Estrella interior

En nuestro interior mora una estrella cuya luz depende en intensidad del grado de nuestras emociones y sentimientos. La crítica, el desasosiego y las actitudes que hinchan nuestro ego empañan su luz y la diluyen. Mientras que el altruismo, la quietud y el respeto contribuyen a que esta estrella intensifique y propague su luz no sólo en nuestro corazón sino en corazones cercanos al nuestro. De hecho, si permanecemos estables en el momento presente y nuestra mente no escapa continuamente al pasado y al futuro, algún día veremos brillar a nuestra estrella a nuestro alrededor y literalmente contemplaremos su luz y sus efectos en nuestras vidas, convirtiéndolas en auténticas y espirituales. Disfrutar del espectáculo de los rayos de nuestra estrella nos elevará a una plenitud simplemente por el hecho de reconocernos y de ser nosotros mismos a gusto con nuestro entorno.


Lo que apaga nuestra estrella:
  • Los juicios
  • La hipocresía y la envidia
  • Las comparaciones
  • Las prisas y las exigencias
  • Creernos el centro del mundo
  • Despreciar a los demás
  • Competir y creernos con derecho a todo
Lo que aviva nuestra estrella:
  • La honestidad
  • Dejar a un lado el protagonismo
  • Dejar atrás el resentimiento y liberarnos de actitudes adictivas
  • Entregarnos al ahora sin miedos
  • Olvidar los prejuicios y mantener una mente abierta y flexible
  • Creer en lo que hacemos
  • Atrevernos a hacer aquello que nos gusta, aunque sólo sea en el tiempo libre
  • Abrirnos a las lecciones de la vida sin resistencia
  • Ser sinceros sin dañar los sentimientos de los demás
Gracias María Jesús Verdú del Blog Brisa de Emociones.


"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".
La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.
En nuestro interior mora una estrella cuya luz depende en intensidad del grado de nuestras emociones y sentimientos. La crítica, el desasosiego y las actitudes que hinchan nuestro ego empañan su luz y la diluyen. Mientras que el altruismo, la quietud y el respeto contribuyen a que esta estrella intensifique y propague su luz no sólo en nuestro corazón sino en corazones cercanos al nuestro. De hecho, si permanecemos estables en el momento presente y nuestra mente no escapa continuamente al pasado y al futuro, algún día veremos brillar a nuestra estrella a nuestro alrededor y literalmente contemplaremos su luz y sus efectos en nuestras vidas, convirtiéndolas en auténticas y espirituales. Disfrutar del espectáculo de los rayos de nuestra estrella nos elevará a una plenitud simplemente por el hecho de reconocernos y de ser nosotros mismos a gusto con nuestro entorno.


Lo que apaga nuestra estrella:
  • Los juicios
  • La hipocresía y la envidia
  • Las comparaciones
  • Las prisas y las exigencias
  • Creernos el centro del mundo
  • Despreciar a los demás
  • Competir y creernos con derecho a todo
Lo que aviva nuestra estrella:
  • La honestidad
  • Dejar a un lado el protagonismo
  • Dejar atrás el resentimiento y liberarnos de actitudes adictivas
  • Entregarnos al ahora sin miedos
  • Olvidar los prejuicios y mantener una mente abierta y flexible
  • Creer en lo que hacemos
  • Atrevernos a hacer aquello que nos gusta, aunque sólo sea en el tiempo libre
  • Abrirnos a las lecciones de la vida sin resistencia
  • Ser sinceros sin dañar los sentimientos de los demás
Gracias María Jesús Verdú del Blog Brisa de Emociones.


"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".
La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.