que estaba destinada como discoteca, se escuchaban las dulces
y románticas melodías de aquella época, en la que los jóvenes tenían ocasión de abrazarse al bailar...
Eran momentos mágicos, deseados, anhelados por los dos, porque su timidez, no les dejaba hablar, pero en esos instantes vivían sin palabras, sin un beso, sin caricias los felices momentos presentes...
Él sujetando su cintura y Ella con los brazos agarrados a su cuello, pero sus cuerpos estaban pegados,
Ella notaba como crecía la excitación de su compañero de baile…
Fueron tres meses maravillosos…
Nunca hablaron, tan solo bailaron pero el amor había dejado huella en los dos…

Ella tuvo que regresar a la ciudad donde residía y Él se quedó en el pueblo donde vivía,
esperando que llegara el nuevo verano para poder volver a ver a la niña de sus ojos…
Pero el destino tenía otros planes…Sin buscar, sin desear y sin planear... a los pocos meses Ella, conoció a quien la llevaría al altar…

Él la esperaba cada verano, preguntaba a sus hermanas si no iba de vacaciones su amada, y ellas les decían que tenía novio, y que pronto se casaría…

Cuando la volvió a ver,  Ella estaba casada, tenía un precioso bebé y se había convertido en una hermosa mujer, con los cabellos muy largos, el cuerpo bien dibujado a pesar de su maternidad…y bellísima, tan bella que era el centro de atención de aquel pueblo...

 Ella sufría porque algo quedaba en su corazón, ambos cruzaban las tímidas miradas,
Pero la vida es así pensó  Ella, y ya no tenía remedio...
Él siempre estaría en un lado de su corazón, como alguien especial que estuvo en su vida, su primer amor, del que no guardaba ni una caricia, ni un solo beso...pero que dejó su recuerdo...

Aquellos meses regalados, la dejaron compartir secretos, alegrías y tristezas del día a día, con su hermana cinco años mayor que ella...
Antes era muy niña, una niña que sólo deseaba jugar y en la niñez cinco años se notan mucho, pero en la adolescencia  la diferencia es mínima...
Ya se puede hablar de chicos, de las inquietudes y deseos más escondidos,
Ella ya era una jovencita hablando con otra jovencita de diecinueve casi veinte años...
y cuando se es más mayor, no hay diferencia ninguna...todo depende de la madurez de mente de cada persona...

Ese verano, descubrió a su primer amor y tuvo la ocasión de poder estar con su querida hermana tres meses seguidos, no siendo una niña, sino convertida en una mujercita descubriendo sentimientos y experiencias nuevas que la enriquecieron
y le hicieron madurar...
Unos meses después su hermana voló como un Ángel hacia el otro lado,
le dieron sepultura con su vestido blanco y su lazo Azul  Celeste en la cintura...
una réplica del vestido de la Virgen de Lourdes de quien ella era devota... 

Aquel maravilloso verano, siempre ha quedado en su memoria, y las conversaciones que ambas hermanas mantuvieron y compartieron juntas por las noches antes de irse a dormir, le enseñaron el Verdadero Valor de la Vida...
EL AMOR UNIVERSAL, la entrega sin pedir nada, el servicio hacia los demás...

Ese verano también descubrió su vocación por los más necesitados, desde que aquel encantador y enjuto misionero italiano,
le habló de África, de la India, de América del Sur, de otros países y de toda la pobreza de esas gentes...
Desde entonces ese sentimiento de Amor por los demás que ya anidaba en su corazón  desde siempre, se instaló con más intensidad en su interior y aún está y perdurará hasta la Eternidad...

Su Ángel como ella  llama a su hermana, siempre está a su lado y en ocasiones,
Ella ha escuchado su voz susurrarle al oído, su nombre...

Autora: Pili Ruiz 2008