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Reunión de Meditación de la Luna Llena de Tauro-Festival Wesak




Reunión de Meditación de la Luna Llena de Tauro - 1987

FESTIVAL DE WESAK

Nota clave: "Veo, y cuando el ojo está abierto todo se ilumina"

Se nos dice que la Fiesta de Wesak es la conmemoración de la luna llena de Tauro, cuando Buda, procedente de Shamballa, da Su bendición al Cristo quien la trasmite a la Humanidad a través de la Jerarquía. Es una acción común entre el Buda y el Cristo: Buda trasmite la potente energía al Cristo, centro cardíaco de toda la Jerarquía de nuestro planeta, quien la recoge y la pone en acción. La Humanidad participa en ello prestando su cooperación por medio de una intensa receptividad. Este acto solemne es para los hombres un ejemplo de colaboración espiritual y un modelo que nosotros podemos aplicar en nuestras actividades terrestres.

Una tradición muy antigua cuenta que el Buda, tras un período de éxtasis tomó en Su corazón la decisión de volver una vez al año, para acordar a la tierra Su bendición. Esto se produce en cada Fiesta de Wesak y es por esta razón que tal Fiesta tiene tanta importancia para todos aquéllos que lo saben. Durante Wesak, la Jerarquía se encuentra tan próxima a la Humanidad que, a veces, es posible obtener contacto con los Maestros. El Tibetano nos dice que Él se encuentra mucho más disponible para sus discípulos en ese momento, pudiendo entonces dar una enseñanza personal concerniendo la iniciación, la relación de grupo o el grado de eficacia de las formas mentales del grupo.

Cada año, la Fiesta de Wesak hace un llamado al esfuerzo concentrado para la obtención de la unidad de grupo y, este esfuerzo, crea la posibilidad de contactos excepcionales, los cuales permiten registrar mejor las reacciones. En el corazón de esta ceremonia, en los planos internos, se produce el brillo de un rayo de luz extraplanetaria para nuestro planeta Tierra y que el Cristo, que se encuentra en el corazón de nuestra Jerarquía Planetaria, recibe. Este servicio tiene, como motivo básico, una intensificación de las vibraciones rítmicas par la entera Humanidad. El ritual trascurre según reglas bien establecidas.

"En los primeros contrafuertes del Himalaya, en la vertiente tibetana, existe un valle rodeado de altas montañas. En el momento de la luna llena de Mayo los peregrinos de los alrededores comienzan a reunirse; los hombres santos y los lamas entran en el valle en el que ocupan el Sur y el centro para desalojar lo más posible el Noreste. Es allí donde, según la leyenda, se reúne un cierto número de esos Grandes Seres que son, aquí abajo, los custodios del Plan de Dios para nuestro planeta y para la humanidad. Estos conocedores de la Divinidad son los principales participantes en la Fiesta de Wesak. Ordenándose en círculos concéntricos en la parte Noreste del valle, se preparan para el cumplimiento de un importante acto de servicio. Delante de la roca y mirando hacia el Noreste se mantienen Aquéllos cuyos discípulos han llamado los Tres Grandes Señores. En el centro está el Cristo, a su derecha el Manu, Señor de las formas vivientes; a su izquierda, el Señor de la Civilización. Los tres se encuentran cara a la roda en la que reposa una gran copa de cristal llena de agua clara. Tras los Maestros, Adeptos, Iniciados y los más ancianos Servidores del Plan, vienen los discípulos y los aspirantes ordenados por grupos y según su rango y constituyendo actualmente el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo.

"A medida que se acerca la hora del plenilunio, la multitud se inmoviliza convergiendo sus miradas hacia el Noreste. Se operan ciertos movimientos rituales, durante los cuales los Maestros reunidos y sus discípulos, de todo rango, se acogen a ciertas posiciones simbólicas para componer, sobre el suelo del valle, algunas figuras como la estrella de cinco puntas, situándose el Cristo en el punto culminante; o bien un triángulo, con el Cristo en el ápice; o bien una cruz y otras combinaciones que son bien conocidas y que tienen una significación profunda. Todo se realiza con la entonación de ciertas palabras y frases esotéricas llamadas mantrams. La expectativa se intensifica y la tensión aumenta. La multitud parece estar sometida a una estimulación o vibración poderosas teniendo como efecto el despertar a las almas de los espectadores, uniéndolos en un todo coherente y elevándolos en un acto de fervor, de expectativa y de buena voluntad. La aspiración mundial, tal como se halla concentrada en ese grupo atento, alcanza entonces su punto culminante. Estas tres palabras: fervor, expectativa, buena voluntad son las que pueden describir mejor la atmósfera del valle,

"Los cantos y las evoluciones se aceleran; los participantes y la multitud vuelven sus miradas hacia el cielo en la dirección dónde el valle es más estrecho. Algunos minutos antes del momento exacto de la luna llena, un minúsculo punto aparece en el cielo. Se aproxima haciéndose más precisa y clara, pudiendo, finalmente, distinguir la silueta del Buda sentado: las piernas cruzadas, como de ordinario, vestido con su túnica color azafrán, rodeado de color y luz y con la mano levantada en un gesto de bendición. Cuando llega a un punto, exactamente sobre la roca, planeando sobre las cabezas de los Tres Grandes Señores, el Cristo entona un importante mantram, el cual es utilizado solamente una vez al año: en ocasión de esta Ceremonia y la multitud, que se encuentra en el valle, se prosterna con la frente tocando el suelo. Esta invocación engendra una corriente vibratoria de pensamiento, de tal intensidad, que se eleva del grupo de aspirantes, de discípulos y de iniciados hasta llegar a Dios mismo. La bendición divina desciende entonces hasta nosotros y el Cristo, representando a la humanidad, la recibe con el objetivo de asegurar su distribución."

Este año, la fiesta de Wesak representa para todos nosotros un recomienzo. Cada rebrote es como un nacimiento y provoca una intensificación de las actividades, produciéndose una concentración de fuerza, dando como resultado la dinámica grupal, la armonización, la unificación y el alineamiento, pudiendo así captar la corriente de fuerza que nos llega de los Hermanos en la luz y podríamos seguir este modelo:

1. Armonización.

2. Comunidad.

3. Unificación o Unidad.

Este triángulo de fuerzas dinámicas nos une a la fraternidad Blanca la cual puede, de esta manera, servirse de nosotros como puente para ayudar a nuestros hermanos, particularmente a aquéllos que se dirigen a nosotros.

El segundo paso nos pide reconocer y aceptar esta energía del Alma puesta a nuestra disposición. El tercer paso es entonces un impulso intensificado del trabajo de grupo. Esta lección nos enseña, por otra parte, que no debemos esperar a que todos los miembros del grupo sean discípulos aceptados si no que, a despecho de esto, todos ellos son miembros del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y que cada uno tiene su propia relación con el Cristo, el Maestro de todos los Maestros, hombres y ángeles.

La luna llena de Tauro representa siempre la oportunidad del momento presente, en tanto que:

1. revelador de la visión,

2. el ojo que percibe la divinidad inmanente,

3. como dispensador de iluminación: lo que el presente tiene en reserva y lo que está previsto acordar.

Por la meditación nos abrimos a la continua corriente de energías superiores, las cuales nos muestran la dirección y la meta. Por el estudio ampliamos el horizonte infinito de nuestro conocimiento sobre el plano mental. Aquí nos es necesaria la noción de inofensividad, de desapego y de discernimiento. El SERVICIO y el AMOR hacen que el camino del sedero sea simple y claro; el último obstáculo a superar es la impaciencia pues, en el sendero, lo que cuenta no es el tiempo si no la correcta acción.


La correcta acción hace de cada uno de nosotros un miembro útil, precioso, del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Hoy, más que nunca, es necesaria la voluntad al bien; esta energía hace sentir su influencia en todos los dominios de la actividad humana: religión, ciencia, política y economía, a través de todos aquéllos quienes están convencidos de la extraordinaria oportunidad de nuestra época. Es preciso tomar el camino de las correctas relaciones para todos los hombres, todas las naciones, todos los continentes. Y, sobre todo, debemos realizar la Unidad de toda Vida. La meta la evolución consiste en nuestra cooperación consciente con el Cosmos y la comunicación con los mundos lejanos.

Para entrenarnos debemos, primero, cesar de identificarnos con el mundo material o buscar la realización de nuestros deseos personales. Debemos adquirir un nuevo sentido de las prioridades por medio de un sabio discernimiento. La disciplina que uno se impone y los esfuerzos encuentran su recompensa en un conocimiento más profundo; sólo podemos transmitir lo que hemos aprendido y experimentado por nosotros mismos. Esto nos hace humildes, pero mucho más firmes en nuestra fe. La nota clave de Wesak es: "Veo, y cuando el ojo está abierto todo se ilumina".

En la Fiesta de Wesak, cierta luz cósmica se extiende en toda la Tierra. Esta irradiación actúa durante todo un año en todos los reinos; así es que a lo largo de los siglos, la iluminación gradual de nuestro planeta se ha producido por el intermedio de la Humanidad en los reinos inferiores. Es esta aportación de luz que el Maestro Tibetano explica de la manera siguiente en Psicología Esotérica, tomo I:

"La cualidad de la luz que promueve y nutre el crecimiento, la vitalidad y la fertilidad de los reinos de la naturaleza han cambiado varias veces durante las épocas y a medida que lo han hecho ha producido las correspondientes mutaciones en el mundo fenoménico. Desde el punto de vista esotérico todas las formas de vida de nuestro planeta son afectadas por tres tipos de sustancia de la luz y en los momentos actuales un cuarto tipo hace sentir gradualmente su presencia.... La luz que comienza a fusionarse con los otros tres tipos y proviene de ese estado de materia que llamamos plano mental –luz que a su vez se refleja desde el reino del alma.... La electrificación del planeta, mediante el difundido uso de la electricidad, es una de las cosas que está inaugurando la nueva era y ayudará a que se produzca la revelación de la presencia del alma. Dentro de poco tiempo dicha intensificación llegará a ser tan grande que ayudará materialmente a rasgar el velo que separa el plano astral del plano físico.... Por una parte afectará al ojo humano y hará que la actual esporádica visión etérica sea un acervo universal. Pondrá dentro del radio de nuestro alcance la gama de los colores infrarrojo y ultravioleta y veremos lo que está oculto actualmente. Todo esto tenderá a destruir la plataforma de los materialistas y a prepara el camino; primero, para admitir el alma como una hipótesis sólida y, segundo, para demostrar su existencia.... Esta intensificación de luz continuará hasta el año 2025 de nuestra era, en que tendremos un ciclo de relativa estabilidad y constante iluminación, aunque sin mayor intensificación." (Págs. 101-102).

Estas palabras contienen un mensaje para ayudarnos a comprender las mutaciones que se producen en todos los reinos. Para muchos de nosotros provocan una gran ansiedad, pero sus causas son mucho más profundas de lo que podemos comprender. La VIDA en la que vivimos, nos movemos y tenemos el ser prosigue su evolución por medios que superan, a menudo, nuestro entendimiento; ya que somos el microcosmos en el Macrocosmos, resentimos estas transformaciones proporcionalmente. Todo cambio provoca al principio, cuando todavía no comprendemos, cierta inquietud. ¿No hemos aprendido que las transformaciones son indispensables porque provocan una afluencia de luz y de energía?

Un futuro glorioso espera a la Humanidad; los libros en los que nos inspiramos insisten en ello y es nuestro deber elevarnos por encima de los reinos de nuestro planeta a fin de que el Quinto Reino pueda llegar a nosotros. Quisiera pues, pediros que tengáis confianza en las promesas que nos han sido hechas. Jesús deploraba la falta de fe; ¿qué diría hoy a quienes miran al futuro con tanto pesimismo? Lo que nos parece amenazador tiene por causa los cambios a todos los niveles. Aprendamos a mantener nuestro rol en el drama que se desarrolla actualmente, llevando nuestra responsabilidad en la evolución global. Este es el deber del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y de los discípulos de nuestro tiempo. Mostremos a nuestros contemporáneos angustiados la vía y los instrumentos que hemos recibido. Es un servicio que también es AMOR.



Este texto se escribió para la Luna de Tauro en 1987,
por Mariane Hurliman directora del Centro de Ginebra. 


El nuevo blog: "ESCRITOS de Rudy Spillman", ¡VISÍTALO!
"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.



Reunión de Meditación de la Luna Llena de Tauro - 1987

FESTIVAL DE WESAK

Nota clave: "Veo, y cuando el ojo está abierto todo se ilumina"

Se nos dice que la Fiesta de Wesak es la conmemoración de la luna llena de Tauro, cuando Buda, procedente de Shamballa, da Su bendición al Cristo quien la trasmite a la Humanidad a través de la Jerarquía. Es una acción común entre el Buda y el Cristo: Buda trasmite la potente energía al Cristo, centro cardíaco de toda la Jerarquía de nuestro planeta, quien la recoge y la pone en acción. La Humanidad participa en ello prestando su cooperación por medio de una intensa receptividad. Este acto solemne es para los hombres un ejemplo de colaboración espiritual y un modelo que nosotros podemos aplicar en nuestras actividades terrestres.

Una tradición muy antigua cuenta que el Buda, tras un período de éxtasis tomó en Su corazón la decisión de volver una vez al año, para acordar a la tierra Su bendición. Esto se produce en cada Fiesta de Wesak y es por esta razón que tal Fiesta tiene tanta importancia para todos aquéllos que lo saben. Durante Wesak, la Jerarquía se encuentra tan próxima a la Humanidad que, a veces, es posible obtener contacto con los Maestros. El Tibetano nos dice que Él se encuentra mucho más disponible para sus discípulos en ese momento, pudiendo entonces dar una enseñanza personal concerniendo la iniciación, la relación de grupo o el grado de eficacia de las formas mentales del grupo.

Cada año, la Fiesta de Wesak hace un llamado al esfuerzo concentrado para la obtención de la unidad de grupo y, este esfuerzo, crea la posibilidad de contactos excepcionales, los cuales permiten registrar mejor las reacciones. En el corazón de esta ceremonia, en los planos internos, se produce el brillo de un rayo de luz extraplanetaria para nuestro planeta Tierra y que el Cristo, que se encuentra en el corazón de nuestra Jerarquía Planetaria, recibe. Este servicio tiene, como motivo básico, una intensificación de las vibraciones rítmicas par la entera Humanidad. El ritual trascurre según reglas bien establecidas.

"En los primeros contrafuertes del Himalaya, en la vertiente tibetana, existe un valle rodeado de altas montañas. En el momento de la luna llena de Mayo los peregrinos de los alrededores comienzan a reunirse; los hombres santos y los lamas entran en el valle en el que ocupan el Sur y el centro para desalojar lo más posible el Noreste. Es allí donde, según la leyenda, se reúne un cierto número de esos Grandes Seres que son, aquí abajo, los custodios del Plan de Dios para nuestro planeta y para la humanidad. Estos conocedores de la Divinidad son los principales participantes en la Fiesta de Wesak. Ordenándose en círculos concéntricos en la parte Noreste del valle, se preparan para el cumplimiento de un importante acto de servicio. Delante de la roca y mirando hacia el Noreste se mantienen Aquéllos cuyos discípulos han llamado los Tres Grandes Señores. En el centro está el Cristo, a su derecha el Manu, Señor de las formas vivientes; a su izquierda, el Señor de la Civilización. Los tres se encuentran cara a la roda en la que reposa una gran copa de cristal llena de agua clara. Tras los Maestros, Adeptos, Iniciados y los más ancianos Servidores del Plan, vienen los discípulos y los aspirantes ordenados por grupos y según su rango y constituyendo actualmente el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo.

"A medida que se acerca la hora del plenilunio, la multitud se inmoviliza convergiendo sus miradas hacia el Noreste. Se operan ciertos movimientos rituales, durante los cuales los Maestros reunidos y sus discípulos, de todo rango, se acogen a ciertas posiciones simbólicas para componer, sobre el suelo del valle, algunas figuras como la estrella de cinco puntas, situándose el Cristo en el punto culminante; o bien un triángulo, con el Cristo en el ápice; o bien una cruz y otras combinaciones que son bien conocidas y que tienen una significación profunda. Todo se realiza con la entonación de ciertas palabras y frases esotéricas llamadas mantrams. La expectativa se intensifica y la tensión aumenta. La multitud parece estar sometida a una estimulación o vibración poderosas teniendo como efecto el despertar a las almas de los espectadores, uniéndolos en un todo coherente y elevándolos en un acto de fervor, de expectativa y de buena voluntad. La aspiración mundial, tal como se halla concentrada en ese grupo atento, alcanza entonces su punto culminante. Estas tres palabras: fervor, expectativa, buena voluntad son las que pueden describir mejor la atmósfera del valle,

"Los cantos y las evoluciones se aceleran; los participantes y la multitud vuelven sus miradas hacia el cielo en la dirección dónde el valle es más estrecho. Algunos minutos antes del momento exacto de la luna llena, un minúsculo punto aparece en el cielo. Se aproxima haciéndose más precisa y clara, pudiendo, finalmente, distinguir la silueta del Buda sentado: las piernas cruzadas, como de ordinario, vestido con su túnica color azafrán, rodeado de color y luz y con la mano levantada en un gesto de bendición. Cuando llega a un punto, exactamente sobre la roca, planeando sobre las cabezas de los Tres Grandes Señores, el Cristo entona un importante mantram, el cual es utilizado solamente una vez al año: en ocasión de esta Ceremonia y la multitud, que se encuentra en el valle, se prosterna con la frente tocando el suelo. Esta invocación engendra una corriente vibratoria de pensamiento, de tal intensidad, que se eleva del grupo de aspirantes, de discípulos y de iniciados hasta llegar a Dios mismo. La bendición divina desciende entonces hasta nosotros y el Cristo, representando a la humanidad, la recibe con el objetivo de asegurar su distribución."

Este año, la fiesta de Wesak representa para todos nosotros un recomienzo. Cada rebrote es como un nacimiento y provoca una intensificación de las actividades, produciéndose una concentración de fuerza, dando como resultado la dinámica grupal, la armonización, la unificación y el alineamiento, pudiendo así captar la corriente de fuerza que nos llega de los Hermanos en la luz y podríamos seguir este modelo:

1. Armonización.

2. Comunidad.

3. Unificación o Unidad.

Este triángulo de fuerzas dinámicas nos une a la fraternidad Blanca la cual puede, de esta manera, servirse de nosotros como puente para ayudar a nuestros hermanos, particularmente a aquéllos que se dirigen a nosotros.

El segundo paso nos pide reconocer y aceptar esta energía del Alma puesta a nuestra disposición. El tercer paso es entonces un impulso intensificado del trabajo de grupo. Esta lección nos enseña, por otra parte, que no debemos esperar a que todos los miembros del grupo sean discípulos aceptados si no que, a despecho de esto, todos ellos son miembros del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y que cada uno tiene su propia relación con el Cristo, el Maestro de todos los Maestros, hombres y ángeles.

La luna llena de Tauro representa siempre la oportunidad del momento presente, en tanto que:

1. revelador de la visión,

2. el ojo que percibe la divinidad inmanente,

3. como dispensador de iluminación: lo que el presente tiene en reserva y lo que está previsto acordar.

Por la meditación nos abrimos a la continua corriente de energías superiores, las cuales nos muestran la dirección y la meta. Por el estudio ampliamos el horizonte infinito de nuestro conocimiento sobre el plano mental. Aquí nos es necesaria la noción de inofensividad, de desapego y de discernimiento. El SERVICIO y el AMOR hacen que el camino del sedero sea simple y claro; el último obstáculo a superar es la impaciencia pues, en el sendero, lo que cuenta no es el tiempo si no la correcta acción.


La correcta acción hace de cada uno de nosotros un miembro útil, precioso, del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Hoy, más que nunca, es necesaria la voluntad al bien; esta energía hace sentir su influencia en todos los dominios de la actividad humana: religión, ciencia, política y economía, a través de todos aquéllos quienes están convencidos de la extraordinaria oportunidad de nuestra época. Es preciso tomar el camino de las correctas relaciones para todos los hombres, todas las naciones, todos los continentes. Y, sobre todo, debemos realizar la Unidad de toda Vida. La meta la evolución consiste en nuestra cooperación consciente con el Cosmos y la comunicación con los mundos lejanos.

Para entrenarnos debemos, primero, cesar de identificarnos con el mundo material o buscar la realización de nuestros deseos personales. Debemos adquirir un nuevo sentido de las prioridades por medio de un sabio discernimiento. La disciplina que uno se impone y los esfuerzos encuentran su recompensa en un conocimiento más profundo; sólo podemos transmitir lo que hemos aprendido y experimentado por nosotros mismos. Esto nos hace humildes, pero mucho más firmes en nuestra fe. La nota clave de Wesak es: "Veo, y cuando el ojo está abierto todo se ilumina".

En la Fiesta de Wesak, cierta luz cósmica se extiende en toda la Tierra. Esta irradiación actúa durante todo un año en todos los reinos; así es que a lo largo de los siglos, la iluminación gradual de nuestro planeta se ha producido por el intermedio de la Humanidad en los reinos inferiores. Es esta aportación de luz que el Maestro Tibetano explica de la manera siguiente en Psicología Esotérica, tomo I:

"La cualidad de la luz que promueve y nutre el crecimiento, la vitalidad y la fertilidad de los reinos de la naturaleza han cambiado varias veces durante las épocas y a medida que lo han hecho ha producido las correspondientes mutaciones en el mundo fenoménico. Desde el punto de vista esotérico todas las formas de vida de nuestro planeta son afectadas por tres tipos de sustancia de la luz y en los momentos actuales un cuarto tipo hace sentir gradualmente su presencia.... La luz que comienza a fusionarse con los otros tres tipos y proviene de ese estado de materia que llamamos plano mental –luz que a su vez se refleja desde el reino del alma.... La electrificación del planeta, mediante el difundido uso de la electricidad, es una de las cosas que está inaugurando la nueva era y ayudará a que se produzca la revelación de la presencia del alma. Dentro de poco tiempo dicha intensificación llegará a ser tan grande que ayudará materialmente a rasgar el velo que separa el plano astral del plano físico.... Por una parte afectará al ojo humano y hará que la actual esporádica visión etérica sea un acervo universal. Pondrá dentro del radio de nuestro alcance la gama de los colores infrarrojo y ultravioleta y veremos lo que está oculto actualmente. Todo esto tenderá a destruir la plataforma de los materialistas y a prepara el camino; primero, para admitir el alma como una hipótesis sólida y, segundo, para demostrar su existencia.... Esta intensificación de luz continuará hasta el año 2025 de nuestra era, en que tendremos un ciclo de relativa estabilidad y constante iluminación, aunque sin mayor intensificación." (Págs. 101-102).

Estas palabras contienen un mensaje para ayudarnos a comprender las mutaciones que se producen en todos los reinos. Para muchos de nosotros provocan una gran ansiedad, pero sus causas son mucho más profundas de lo que podemos comprender. La VIDA en la que vivimos, nos movemos y tenemos el ser prosigue su evolución por medios que superan, a menudo, nuestro entendimiento; ya que somos el microcosmos en el Macrocosmos, resentimos estas transformaciones proporcionalmente. Todo cambio provoca al principio, cuando todavía no comprendemos, cierta inquietud. ¿No hemos aprendido que las transformaciones son indispensables porque provocan una afluencia de luz y de energía?

Un futuro glorioso espera a la Humanidad; los libros en los que nos inspiramos insisten en ello y es nuestro deber elevarnos por encima de los reinos de nuestro planeta a fin de que el Quinto Reino pueda llegar a nosotros. Quisiera pues, pediros que tengáis confianza en las promesas que nos han sido hechas. Jesús deploraba la falta de fe; ¿qué diría hoy a quienes miran al futuro con tanto pesimismo? Lo que nos parece amenazador tiene por causa los cambios a todos los niveles. Aprendamos a mantener nuestro rol en el drama que se desarrolla actualmente, llevando nuestra responsabilidad en la evolución global. Este es el deber del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y de los discípulos de nuestro tiempo. Mostremos a nuestros contemporáneos angustiados la vía y los instrumentos que hemos recibido. Es un servicio que también es AMOR.



Este texto se escribió para la Luna de Tauro en 1987,
por Mariane Hurliman directora del Centro de Ginebra. 


El nuevo blog: "ESCRITOS de Rudy Spillman", ¡VISÍTALO!
"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.

[ El Trabajo de Hércules en Tauro ] La Captura del Toro de Creta 17 de mayo.festival Wasak















La Captura del Toro de Creta

El Mito

Aquel que preside habló al Maestro del hombre cuya luz brillaba entre los hijos de los hombres, que son los hijos de Dios.



"¿Dónde está el hombre que se mantuvo con poder delante de los Dioses, recibió sus dones y entró por el primer portal abierto de par en par para trabajar en su tarea?"



"El descansa, oh, Gran Presidente, y reflexiona acerca de su fracaso, se lamenta por Abderis, y busca ayuda dentro de sí mismo".



"Está bien. Los dones del fracaso garantizan el éxito, cuando son correctamente comprendidos. Que proceda a trabajar una vez más, que entre por el segundo Portal, volviendo prontamente".

El segundo Portal estaba abierto de par en par, y desde la luz que velaba la escena distante, una voz emergió y dijo: “Pasa a través del Portal. Sigue tu camino. Realiza tu trabajo y vuelve a mí, informándome sobre el hecho".



Solo y triste, consciente de la necesidad y consumido por profunda pena, Hércules pasó lentamente entre los pilares del Portal a la luz que brillaba donde estaban los toros sagrados. En el horizonte se levantaba la hermosa isla donde moraba el toro, y donde hombres arrojados podrían entrar en ese vasto laberinto que los atraía hasta el aturdimiento, el laberinto de Minos, Rey de Creta, el guardián del toro.



Cruzando el océano hacia la soleada isla (aunque no se nos dice cómo) Hércules emprendió su tarea de buscar y encontrar al toro, y conducirlo al Lugar Sagrado donde moran los hombres de un solo ojo. De un lugar a otro persiguió al toro, guiado por la fulgurante estrella que brillaba sobre la frente del toro, una brillante lámpara en un sitio oscuro. Esta luz, moviéndose a medida que el toro se movía, lo conducía de un lugar a otro. Solo, buscaba al toro; solo lo perseguía hasta la guarida; solo lo capturó y montó sobre su lomo. A su alrededor permanecían las Siete Hermanas estimulándole en su camino y, en la resplandeciente luz, él conducía al toro a través de la brillante agua hacia la isla de Creta sobre la tierra donde moraban los tres Cíclopes.



Estos tres grandes hijos de Dios esperaban su regreso, vigilando su pro­greso a través de las olas. Él condujo al toro como si éste fuera un caballo, y con las Hermanas cantando a medida que marchaba, lo acercó a la tierra.



“Viene con fuerza", dijo Brontes, y fue a encontrarlo en la ribera.

"Conduce en la luz", dijo Steropes, “su luz interior será más brillante”, luego se avivó la luz en repentina llama.



"Viene deprisa", dijo Arges, "está conduciendo a través de las olas".



Hércules se acercó, empujando al toro sagrado sobre el camino, arrojando la luz sobre el sendero que conducía de Creta al Templo del Señor, dentro de la ciudad de los hombres de un solo ojo. Sobre la tierra firme, a la orilla del agua, estos tres se pararon y se apoderaron del toro, quitándoselo así a Hércules.



"¿Qué tienes tú aquí?, dijo Brontes, deteniendo a Hércules sobre el camino".

“El toro sagrado, oh, Dios".



“¿Quién eres tú? Dinos ahora tu nombre", dijo Steropes.



“Yo soy el hijo de Hera, un hijo de hombre y sin embargo un hijo de Dios. He realizado mi tarea". "Lleva ahora el toro al Lugar Sagrado y sálvalo de una esperada muerte, Minos deseaba su sacrificio".



“¿Quién te dijo que buscaras y salvaras así al toro?”, dijo Arges, moviéndose hacia el Lugar Sagrado.



"Dentro de mí sentí el impulso y busqué a mi Maestro. Ordenado por el Gran Presidente, Él me envió al Camino, y con larga búsqueda y muchos dolores, encontré al toro. Ayudado por su sagrada luz, lo conduje a través del divino mar a este Lugar Sagrado".



"Ve en paz, hijo mío, tu tarea está hecha".



El Maestro lo vio venir y salió a su encuentro en el Camino. A través de las aguas llegaban las voces de las Siete Hermanas, cantando alrededor del toro, y más cerca aún el cántico de los hombres de un solo ojo dentro del Templo del Señor, en lo alto del Lugar Sagrado.



"Viniste con las manos vacías, oh, Hércules", dijo el Maestro.



"Tengo estas manos vacías, porque he cumplido la tarea a la cual fui asignado. El toro sagrado está a salvo, en lugar seguro con los Tres. ¿Y ahora qué?”



"Dentro de la luz tu verás luz; camina en esa luz y allí ve la luz. Tu luz debe resplandecer más brillante. El toro está en el Lugar Sagrado".



Y Hércules se tendió sobre la hierba y descansó de su trabajo. Luego el Maestro se volvió hacia Hércules y dijo: "El segundo trabajo está cumplido, y la tarea fue fácil. Aprende de esta tarea la lección de la proporción. Fuerza para realizar la ardua tarea; buena voluntad para hacer la tarea que no somete a esfuerzo tus poderes; así son las dos lecciones aprendidas. Levántate pronto y busca la región, guardada por el tercer Portal, y encuentra las manzanas de oro. Tráemelas aquí.




EL TIBETANO



El significado del Trabajo



A pesar de un parcial fracaso inicial, Hércules ha hecho su comienzo. De acuerdo con la ley universal ha empezado su trabajo en el plano mental.



En la ejecución del plan creativo, el impulso del pensamiento es seguido por el deseo. Ese estado de conciencia, al que llamamos mental, es seguido por el estado de sensibilidad, y este segundo trabajo se ocupa del mundo del deseo y de la potencia del deseo. Es uno de los más interesantes trabajos que nos es relatado con amplios detalles. Algunos de los relatos hechos de las varias pruebas a las cuales Hércules estuvo sujeto, son excesivamente frag­mentarias y breves en su esbozo, pero las pruebas en Tauro y Géminis, en Escorpio y Piscis, son relatadas más extensamente. Fueron drásticas en su aplicación y sometieron a prueba cada parte de la naturaleza del aspirante.



La clave del trabajo en Tauro es la correcta comprensión de la ley de Atracción. Esta es la ley que gobierna esa fuerza magnética y ese principio de coherencia que construye las formas a través de las cuales Dios, o el alma, se manifiesta. Ella produce la estabilidad que se demuestra en la persistencia de la forma durante todo su ciclo de existencia, y concierne a la interrelación entre lo que construye la forma y la forma misma; entre los dos polos, positivo y negativo; entre espíritu y materia; entre el Yo y el no-Yo; entre macho y hembra, y así entre los opuestos.


Cuatro Palabras Simbólicas



Encontramos que esta prueba atañe predominantemente al problema del sexo. Hay cuatro palabras en el lenguaje inglés que son ideográficas y simbólicas. Ellas constan de tres letras cada un y son como sigue: God (Dios), Sex (Sexo), Law (Ley) y Sin (Pecado). En estas cuatro palabras hallamos expre­sada la suma de todo lo que es.



God (Dios), la suma total de todas las formas, la suma total de todos los estados de conciencia, y de la vida energizante. Sex (Sexo), esa vida en funcionamiento, atrayendo al espíritu y la materia e instituyendo la sección recíproca entre lo objetivo y lo subjetivo y entre lo exotérico y lo esotérico. Sex (Sexo), deseo, atracción, el instintivo impulso a la creación, el influjo del alma, la atracción de la materia por el espíritu: todas estas frases pueden ser acumuladas para expresar algunas de las actividades del Sexo en sus variadas relaciones. Law (Ley), la respuesta impulsada por el pensamiento de Dios hacia la forma; los hábitos instituidos por la eterna acción recíproca ente los polos opuestos que han sido reconocidos por la humanidad como las leyes inevitables de la naturaleza; el impulso de la voluntad de Dios y la huella de esa voluntad sobre la forma y su reconocimiento por el hombre. Sin (Pecado), según su connotación, significa "el que es", la rebelión de la unidad contra el todo, la individualidad contra el grupo, egoísmo en vez de interés universal.



Así es la historia del universo escrita para nosotros en estas cuatro palabras God (Dios), el Todo; Sex (Sexo), la atracción entre las partes dentro de ese Todo; Law (Ley), la condición de vivir del Todo; y Sin (el Pecado), la rebelión de la unidad en el Todo.



La Historia del Trabajo



Minos, Rey de Creta, poseía un toro sagrado, al que guardaba en la isla de Creta. Euristeo mandó a buscar a Hércules y le dijo que era necesario capturar al toro y traerlo desde la isla a la tierra firme. No fueron dadas instrucciones de cómo debía ser ejecutado esto, y todo lo que Hércules sabía era que el toro era sagrado, que había nacido del mar, y que su destino era ser ofrecido en sacrificio a Minos. Hércules, por lo tanto, viajó a Creta y buscó por toda la isla, persiguiendo al toro de lugar en lugar hasta que por último lo acorraló. Entonces, se nos relata, que él condujo al toro como si fuera un caballo, al otro lado de la isla y a través de las aguas que separaban a Creta de la tierra firme, y así lo trajo a la ciudad de los cíclopes. Estos cíclopes eran seres peculiares de quienes se afirmaba que poseían sólo un ojo colocado en el medio de la frente. Eran gobernados por tres figuras sobresalientes, cuyos nombres eran Brontes, que significa trueno, Steropes, que significa relámpa­go, y Arges, que significa actividad remolineante. Cuando Hércules llegó con el toro a las puertas de la ciudad, se encontró con los tres cíclopes, quienes recibieron de él al toro sagrado y se hicieron cargo de él. Y así terminó el segundo trabajo.

El Tema de la Iluminación



Tauro es una de las más interesantes constelaciones zodiacales, especial­mente en este tiempo. Es la Cruz Fija en los cielos, la Cruz del Discípulo, y el siguiente resumen es de interés en esta relación:



"Del cielo se habla místicamente como del Templo, y la conciencia eterna de Dios. Su altar es el sol, cuyos cuatro brazos o rayos representan las cuatro esquinas de la cruz cardinal del universo, que han llegado a ser los cuatro signos fijos del zodíaco, y como los cuatros signos de poderosos animales sagrados, son a la vez cósmicos y espirituales, ellos representan los elementos básicos asemejándose a nuestros principios humanos. El signo de Leo representa el fuego o el espíritu; Tauro, la tierra o el cuerpo; Acuario, el aire o la mente; y Escorpio representa el agua asemejándose al alma. Leo, como el león, es la fuerza de la naturaleza inferior, y es la serpiente de la fuerza, que vence si es dirigida hacia arriba. Tauro, el toro, es siempre el símbolo de la fuerza creativa. Acuario, el hombre, es el que trae la luz o portador de la luz. Escorpio, el escorpión, es a menudo transmutado en Aquila, el águila... que se levanta al mismo tiempo que Escorpio; están estrechamente ligados en simbolismo. Escorpio es “el monstruo de la oscuridad”, que pica hasta la muerte, y sin embargo se mantiene, y reproduce, simbolizando no sólo generación sino regeneración. Como este Aquila, el águila, el pájaro del sol que ha conquistado el lado oscuro de Escorpio (ese adversario que puede arrastrar al hom­bre más bajo que las bestias), pero cuando es transmutada es el águila de la luz, que puede elevarse por encima de los dioses”.



El Barco Celestial del Norte, Vol. I. (E. V. Straiton).





El "ojo del toro" en Tauro, la magnífica estrella fija, Aldebarán, es una de las razones por las cuales se considera a esta constelación, como confiriendo iluminación. Antiguamente era Ramada la estrella guía de los cielos, y Tauro ha sido siempre relacionado con la luz y, por lo tanto, con Cristo, quien se proclamaba a sí mismo como la luz del Mundo. La Luz, la iluminación y el sonido, como una expresión de la fuerza creativa: éstas son las tres ideas básicas relacionadas con esta constelación. El "intérprete de la voz divina", como era llamado Tauro en el antiguo Egipto, puede ser parafraseado en la terminología cristiana y ser llamado "el Verbo hecho carne". Es un intere­sante detalle incidental en el poder de las influencias zodiacales, recordar que la linterna del ojo del toro puede ser rastreada hasta el ojo del toro en Tauro, y el toro pontificial, o las enunciaciones papales que eran consideradas como intérpretes de la voz de Dios, es un término de uso común hoy en día.



Bien se podría preguntar aquí: ¿De qué manera ha llegado a ser Tauro el toro, el portador de la iluminación? Se nos dice que en este signo la luna es glorificada y Venus es el soberano. La luna siempre ha sido mirada, desde el punto de vista de los esoteristas, y entre los pueblos primitivos dedicados a la agricultura, como el aspecto constructor de formas. La luna es el símbolo, por lo tanto, de la materia y es vista en muchas de nuestras iglesias, estrechamente relacionada con la Virgen María.



La consumación del trabajo que es emprendido en Tauro, y el resultado de la influencia taurina, es la glorificación de la materia y la subsecuente iluminación a través de su medio. Todo eso que actualmente impide a la gloria, que es el alma, y al esplendor que emana de Dios dentro de la forma, fulgurar con todo su poder, es la materia o aspecto forma. Cuando eso ha sido consagrado, purificado y espiritualizado, entonces la gloria y la luz pueden realmente brillar a través y el aspecto luna puede, por consiguiente, ser glorificado en Tauro. Esto se realiza mediante la influencia de Venus, el símbolo del amor terrenal y celestial, de la aspiración espiritual y del deseo carnal, y es propiamente, por lo tanto, el gobernante de este signo. Ella es, por sobre todas las cosas, amor, la creadora de la belleza, el ritmo y la unidad. El toro y la vaca juntos representan la creación, y por lo tanto, Tauro y Venus están estrechamente ligados. Lo siguiente es de interés:



"El toro o la vaca son el símbolo de este signo, y en el alma celestial se observará que el pequeño grupo de estrellas llamado Las Pléyades está representando justamente como los cuatro delanteros del toro. Ahora bien, en esculturas egipcias, o pinturas, Las Pléyades son a veces representadas por la figura de una paloma con las alas extendi­das sobre el dorso del toro. La paloma, como lo recordamos, es el pájaro consagrado a Venus, y como Las Pléyades son parte de la constelación de Tauro y, como veremos, más taurinas en naturaleza, si es posible, que el mismo Tauro, la paloma llega a ser un símbolo especialmente apropiado para este pequeño grupo de estrellas".

El Zodíaco: Un Compendio de Vida. Walter H. Sampson. p. 24).

El Tema del Sexo



Según esta cita y muchas otras que podrían ser aducidas, es manifiesto cómo esta importante constelación de Tauro está estrechamente ligada con el sexo, en sus aspectos inferior y superior. Esta es la razón por la que se le ha llamado en algunos libros, "el signo de la generación", tanto terrenal como celestial. Hemos visto que el poder del signo de Tauro es el de la atracción, o de conducirse juntos. Ejerce una firme y continua influencia, y en ambos sentidos, el simbólico y el astronómico, atrae. Hemos visto que en este signo se encuentran Las Pléyades, entre ellas Alcione, llamada el sol central de nuestro universo, y alrededor de ella gira nuestro sol, con sus planetas acompañantes. Las palabras de Job cuando dijo: "No puedes impedir la dulce influencia de Las Pléyades o soltar el lazo de Orión", así se vuelven claras. Las Pléyades son el símbolo del alma alrededor de la cual gira la rueda de la vida.



Es interesante descubrir asimismo, en Tauro, la triplicidad que es constantemente recurrente en la ciencia astronómica y en la mitología: Tauro, representando la forma y el atractivo influjo de la materia; Las Pléyades, representando el alma y el vasto ciclo recurrente de la experiencia; y, entre las siete Pléyades*, la Pléyade Perdida (pues sólo seis son visibles) un símbolo del oscurecimiento del espíritu, mientras el alma, a través del deseo, toma un cuerpo. Así la idea de la relación del Yo y del No-Yo, para producir la última revelación del espíritu, sustenta toda enseñanza mitológica y las escrituras y símbolos de todos los tiempos, y así tenemos también la aparición de la idea de la gran ilusión y espejismo. El espíritu de Dios está "perdido", o velado, y desaparece en la atracción de la forma exterior y en el espejismo que el alma capta alrededor de sí misma.



Debería recordarse aquí que el signo opuesto a Tauro es Escorpio, y estos dos signos constituyen el campo de un estupendo esfuerzo por parte de Hércules; pues en uno lucha con el problema del sexo, y en otro, vence la gran ilusión.

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Significado de las Constelaciones



Las tres constelaciones conectadas con este signo son Orión, Erídano y El Auriga; y la naturaleza del trabajo en Tauro es hermosamente pronosticada por las tres imágenes en los cielos que ellas nos representan. El antiguo nombre de Orión era "Los Tres Reyes", a causa de las tres hermosas estrellas que se encuentran en el cinturón de Orión. Los Tres Reyes representan los tres aspectos divinos de Voluntad, Amor e Inteligencia, y Orión, por lo tanto, simboliza el espíritu. El nombre Orión significa literalmente "La irrupción de la luz".



Muchas veces, a medida que circundamos el zodíaco, encontraremos apareciendo lo que podría ser llamado "el prototipo espiritual" de Hércules; Perseo, el Príncipe que Viene, quien mató a la Medusa, símbolo de la gran ilusión; se lo encuentra en Aries; Orión, cuyo nombre significa "luz", se encuentra en Tauro; en Escorpio, aparece el propio Hércules, triunfante y victorioso. Luego tenemos a Sagitario, el Arquero a caballo, yendo directo a su objetivo, y en Piscis encontramos al Rey. Cuanto más de cerca estudiamos este libro de imágenes celestiales, más comprendemos que siempre se sostiene ante nosotros el signo de nuestra divinidad, el símbolo del alma en0 encarnación, y la historia de la materia, a medida que recibe purificación y glorificación a través del laborioso trabajo del alma.



La segunda constelación conectada con este signo es un inmenso río de estrellas, que fluye desde abajo de los pies de Orión. Es llamado Erídano, o el "Río del Juez", y es un símbolo del río de la vida, llevando las almas a la encarnación, donde ellas aprenden el significado de las palabras, "según lo que el hombre siembra, así cosechará", y donde emprenden la estupenda tarea de lograr su propia salvación. Así como Orión simboliza el aspecto espíritu, Erídano se relaciona con el aspecto de tomar forma y sostiene delante de nosotros el pensamiento de la encarnación; mientras que la tercera constelación, El Auriga, es el cochero, avanzando hacia nuevas tierras y así simbolizando el alma.



Naturaleza de las Pruebas



La amplia lección que se debe aprender en este signo, es lograr justa comprensión de la ley de la atracción y justo uso y control de la materia. En esta forma la materia es elevada al cielo, figuradamente hablando, y puede emprender su correcta función: la de construir un medio de expresión y un campo de esfuerzo para el morador, Cristo o el alma. El aspirante, por consiguiente, es probado de dos maneras: primero en la capacidad de su naturaleza animal y los motivos subyacentes en su utilización; segundo, es probado según la atracción que la gran ilusión pueda ejercer sobre él. Maya, o la gran ilusión, y el sexo, no son sino dos aspectos de la misma fuerza, la de la atracción: uno, según se manifiesta en el plano físico, y el otro, según se expresa en el campo de la naturaleza del deseo emocional,




El Discípulo y el Sexo



Un aspirante al discipulado tiene en el sexo un verdadero problema con el cual luchar. La autoindulgencia y el control del ser humano en cualquier parte de su organismo, son siempre inevitablemente erróneos. Cuando la mente entera de un hombre está ocupada con el pensamiento de las mujeres o viceversa; cuando él vive principalmente para satisfacer un deseo animal; cuando se encuentra incapaz de resistir la atracción de su polo opuesto, entonces es una víctima del sexo y está controlado por la parte más baja de su naturaleza, la animal.



Pero cuando el hombre reconoce sus funciones físicas como una herencia divina, y su equipo como habiéndole sido dado para el bien del grupo y para ser rectamente usado en beneficio de la familia humana, entonces veremos un nuevo impulso motivador sustentando la conducta humana en lo concer­niente al sexo. Veremos la eliminación de la promiscuidad, con su mal concurrente, la enfermedad. Veremos la solución del problema de demasiados niños e, incidentalmente, alivio del problema económico. A través del correcto control de la función del sexo y su relegación al propósito para la cual existe (el llevar adelante la familia humana y proveer cuerpos por medio de los cuales las almas puedan ganar experiencia), entonces se hará correcto uso del sexo. Luego, la pasión, la lujuria, la autosatisfacción, la enfermedad, y el exceso de población, desaparecerán en el mundo. La materia no será nunca más prostituida al deseo egoísta, y la relación entre los sexos será gobernada por la comprensión del propósito divino y la habilidad en acción.



Dos puntos de vista son igualmente erróneos: en un caso tenemos costumbres enseñadas que conducen eventualmente a orgías sexuales. Estas han sido dignificadas con el nombre de magia del sexo, y en el orgasmo sexual, inducido deliberadamente, un hombre es llevado a creer, que el acto sexual físico es el punto supremo de oportunidad espiritual y que, en tal momento, él puede tocar, si quiere, el reino del Ciclo.



La otra actitud, la que hace del matrimonio y de toda expresión de la vida del sexo, un pecado para el discípulo y que dice que un hombre no puede ser puro en el verdadero aspecto espiritual, si se casa y construye una familia, es igualmente devastadora peligrosa. No hay estado de conciencia ni condición de vida en la cual sea imposible para un hombre funcionar como hijo de Dios. Si no es posible para un hombre vivir la vida del discipulado y la vida de la iniciación y, con el debido autocontrol y comprensión, vivir una moral, equilibrada vida sexual entonces hay un compartimento de la expresión humana en el cual la divinidad es impotente, ya esto yo rehuso reconocerlo. No hay compartimento de vida ni campo de expresión, ni deber, ni uso de instrumento físico, en el cual el alma no pueda cumplir la parte de factor dominante y hacer todas las cosas realmente para gloria de Dios. Pero el alma debe controlar, y no la naturaleza inferior. La gente olvida que algunos de los más grandes iniciados del mundo se casaron: que el Buda se casó y tuvo un hijo, y debe haber sido un iniciado de alto grado cuando ingresó al matrimo­nio. Ellos olvidan que Moisés, David el salmista, y muchas de las figuras sobresalientes en el mundo del misticismo en ambos hemisferios, fueron casados y formaron una familia.



Los discípulos pertenecen a todas las razas, tanto en occidente como en oriente, y la actitud de las diferentes razas hacia el sexo es ampliamente variada. Las normas de conducta difieren. La legalidad o la ilegalidad de las relaciones varía. Las diferentes épocas y las diferentes civilizaciones han visto relaciones que fueron legales en un momento e ilegales en otro. Algunas razas son monógamas y otras razas son polígamas. En algunas civilizaciones la mujer es mirada como el factor dominante, y en otras el hombre. A través de las edades el sexo se pervierte; homosexuales, verdaderos y falsos, han estado con nosotros, y hoy en día probablemente no es peor que hace 5.000 años, excepto que todo es ahora sacado a la luz, lo cual es bueno. Todo el mundo habla acerca del problema; y la generación naciente pregunta con tono incierto: "¿Qué hay sobre el sexo? ¿Qué es correcto y que es incorrecto?” ¿Cómo se espera que ellos traten con una pregunta que ha sido discutida, aparentemente de la manera más fútil, a través de los años?



Aquí es pertinente advertir que Minos, Rey de Creta, quien poseía el toro sagrado, también poseía el laberinto en el cual vivía el Minotauro, y el laberinto ha sido siempre el símbolo de la gran ilusión. La palabra "labe­rinto" viene de una vieja palabra inglesa que significa aturdir, confundir, enredar. La isla de creta con su laberinto y su toro es un símbolo sobresa­liente de la gran ilusión. Estaba separada de la tierra firme, y la ilusión y el aturdimiento son características del yo separado, pero no del alma en su propio plano, donde las realidades del grupo y las verdades universales constituyen su reino. El toro, para Hércules, simboliza el deseo animal, y los muchos aspectos de deseo en el mundo de la forma, que en su totalidad, constituye la gran ilusión. El discípulo, como Hércules, es una unidad separada, dividida de la tierra firme, el símbolo del grupo, por el mundo de la ilusión, y el laberinto en el cual él vive. El toro del deseo tiene que ser asido y dominado y perseguido de un lugar a otro en la vida del yo separado, hasta que llegue el momento en que el aspirante pueda hacer lo que Hércules logró hacer: cabalgar al toro. Montar un animal en los mitos antiguos, significa control. El toro no es matado, es montado y guiado, bajo el poder del hombre.

Hay potencias y facultades ocultas en el ser humano que, cuando son desarrolladas y manifestadas, pueden traer nuevo poderes para dominar este problema. Pero, mientras tanto, ¿Qué hará el aspirante? Se pueden hacer algunas sugerencias:



1. Montar, controlar y dominar al toro, y que el aspirante recuerde que el toro debe ser dirigido a través de las aguas hacia la tierra firme; lo que significa que la solución de todo el problema del sexo llegará, cuando el discípulo subordine la isla separada de su yo personal, al propósito y esfuerzo del grupo, y empiece a regir su vida por la pregunta, "¿Qué es lo mejor para el grupo con el cual estoy asociado?” Es haciendo esto que el toro es conducido a la tierra firme.



2. Usar el sentido común. El antiguo significado de la palabra "sentido común" era que había un sentido que sintetizaba y unificaba los cinco sentidos y así constituía un "sentido común", literalmente, la mente. Que el aspirante use su mente, y a través del medio de la percepción inteligente, guíe y controle al toro del deseo. Si el sentido común es usado, serán evitados ciertos peligros. Hay un peligro en el método de muchos aspirantes en impedir o excluir todas las expresiones del sexo. Fisiológicamente pueden tener éxito, pero la expe­riencia de los psicólogos y maestros es que donde la prohibición y la supresión drástica es impuesta sobre el organismo, el resultado es una forma de complejo nervioso o mental. Mucha gente físicamente limpia tiene mentes sucias. Muchos que despreciarían la práctica de alguna de las perversiones sexuales y que sostienen que el casamiento no es para el discípulo, tienen dispositivos mentales que no soportarían una investigación. Sus mentes y sus interpretaciones de las acciones de otras personas son tan lascivas y su capacidad para pensar mal tan grande, que, tan peligroso como esto pueda sonar, uno siente que sería mejor para ellos ser manejados por el toro del deseo que continuar con su práctica actual de sustituir el pecado exterior por la indulgencia mental. Una mente limpia y un corazón puro, un cuerpo físico rectamente organizado y rectamente usado, en conformidad con las leyes de la tierra en la cual su destino le ha arrojado, total consideración por el bienestar de aquellos con los cuales está asociado, y una vida de servicio amoroso; constituyen los ideales de un aspirante.



3. Una justa comprensión del significado del celibato. La palabra significa “puro" o "solo", y el significado dado habitualmente a la palabra es, conte­nerse de la relación marital. Muchos hombres y mujeres jóvenes, llevados por el deseo espiritual y bajo la influencia de la manera de pensar de la iglesia durante la Edad Media, con sus muchos monasterios y conventos, creen que para ellos el estado de celibato es esencial y correcto y quedan confundidos cuando descubren tan complejos resultados. Pero, ¿no podrá ser que el verdadero celibato haya sido expresado para nosotros en las palabras de Cristo, cuando dijo: "Si tu ojo es puro, todo tu cuerpo estará lleno de luz”. ¿No podrá ser que el verdadero celibato es el rechazo del alma a no identifi­carse más con la forma? ¿No podrá la verdadera relación marital, de la cual la relación en el plano físico no es sino el símbolo, ser la de la unión del alma y de la forma, el positivo aspecto espiritual y el negativo madre-materia?



Que el alma sea pura en su propósito y libre de la servidumbre de la materia, y entonces la acción justa y el justo punto de vista serán inevitable­mente las características de la vida en el plano físico. Que el alma maneje la forma, controlándola y dominándola, y entonces sabrá seguramente sus correctas obligaciones. Reconocerá la relación que deberá mantener con los otros seres humanos, ya sea que su destino deba ser de esposo o esposa, padre o madre, hermano o hermana, amigo o compañero. A través del correcto uso de la forma y, de la correcta comprensión del propósito, a través de la correcta orientación a la realidad y el correcto uso de la energía espiritual, el alma actuará como el factor controlador y todo el cuerpo estará lleno de luz. A través del control, a través del uso del sentido común, por una correcta comprensión del celibato, y por la identificación con el propósito del grupo, el discípulo llegará a la liberación por el control del sexo. Logrará seguir el ejemplo de Hércules y conducirá al toro del deseo a la tierra firme, donde, en el Templo de Dios, lo entregará al cuidado de los Cíclopes que fueron los primitivos iniciados, teniendo el único ojo acerca del cual hemos estado hablando, el ojo de Shiva, el ojo del Toro en la constelación de Tauro. Pues Hércules mismo no fue sólo el discípulo, sino que fue, en su naturaleza inferior, el toro, y en su naturaleza superior los Cíclopes.



Cuando el toro del deseo ha sido entregado a los Cíclopes, al iniciado de un solo ojo, que es él mismo, el alma, los tres aspectos divinos, empezarán a manifestarse: Brontes, Steroptes y Arges guardarán al toro sagrado, y Hércules, el discípulo, no tendrá más ninguna responsabilidad. Brontes es el símbolo del primer aspecto de Dios, el padre que habló y es el sonido creador. Steroptes significa relámpago o luz, y es el segundo aspecto, el alma. Arges significa actividad remolineante, el tercer aspecto de la deidad, expresándose en la intensa actividad de la vida en el plano físico. Estos aspectos divinos constituyen el factor controlador y una vez que ellos han logrado la posesión del toro sagrado, el problema de Hércules está resuelto.



Notas claves de Tauro: "Que la lucha sea perseverante". El Aspecto Forma

"Veo, y cuando el ojo está abierto, todo es luz". El Aspecto Alma



Extractado de Los Trabajos de Hércules, de Alice A. Bailey pág. 39/51.



"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma"


. La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.














La Captura del Toro de Creta

El Mito

Aquel que preside habló al Maestro del hombre cuya luz brillaba entre los hijos de los hombres, que son los hijos de Dios.



"¿Dónde está el hombre que se mantuvo con poder delante de los Dioses, recibió sus dones y entró por el primer portal abierto de par en par para trabajar en su tarea?"



"El descansa, oh, Gran Presidente, y reflexiona acerca de su fracaso, se lamenta por Abderis, y busca ayuda dentro de sí mismo".



"Está bien. Los dones del fracaso garantizan el éxito, cuando son correctamente comprendidos. Que proceda a trabajar una vez más, que entre por el segundo Portal, volviendo prontamente".

El segundo Portal estaba abierto de par en par, y desde la luz que velaba la escena distante, una voz emergió y dijo: “Pasa a través del Portal. Sigue tu camino. Realiza tu trabajo y vuelve a mí, informándome sobre el hecho".



Solo y triste, consciente de la necesidad y consumido por profunda pena, Hércules pasó lentamente entre los pilares del Portal a la luz que brillaba donde estaban los toros sagrados. En el horizonte se levantaba la hermosa isla donde moraba el toro, y donde hombres arrojados podrían entrar en ese vasto laberinto que los atraía hasta el aturdimiento, el laberinto de Minos, Rey de Creta, el guardián del toro.



Cruzando el océano hacia la soleada isla (aunque no se nos dice cómo) Hércules emprendió su tarea de buscar y encontrar al toro, y conducirlo al Lugar Sagrado donde moran los hombres de un solo ojo. De un lugar a otro persiguió al toro, guiado por la fulgurante estrella que brillaba sobre la frente del toro, una brillante lámpara en un sitio oscuro. Esta luz, moviéndose a medida que el toro se movía, lo conducía de un lugar a otro. Solo, buscaba al toro; solo lo perseguía hasta la guarida; solo lo capturó y montó sobre su lomo. A su alrededor permanecían las Siete Hermanas estimulándole en su camino y, en la resplandeciente luz, él conducía al toro a través de la brillante agua hacia la isla de Creta sobre la tierra donde moraban los tres Cíclopes.



Estos tres grandes hijos de Dios esperaban su regreso, vigilando su pro­greso a través de las olas. Él condujo al toro como si éste fuera un caballo, y con las Hermanas cantando a medida que marchaba, lo acercó a la tierra.



“Viene con fuerza", dijo Brontes, y fue a encontrarlo en la ribera.

"Conduce en la luz", dijo Steropes, “su luz interior será más brillante”, luego se avivó la luz en repentina llama.



"Viene deprisa", dijo Arges, "está conduciendo a través de las olas".



Hércules se acercó, empujando al toro sagrado sobre el camino, arrojando la luz sobre el sendero que conducía de Creta al Templo del Señor, dentro de la ciudad de los hombres de un solo ojo. Sobre la tierra firme, a la orilla del agua, estos tres se pararon y se apoderaron del toro, quitándoselo así a Hércules.



"¿Qué tienes tú aquí?, dijo Brontes, deteniendo a Hércules sobre el camino".

“El toro sagrado, oh, Dios".



“¿Quién eres tú? Dinos ahora tu nombre", dijo Steropes.



“Yo soy el hijo de Hera, un hijo de hombre y sin embargo un hijo de Dios. He realizado mi tarea". "Lleva ahora el toro al Lugar Sagrado y sálvalo de una esperada muerte, Minos deseaba su sacrificio".



“¿Quién te dijo que buscaras y salvaras así al toro?”, dijo Arges, moviéndose hacia el Lugar Sagrado.



"Dentro de mí sentí el impulso y busqué a mi Maestro. Ordenado por el Gran Presidente, Él me envió al Camino, y con larga búsqueda y muchos dolores, encontré al toro. Ayudado por su sagrada luz, lo conduje a través del divino mar a este Lugar Sagrado".



"Ve en paz, hijo mío, tu tarea está hecha".



El Maestro lo vio venir y salió a su encuentro en el Camino. A través de las aguas llegaban las voces de las Siete Hermanas, cantando alrededor del toro, y más cerca aún el cántico de los hombres de un solo ojo dentro del Templo del Señor, en lo alto del Lugar Sagrado.



"Viniste con las manos vacías, oh, Hércules", dijo el Maestro.



"Tengo estas manos vacías, porque he cumplido la tarea a la cual fui asignado. El toro sagrado está a salvo, en lugar seguro con los Tres. ¿Y ahora qué?”



"Dentro de la luz tu verás luz; camina en esa luz y allí ve la luz. Tu luz debe resplandecer más brillante. El toro está en el Lugar Sagrado".



Y Hércules se tendió sobre la hierba y descansó de su trabajo. Luego el Maestro se volvió hacia Hércules y dijo: "El segundo trabajo está cumplido, y la tarea fue fácil. Aprende de esta tarea la lección de la proporción. Fuerza para realizar la ardua tarea; buena voluntad para hacer la tarea que no somete a esfuerzo tus poderes; así son las dos lecciones aprendidas. Levántate pronto y busca la región, guardada por el tercer Portal, y encuentra las manzanas de oro. Tráemelas aquí.




EL TIBETANO



El significado del Trabajo



A pesar de un parcial fracaso inicial, Hércules ha hecho su comienzo. De acuerdo con la ley universal ha empezado su trabajo en el plano mental.



En la ejecución del plan creativo, el impulso del pensamiento es seguido por el deseo. Ese estado de conciencia, al que llamamos mental, es seguido por el estado de sensibilidad, y este segundo trabajo se ocupa del mundo del deseo y de la potencia del deseo. Es uno de los más interesantes trabajos que nos es relatado con amplios detalles. Algunos de los relatos hechos de las varias pruebas a las cuales Hércules estuvo sujeto, son excesivamente frag­mentarias y breves en su esbozo, pero las pruebas en Tauro y Géminis, en Escorpio y Piscis, son relatadas más extensamente. Fueron drásticas en su aplicación y sometieron a prueba cada parte de la naturaleza del aspirante.



La clave del trabajo en Tauro es la correcta comprensión de la ley de Atracción. Esta es la ley que gobierna esa fuerza magnética y ese principio de coherencia que construye las formas a través de las cuales Dios, o el alma, se manifiesta. Ella produce la estabilidad que se demuestra en la persistencia de la forma durante todo su ciclo de existencia, y concierne a la interrelación entre lo que construye la forma y la forma misma; entre los dos polos, positivo y negativo; entre espíritu y materia; entre el Yo y el no-Yo; entre macho y hembra, y así entre los opuestos.


Cuatro Palabras Simbólicas



Encontramos que esta prueba atañe predominantemente al problema del sexo. Hay cuatro palabras en el lenguaje inglés que son ideográficas y simbólicas. Ellas constan de tres letras cada un y son como sigue: God (Dios), Sex (Sexo), Law (Ley) y Sin (Pecado). En estas cuatro palabras hallamos expre­sada la suma de todo lo que es.



God (Dios), la suma total de todas las formas, la suma total de todos los estados de conciencia, y de la vida energizante. Sex (Sexo), esa vida en funcionamiento, atrayendo al espíritu y la materia e instituyendo la sección recíproca entre lo objetivo y lo subjetivo y entre lo exotérico y lo esotérico. Sex (Sexo), deseo, atracción, el instintivo impulso a la creación, el influjo del alma, la atracción de la materia por el espíritu: todas estas frases pueden ser acumuladas para expresar algunas de las actividades del Sexo en sus variadas relaciones. Law (Ley), la respuesta impulsada por el pensamiento de Dios hacia la forma; los hábitos instituidos por la eterna acción recíproca ente los polos opuestos que han sido reconocidos por la humanidad como las leyes inevitables de la naturaleza; el impulso de la voluntad de Dios y la huella de esa voluntad sobre la forma y su reconocimiento por el hombre. Sin (Pecado), según su connotación, significa "el que es", la rebelión de la unidad contra el todo, la individualidad contra el grupo, egoísmo en vez de interés universal.



Así es la historia del universo escrita para nosotros en estas cuatro palabras God (Dios), el Todo; Sex (Sexo), la atracción entre las partes dentro de ese Todo; Law (Ley), la condición de vivir del Todo; y Sin (el Pecado), la rebelión de la unidad en el Todo.



La Historia del Trabajo



Minos, Rey de Creta, poseía un toro sagrado, al que guardaba en la isla de Creta. Euristeo mandó a buscar a Hércules y le dijo que era necesario capturar al toro y traerlo desde la isla a la tierra firme. No fueron dadas instrucciones de cómo debía ser ejecutado esto, y todo lo que Hércules sabía era que el toro era sagrado, que había nacido del mar, y que su destino era ser ofrecido en sacrificio a Minos. Hércules, por lo tanto, viajó a Creta y buscó por toda la isla, persiguiendo al toro de lugar en lugar hasta que por último lo acorraló. Entonces, se nos relata, que él condujo al toro como si fuera un caballo, al otro lado de la isla y a través de las aguas que separaban a Creta de la tierra firme, y así lo trajo a la ciudad de los cíclopes. Estos cíclopes eran seres peculiares de quienes se afirmaba que poseían sólo un ojo colocado en el medio de la frente. Eran gobernados por tres figuras sobresalientes, cuyos nombres eran Brontes, que significa trueno, Steropes, que significa relámpa­go, y Arges, que significa actividad remolineante. Cuando Hércules llegó con el toro a las puertas de la ciudad, se encontró con los tres cíclopes, quienes recibieron de él al toro sagrado y se hicieron cargo de él. Y así terminó el segundo trabajo.

El Tema de la Iluminación



Tauro es una de las más interesantes constelaciones zodiacales, especial­mente en este tiempo. Es la Cruz Fija en los cielos, la Cruz del Discípulo, y el siguiente resumen es de interés en esta relación:



"Del cielo se habla místicamente como del Templo, y la conciencia eterna de Dios. Su altar es el sol, cuyos cuatro brazos o rayos representan las cuatro esquinas de la cruz cardinal del universo, que han llegado a ser los cuatro signos fijos del zodíaco, y como los cuatros signos de poderosos animales sagrados, son a la vez cósmicos y espirituales, ellos representan los elementos básicos asemejándose a nuestros principios humanos. El signo de Leo representa el fuego o el espíritu; Tauro, la tierra o el cuerpo; Acuario, el aire o la mente; y Escorpio representa el agua asemejándose al alma. Leo, como el león, es la fuerza de la naturaleza inferior, y es la serpiente de la fuerza, que vence si es dirigida hacia arriba. Tauro, el toro, es siempre el símbolo de la fuerza creativa. Acuario, el hombre, es el que trae la luz o portador de la luz. Escorpio, el escorpión, es a menudo transmutado en Aquila, el águila... que se levanta al mismo tiempo que Escorpio; están estrechamente ligados en simbolismo. Escorpio es “el monstruo de la oscuridad”, que pica hasta la muerte, y sin embargo se mantiene, y reproduce, simbolizando no sólo generación sino regeneración. Como este Aquila, el águila, el pájaro del sol que ha conquistado el lado oscuro de Escorpio (ese adversario que puede arrastrar al hom­bre más bajo que las bestias), pero cuando es transmutada es el águila de la luz, que puede elevarse por encima de los dioses”.



El Barco Celestial del Norte, Vol. I. (E. V. Straiton).





El "ojo del toro" en Tauro, la magnífica estrella fija, Aldebarán, es una de las razones por las cuales se considera a esta constelación, como confiriendo iluminación. Antiguamente era Ramada la estrella guía de los cielos, y Tauro ha sido siempre relacionado con la luz y, por lo tanto, con Cristo, quien se proclamaba a sí mismo como la luz del Mundo. La Luz, la iluminación y el sonido, como una expresión de la fuerza creativa: éstas son las tres ideas básicas relacionadas con esta constelación. El "intérprete de la voz divina", como era llamado Tauro en el antiguo Egipto, puede ser parafraseado en la terminología cristiana y ser llamado "el Verbo hecho carne". Es un intere­sante detalle incidental en el poder de las influencias zodiacales, recordar que la linterna del ojo del toro puede ser rastreada hasta el ojo del toro en Tauro, y el toro pontificial, o las enunciaciones papales que eran consideradas como intérpretes de la voz de Dios, es un término de uso común hoy en día.



Bien se podría preguntar aquí: ¿De qué manera ha llegado a ser Tauro el toro, el portador de la iluminación? Se nos dice que en este signo la luna es glorificada y Venus es el soberano. La luna siempre ha sido mirada, desde el punto de vista de los esoteristas, y entre los pueblos primitivos dedicados a la agricultura, como el aspecto constructor de formas. La luna es el símbolo, por lo tanto, de la materia y es vista en muchas de nuestras iglesias, estrechamente relacionada con la Virgen María.



La consumación del trabajo que es emprendido en Tauro, y el resultado de la influencia taurina, es la glorificación de la materia y la subsecuente iluminación a través de su medio. Todo eso que actualmente impide a la gloria, que es el alma, y al esplendor que emana de Dios dentro de la forma, fulgurar con todo su poder, es la materia o aspecto forma. Cuando eso ha sido consagrado, purificado y espiritualizado, entonces la gloria y la luz pueden realmente brillar a través y el aspecto luna puede, por consiguiente, ser glorificado en Tauro. Esto se realiza mediante la influencia de Venus, el símbolo del amor terrenal y celestial, de la aspiración espiritual y del deseo carnal, y es propiamente, por lo tanto, el gobernante de este signo. Ella es, por sobre todas las cosas, amor, la creadora de la belleza, el ritmo y la unidad. El toro y la vaca juntos representan la creación, y por lo tanto, Tauro y Venus están estrechamente ligados. Lo siguiente es de interés:



"El toro o la vaca son el símbolo de este signo, y en el alma celestial se observará que el pequeño grupo de estrellas llamado Las Pléyades está representando justamente como los cuatro delanteros del toro. Ahora bien, en esculturas egipcias, o pinturas, Las Pléyades son a veces representadas por la figura de una paloma con las alas extendi­das sobre el dorso del toro. La paloma, como lo recordamos, es el pájaro consagrado a Venus, y como Las Pléyades son parte de la constelación de Tauro y, como veremos, más taurinas en naturaleza, si es posible, que el mismo Tauro, la paloma llega a ser un símbolo especialmente apropiado para este pequeño grupo de estrellas".

El Zodíaco: Un Compendio de Vida. Walter H. Sampson. p. 24).

El Tema del Sexo



Según esta cita y muchas otras que podrían ser aducidas, es manifiesto cómo esta importante constelación de Tauro está estrechamente ligada con el sexo, en sus aspectos inferior y superior. Esta es la razón por la que se le ha llamado en algunos libros, "el signo de la generación", tanto terrenal como celestial. Hemos visto que el poder del signo de Tauro es el de la atracción, o de conducirse juntos. Ejerce una firme y continua influencia, y en ambos sentidos, el simbólico y el astronómico, atrae. Hemos visto que en este signo se encuentran Las Pléyades, entre ellas Alcione, llamada el sol central de nuestro universo, y alrededor de ella gira nuestro sol, con sus planetas acompañantes. Las palabras de Job cuando dijo: "No puedes impedir la dulce influencia de Las Pléyades o soltar el lazo de Orión", así se vuelven claras. Las Pléyades son el símbolo del alma alrededor de la cual gira la rueda de la vida.



Es interesante descubrir asimismo, en Tauro, la triplicidad que es constantemente recurrente en la ciencia astronómica y en la mitología: Tauro, representando la forma y el atractivo influjo de la materia; Las Pléyades, representando el alma y el vasto ciclo recurrente de la experiencia; y, entre las siete Pléyades*, la Pléyade Perdida (pues sólo seis son visibles) un símbolo del oscurecimiento del espíritu, mientras el alma, a través del deseo, toma un cuerpo. Así la idea de la relación del Yo y del No-Yo, para producir la última revelación del espíritu, sustenta toda enseñanza mitológica y las escrituras y símbolos de todos los tiempos, y así tenemos también la aparición de la idea de la gran ilusión y espejismo. El espíritu de Dios está "perdido", o velado, y desaparece en la atracción de la forma exterior y en el espejismo que el alma capta alrededor de sí misma.



Debería recordarse aquí que el signo opuesto a Tauro es Escorpio, y estos dos signos constituyen el campo de un estupendo esfuerzo por parte de Hércules; pues en uno lucha con el problema del sexo, y en otro, vence la gran ilusión.

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Significado de las Constelaciones



Las tres constelaciones conectadas con este signo son Orión, Erídano y El Auriga; y la naturaleza del trabajo en Tauro es hermosamente pronosticada por las tres imágenes en los cielos que ellas nos representan. El antiguo nombre de Orión era "Los Tres Reyes", a causa de las tres hermosas estrellas que se encuentran en el cinturón de Orión. Los Tres Reyes representan los tres aspectos divinos de Voluntad, Amor e Inteligencia, y Orión, por lo tanto, simboliza el espíritu. El nombre Orión significa literalmente "La irrupción de la luz".



Muchas veces, a medida que circundamos el zodíaco, encontraremos apareciendo lo que podría ser llamado "el prototipo espiritual" de Hércules; Perseo, el Príncipe que Viene, quien mató a la Medusa, símbolo de la gran ilusión; se lo encuentra en Aries; Orión, cuyo nombre significa "luz", se encuentra en Tauro; en Escorpio, aparece el propio Hércules, triunfante y victorioso. Luego tenemos a Sagitario, el Arquero a caballo, yendo directo a su objetivo, y en Piscis encontramos al Rey. Cuanto más de cerca estudiamos este libro de imágenes celestiales, más comprendemos que siempre se sostiene ante nosotros el signo de nuestra divinidad, el símbolo del alma en0 encarnación, y la historia de la materia, a medida que recibe purificación y glorificación a través del laborioso trabajo del alma.



La segunda constelación conectada con este signo es un inmenso río de estrellas, que fluye desde abajo de los pies de Orión. Es llamado Erídano, o el "Río del Juez", y es un símbolo del río de la vida, llevando las almas a la encarnación, donde ellas aprenden el significado de las palabras, "según lo que el hombre siembra, así cosechará", y donde emprenden la estupenda tarea de lograr su propia salvación. Así como Orión simboliza el aspecto espíritu, Erídano se relaciona con el aspecto de tomar forma y sostiene delante de nosotros el pensamiento de la encarnación; mientras que la tercera constelación, El Auriga, es el cochero, avanzando hacia nuevas tierras y así simbolizando el alma.



Naturaleza de las Pruebas



La amplia lección que se debe aprender en este signo, es lograr justa comprensión de la ley de la atracción y justo uso y control de la materia. En esta forma la materia es elevada al cielo, figuradamente hablando, y puede emprender su correcta función: la de construir un medio de expresión y un campo de esfuerzo para el morador, Cristo o el alma. El aspirante, por consiguiente, es probado de dos maneras: primero en la capacidad de su naturaleza animal y los motivos subyacentes en su utilización; segundo, es probado según la atracción que la gran ilusión pueda ejercer sobre él. Maya, o la gran ilusión, y el sexo, no son sino dos aspectos de la misma fuerza, la de la atracción: uno, según se manifiesta en el plano físico, y el otro, según se expresa en el campo de la naturaleza del deseo emocional,




El Discípulo y el Sexo



Un aspirante al discipulado tiene en el sexo un verdadero problema con el cual luchar. La autoindulgencia y el control del ser humano en cualquier parte de su organismo, son siempre inevitablemente erróneos. Cuando la mente entera de un hombre está ocupada con el pensamiento de las mujeres o viceversa; cuando él vive principalmente para satisfacer un deseo animal; cuando se encuentra incapaz de resistir la atracción de su polo opuesto, entonces es una víctima del sexo y está controlado por la parte más baja de su naturaleza, la animal.



Pero cuando el hombre reconoce sus funciones físicas como una herencia divina, y su equipo como habiéndole sido dado para el bien del grupo y para ser rectamente usado en beneficio de la familia humana, entonces veremos un nuevo impulso motivador sustentando la conducta humana en lo concer­niente al sexo. Veremos la eliminación de la promiscuidad, con su mal concurrente, la enfermedad. Veremos la solución del problema de demasiados niños e, incidentalmente, alivio del problema económico. A través del correcto control de la función del sexo y su relegación al propósito para la cual existe (el llevar adelante la familia humana y proveer cuerpos por medio de los cuales las almas puedan ganar experiencia), entonces se hará correcto uso del sexo. Luego, la pasión, la lujuria, la autosatisfacción, la enfermedad, y el exceso de población, desaparecerán en el mundo. La materia no será nunca más prostituida al deseo egoísta, y la relación entre los sexos será gobernada por la comprensión del propósito divino y la habilidad en acción.



Dos puntos de vista son igualmente erróneos: en un caso tenemos costumbres enseñadas que conducen eventualmente a orgías sexuales. Estas han sido dignificadas con el nombre de magia del sexo, y en el orgasmo sexual, inducido deliberadamente, un hombre es llevado a creer, que el acto sexual físico es el punto supremo de oportunidad espiritual y que, en tal momento, él puede tocar, si quiere, el reino del Ciclo.



La otra actitud, la que hace del matrimonio y de toda expresión de la vida del sexo, un pecado para el discípulo y que dice que un hombre no puede ser puro en el verdadero aspecto espiritual, si se casa y construye una familia, es igualmente devastadora peligrosa. No hay estado de conciencia ni condición de vida en la cual sea imposible para un hombre funcionar como hijo de Dios. Si no es posible para un hombre vivir la vida del discipulado y la vida de la iniciación y, con el debido autocontrol y comprensión, vivir una moral, equilibrada vida sexual entonces hay un compartimento de la expresión humana en el cual la divinidad es impotente, ya esto yo rehuso reconocerlo. No hay compartimento de vida ni campo de expresión, ni deber, ni uso de instrumento físico, en el cual el alma no pueda cumplir la parte de factor dominante y hacer todas las cosas realmente para gloria de Dios. Pero el alma debe controlar, y no la naturaleza inferior. La gente olvida que algunos de los más grandes iniciados del mundo se casaron: que el Buda se casó y tuvo un hijo, y debe haber sido un iniciado de alto grado cuando ingresó al matrimo­nio. Ellos olvidan que Moisés, David el salmista, y muchas de las figuras sobresalientes en el mundo del misticismo en ambos hemisferios, fueron casados y formaron una familia.



Los discípulos pertenecen a todas las razas, tanto en occidente como en oriente, y la actitud de las diferentes razas hacia el sexo es ampliamente variada. Las normas de conducta difieren. La legalidad o la ilegalidad de las relaciones varía. Las diferentes épocas y las diferentes civilizaciones han visto relaciones que fueron legales en un momento e ilegales en otro. Algunas razas son monógamas y otras razas son polígamas. En algunas civilizaciones la mujer es mirada como el factor dominante, y en otras el hombre. A través de las edades el sexo se pervierte; homosexuales, verdaderos y falsos, han estado con nosotros, y hoy en día probablemente no es peor que hace 5.000 años, excepto que todo es ahora sacado a la luz, lo cual es bueno. Todo el mundo habla acerca del problema; y la generación naciente pregunta con tono incierto: "¿Qué hay sobre el sexo? ¿Qué es correcto y que es incorrecto?” ¿Cómo se espera que ellos traten con una pregunta que ha sido discutida, aparentemente de la manera más fútil, a través de los años?



Aquí es pertinente advertir que Minos, Rey de Creta, quien poseía el toro sagrado, también poseía el laberinto en el cual vivía el Minotauro, y el laberinto ha sido siempre el símbolo de la gran ilusión. La palabra "labe­rinto" viene de una vieja palabra inglesa que significa aturdir, confundir, enredar. La isla de creta con su laberinto y su toro es un símbolo sobresa­liente de la gran ilusión. Estaba separada de la tierra firme, y la ilusión y el aturdimiento son características del yo separado, pero no del alma en su propio plano, donde las realidades del grupo y las verdades universales constituyen su reino. El toro, para Hércules, simboliza el deseo animal, y los muchos aspectos de deseo en el mundo de la forma, que en su totalidad, constituye la gran ilusión. El discípulo, como Hércules, es una unidad separada, dividida de la tierra firme, el símbolo del grupo, por el mundo de la ilusión, y el laberinto en el cual él vive. El toro del deseo tiene que ser asido y dominado y perseguido de un lugar a otro en la vida del yo separado, hasta que llegue el momento en que el aspirante pueda hacer lo que Hércules logró hacer: cabalgar al toro. Montar un animal en los mitos antiguos, significa control. El toro no es matado, es montado y guiado, bajo el poder del hombre.

Hay potencias y facultades ocultas en el ser humano que, cuando son desarrolladas y manifestadas, pueden traer nuevo poderes para dominar este problema. Pero, mientras tanto, ¿Qué hará el aspirante? Se pueden hacer algunas sugerencias:



1. Montar, controlar y dominar al toro, y que el aspirante recuerde que el toro debe ser dirigido a través de las aguas hacia la tierra firme; lo que significa que la solución de todo el problema del sexo llegará, cuando el discípulo subordine la isla separada de su yo personal, al propósito y esfuerzo del grupo, y empiece a regir su vida por la pregunta, "¿Qué es lo mejor para el grupo con el cual estoy asociado?” Es haciendo esto que el toro es conducido a la tierra firme.



2. Usar el sentido común. El antiguo significado de la palabra "sentido común" era que había un sentido que sintetizaba y unificaba los cinco sentidos y así constituía un "sentido común", literalmente, la mente. Que el aspirante use su mente, y a través del medio de la percepción inteligente, guíe y controle al toro del deseo. Si el sentido común es usado, serán evitados ciertos peligros. Hay un peligro en el método de muchos aspirantes en impedir o excluir todas las expresiones del sexo. Fisiológicamente pueden tener éxito, pero la expe­riencia de los psicólogos y maestros es que donde la prohibición y la supresión drástica es impuesta sobre el organismo, el resultado es una forma de complejo nervioso o mental. Mucha gente físicamente limpia tiene mentes sucias. Muchos que despreciarían la práctica de alguna de las perversiones sexuales y que sostienen que el casamiento no es para el discípulo, tienen dispositivos mentales que no soportarían una investigación. Sus mentes y sus interpretaciones de las acciones de otras personas son tan lascivas y su capacidad para pensar mal tan grande, que, tan peligroso como esto pueda sonar, uno siente que sería mejor para ellos ser manejados por el toro del deseo que continuar con su práctica actual de sustituir el pecado exterior por la indulgencia mental. Una mente limpia y un corazón puro, un cuerpo físico rectamente organizado y rectamente usado, en conformidad con las leyes de la tierra en la cual su destino le ha arrojado, total consideración por el bienestar de aquellos con los cuales está asociado, y una vida de servicio amoroso; constituyen los ideales de un aspirante.



3. Una justa comprensión del significado del celibato. La palabra significa “puro" o "solo", y el significado dado habitualmente a la palabra es, conte­nerse de la relación marital. Muchos hombres y mujeres jóvenes, llevados por el deseo espiritual y bajo la influencia de la manera de pensar de la iglesia durante la Edad Media, con sus muchos monasterios y conventos, creen que para ellos el estado de celibato es esencial y correcto y quedan confundidos cuando descubren tan complejos resultados. Pero, ¿no podrá ser que el verdadero celibato haya sido expresado para nosotros en las palabras de Cristo, cuando dijo: "Si tu ojo es puro, todo tu cuerpo estará lleno de luz”. ¿No podrá ser que el verdadero celibato es el rechazo del alma a no identifi­carse más con la forma? ¿No podrá la verdadera relación marital, de la cual la relación en el plano físico no es sino el símbolo, ser la de la unión del alma y de la forma, el positivo aspecto espiritual y el negativo madre-materia?



Que el alma sea pura en su propósito y libre de la servidumbre de la materia, y entonces la acción justa y el justo punto de vista serán inevitable­mente las características de la vida en el plano físico. Que el alma maneje la forma, controlándola y dominándola, y entonces sabrá seguramente sus correctas obligaciones. Reconocerá la relación que deberá mantener con los otros seres humanos, ya sea que su destino deba ser de esposo o esposa, padre o madre, hermano o hermana, amigo o compañero. A través del correcto uso de la forma y, de la correcta comprensión del propósito, a través de la correcta orientación a la realidad y el correcto uso de la energía espiritual, el alma actuará como el factor controlador y todo el cuerpo estará lleno de luz. A través del control, a través del uso del sentido común, por una correcta comprensión del celibato, y por la identificación con el propósito del grupo, el discípulo llegará a la liberación por el control del sexo. Logrará seguir el ejemplo de Hércules y conducirá al toro del deseo a la tierra firme, donde, en el Templo de Dios, lo entregará al cuidado de los Cíclopes que fueron los primitivos iniciados, teniendo el único ojo acerca del cual hemos estado hablando, el ojo de Shiva, el ojo del Toro en la constelación de Tauro. Pues Hércules mismo no fue sólo el discípulo, sino que fue, en su naturaleza inferior, el toro, y en su naturaleza superior los Cíclopes.



Cuando el toro del deseo ha sido entregado a los Cíclopes, al iniciado de un solo ojo, que es él mismo, el alma, los tres aspectos divinos, empezarán a manifestarse: Brontes, Steroptes y Arges guardarán al toro sagrado, y Hércules, el discípulo, no tendrá más ninguna responsabilidad. Brontes es el símbolo del primer aspecto de Dios, el padre que habló y es el sonido creador. Steroptes significa relámpago o luz, y es el segundo aspecto, el alma. Arges significa actividad remolineante, el tercer aspecto de la deidad, expresándose en la intensa actividad de la vida en el plano físico. Estos aspectos divinos constituyen el factor controlador y una vez que ellos han logrado la posesión del toro sagrado, el problema de Hércules está resuelto.



Notas claves de Tauro: "Que la lucha sea perseverante". El Aspecto Forma

"Veo, y cuando el ojo está abierto, todo es luz". El Aspecto Alma



Extractado de Los Trabajos de Hércules, de Alice A. Bailey pág. 39/51.



"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma"


. La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.

MEDITACIONES DE LUNA LLENA 17 de mayo. El Festival de Wesak, Luna Llena de Tauro.




Meditación Mundial vía Mantra FM  -  Martes 17 de Mayo de 2011



“Los doce festivales anuales constituirán una revelación de la divinidad.”

                                                                                                         Alice A. Bailey


La meditación es un potente método para el servicio a la humanidad cuando la mente se emplea como un canal para la recepción de energías de luz, amor y voluntad al bien, y su direc­ción hacia el interior de la conciencia humana. Y el momento de la Luna Llena cada mes ofrece la mayor oportunidad para que la meditación, particularmente en forma grupal, sea utilizada como un medio de cooperación con el Propósito o Plan divino para nuestro mundo.

Cabe preguntarse: ¿Qué tiene que ver la Luna Llena con esto? Las energías de luz, amor y voluntad al bien están siempre asequibles para quienes se pongan en contacto con ellas en la meditación. Pero como en todos los aspectos de nuestra vida planetaria, hay ciclos de flujo y reflujo con los que pueden coo­perar conscientemente, tanto los grupos como los individuos. Uno de los mayores ciclos de energía coincide con las fases de la Luna, alcanzando su cima, su marea alta, en el momento de la Luna Llena. Este es un tiempo, por tanto, en que la canalización de energía, mediante la meditación en grupo, puede ser espe­cialmente efectiva.

La Luna por sí misma no posee influencia sobre el trabajo; pero la cara plenamente iluminada de la Luna indica una aline­ación libre y sin impedimentos entre nuestro planeta y el Sol, el centro solar, la fuente de energía de toda vida en la Tierra. En tiempos así, podernos realizar un definitivo acercamiento a Dios, el Creador, el centro de vida e inteligencia. Que la com­prensión de esto forma parte del antiguo entendimiento intuitivo de la humanidad, queda patente por las muchas festividades reli­giosas que están datadas con referencia a la Luna o a una cons­telación del zodíaco. La Ley de los Ciclos esotérica, la ley que está simbolizada por el crecimiento de la Luna hasta llegar a su brillo pleno, seguido por su mengua, afirma que podemos coo­perar conscientemente con el flujo de las energías espirituales:

“La meditación del alma es de naturaleza rítmica y cícli­ca como lo es todo en el cosmos. El alma respira y su for­ma vive por ello. La naturaleza rítmica de la meditación del alma no debe ser pasada por alto en la vida del aspi­rante. Hay un flujo y reflujo en toda la naturaleza, y en la marea del océano vemos la maravillosa representación de una ley eterna. (...) la idea de la respuesta cíclica al impulso del alma se halla detrás de las actividades de la meditación matutina, del recogimiento del mediodía y de la recapitulación vespertina. En los aspectos de Luna Llena y Luna Nueva tenemos un mayor flujo y reflujo.”
                                                                                                                                         Alice A. Bailey

Actualmente innumerables grupos de servicio grandes y pequeños, se encuentran regularmente cada mes por todo el mundo en el momento del plenilunio para el trabajo de medita­ción. Es útil comprender que tales encuentros para la meditación grupal como servicio a la humanidad han sido celebrados durante muchas décadas. De modo que el trabajo no empieza desde cero cada mes o cada año. A través de los años se ha cre­ado un canal grupal, utilizable para la distribución de energía que, continuamente, crece y construye sobre lo que ha sido rea­lizado, y que requiere en todo momento por nuestra parte una comprensión más profunda y una acrecentada capacidad para penetrar en nuevos niveles de conciencia, elevando así la con­ciencia de la humanidad en su conjunto, aunque sea en una fracción no mensurable.

Es comprensible que esto resulte difícil para los recién llega­dos. Pero con el énfasis puesto en la contribución que cada uno puede realizar en la meditación, y en vista de la naturaleza gru­pal de este trabajo, que incluye individuos en diversos niveles de desarrollo y comprensión, fusionados a través del esfuerzo gru­pal en una unidad de funcionamiento, puede mantenerse un gru­po abierto en condiciones fluidas, sin que el poder del canal gru­pal resulte afectado, al mismo tiempo que se ofrece la oportuni­dad, a aquellos que quieran, de contribuir en lo que puedan. En otras palabras, venimos a dar, no a recibir.

Es útil tener cierto entendimiento de las cualidades espiritua­les particulares y las oportunidades que se nos ofrecen median­te el signo astrológico del momento. Así, aunque los factores astrológicos no son el foco de atención de los encuentros, resul­ta de ayuda ser consciente de las influencias generales y persis­tentes al adentrarnos en su órbita, así como el volverse sensible e intuitivo a los cambios en el énfasis, de acuerdo al desarrollo del trabajo planificado de la Jerarquía y las condiciones varia­bles creadas por la humanidad.

Estamos interesados en este sentido en la astrología esotéri­ca, la astrología del alma, del discípulo. No es necesario cono­cer los postulados fundamentales de la astrología mundana, de la personalidad o del ser inferior, que todavía no responde adecuadamente a la influencia del alma. Podernos captar y entender algo al menos de los principios de la astrología esotérica, que es básicamente la ciencia de la relación, sin tener ninguna forma­ción de astrología ortodoxa. Aún así, la astrología esotérica es sólo una de las muchas ciencias que serán desarrolladas y utili­zadas durante la Era de Acuario. Por tanto, aunque son signifi­cativas ciertas deducciones acerca de la energía y la actividad, basadas en lo que sabemos del signo zodiacal en curso, no es necesario poner un énfasis desmedido en ellas.

Las energías que son asequibles exclusivamente en la Luna Llena (siempre que hayan sido correctamente comprendidas, recibidas y transmitidas en meditación) pueden ser fundamenta­les para ayudar a la humanidad a avanzar hacia su meta espiri­tual, como centro de conciencia integrado y alineado en el cuer­po de Aquel en Quien vivimos, nos movernos y tenemos nues­tro ser. Este es el objetivo esencial de los encuentros mensuales de meditación de la Luna Llena.

En la preparación para la meditación grupal, la parte más significativa del trabajo es alinearse e integrarse como grupo, abierto conscientemente a la Jerarquía y al Cristo, como guía de la Jerarquía, y formar un canal útil de comunicación de ener­gía dentro de la conciencia humana. Para que esto tenga éxito, debernos saber algo de cómo la Jerarquía trata de utilizar las oportunidades del período particular de la Luna Llena. ¿Dónde coloca la Jerarquía su énfasis energético según las cambiantes mareas de energía y los cambiantes sucesos y circunstancias en la humanidad? Debemos tratar de intuir y registrar esto. Si pode­mos alcanzar con el pensamiento algunos de estos factores esenciales, podemos ser de mayor servicio práctico en nuestro esfuerzo para cooperar con la meditación del gobierno interno del planeta (la Jerarquía espiritual), ayudando así a crear un fer­mento en la conciencia humana, originando el cambio de las actitudes de la mente y el corazón, y cambiando las condiciones en los asuntos mundiales.

Al acometer el servicio de meditación de Luna Llena, el objetivo es trabajar imaginativamente como miembros del nue­vo grupo de servidores del mundo, dedicado al servicio mundial. Espiritual y telepáticamente, el grupo es uno y el trabajo es uno. Esencialmente, por supuesto, estos encuentros son para meditar en un tiempo en que la meditación realizada por un grupo mundial de servidores, subjetivamente fusionado y enfocado, puede ser eficazmente utilizado por la Jerarquía para canalizar energía con el propósito de redimir a la humanidad. Por lo tanto, la intención de los grupos que se reúnen cada mes es la meditación gru­pal. Estos encuentros no se emplean para enseñar principios eso­téricos elementales. La charla que a menudo se ofrece como pre­liminar a la meditación, no tiene la intención de ser una conferen­cia, sino de enfocar, unir y elevar el proceso reflexivo de los asis­tentes.

Sin embargo, tenemos siempre en mente tres factores vitales:

1.       El trabajo que realizamos se basa en el hecho fundamental del esoterismo como ciencia de la energía, que reconoce que todo es energía y que la energía sigue y se conforma al pensamiento.

2.       También está basado en lo que ha sido la idea central del esoterismo: que incluso el más pequeño átomo de sustancia con­tiene en sí mismo, aquello que puede responder a la energía y estímulo espirituales.

3.       Un pasaje del libro del Discipulado en la Nueva Era proporciona el marco humano y planetario dentro del que tiene lugar nuestro trabajo:

“El efecto de la meditación humana, actualmente, consiste en cambiar las condiciones, invocar potencias espiritua­les más elevadas, trabajar con concentración, tanto vertical como horizontalmente, en el mundo de los hombres y en el Reino de Dios. Esta actividad vertical y horizontal contiene el secreto de la meditación creadora. Invoca las energías superiores, y crea ese canal de contacto entre alma y espíritu. Esto se lleva a cabo mediante lo que he llamado "meditación vertical". Es también evocadora y crea un fermento o movimiento dinámico en el nivel del ser que debe resultar afectado o cambiado, y este es el aspecto horizontal. Tanto la actividad horizontal como la vertical son descriptivas del método de invocación y evo­cación, tal y como lo emplean los grupos de enlace entre los diversos centros planetarios.”
Alice A. Bailey

En la Nueva Religión Mundial “la ciencia de invocación y evocación tomará el lugar de lo que ahora llamamos "plegaria" y “adoración”. Cada período de Luna Llena o Festival espiritual será un momento definido de invocación grupal enfocada y para ello trabajamos. De todas las lunas llenas del año hay tres que son de la mayor importancia espiritual, concentradas en tres meses consecutivos y conduciendo, por tanto, a un prolongado esfuerzo espiritual anual que afectará al resto del año.

1.       El Festival de Pascua, Luna Llena de Aries.

2.       El Festival de Wesak, Luna Llena de Tauro.

3.       El Festival de Buena Voluntad, Luna Llena de Géminis.

“Tres Festivales Espirituales son ya celebrados en todo el mundo, aunque todavía no están relacionados entre sí. Se acerca la hora en que los tres Festivales se celebrarán simultáneamente en todo el mundo, y gracias a ellos, una gran unidad espiritual será lograda y los efectos de la gran Aproximación, tan cercanos a nosotros ahora, se estabilizarán por la invocación unida de la humanidad.

Las restantes lunas llenas constituirán Fiestas Menores pero serán reconocidos también como de vital importan­cia. Establecerán los atributos divinos en la conciencia del hombre, tal y como los tres Festivales Mayores esta­blecen los tres aspectos divinos (...) Así, las doce Fiestas anuales constituirán una revelación de la divinidad.”
Alice A. Bailey

RED DE TRIANGULOS DE MEDITACIÓN DEL GRUPO SERVIDORES DEL MUNDO


El nuevo blog: "ESCRITOS de Rudy Spillman", ¡INAUGURADO! ¡VISÍTALO!

"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.



Meditación Mundial vía Mantra FM  -  Martes 17 de Mayo de 2011



“Los doce festivales anuales constituirán una revelación de la divinidad.”

                                                                                                         Alice A. Bailey


La meditación es un potente método para el servicio a la humanidad cuando la mente se emplea como un canal para la recepción de energías de luz, amor y voluntad al bien, y su direc­ción hacia el interior de la conciencia humana. Y el momento de la Luna Llena cada mes ofrece la mayor oportunidad para que la meditación, particularmente en forma grupal, sea utilizada como un medio de cooperación con el Propósito o Plan divino para nuestro mundo.

Cabe preguntarse: ¿Qué tiene que ver la Luna Llena con esto? Las energías de luz, amor y voluntad al bien están siempre asequibles para quienes se pongan en contacto con ellas en la meditación. Pero como en todos los aspectos de nuestra vida planetaria, hay ciclos de flujo y reflujo con los que pueden coo­perar conscientemente, tanto los grupos como los individuos. Uno de los mayores ciclos de energía coincide con las fases de la Luna, alcanzando su cima, su marea alta, en el momento de la Luna Llena. Este es un tiempo, por tanto, en que la canalización de energía, mediante la meditación en grupo, puede ser espe­cialmente efectiva.

La Luna por sí misma no posee influencia sobre el trabajo; pero la cara plenamente iluminada de la Luna indica una aline­ación libre y sin impedimentos entre nuestro planeta y el Sol, el centro solar, la fuente de energía de toda vida en la Tierra. En tiempos así, podernos realizar un definitivo acercamiento a Dios, el Creador, el centro de vida e inteligencia. Que la com­prensión de esto forma parte del antiguo entendimiento intuitivo de la humanidad, queda patente por las muchas festividades reli­giosas que están datadas con referencia a la Luna o a una cons­telación del zodíaco. La Ley de los Ciclos esotérica, la ley que está simbolizada por el crecimiento de la Luna hasta llegar a su brillo pleno, seguido por su mengua, afirma que podemos coo­perar conscientemente con el flujo de las energías espirituales:

“La meditación del alma es de naturaleza rítmica y cícli­ca como lo es todo en el cosmos. El alma respira y su for­ma vive por ello. La naturaleza rítmica de la meditación del alma no debe ser pasada por alto en la vida del aspi­rante. Hay un flujo y reflujo en toda la naturaleza, y en la marea del océano vemos la maravillosa representación de una ley eterna. (...) la idea de la respuesta cíclica al impulso del alma se halla detrás de las actividades de la meditación matutina, del recogimiento del mediodía y de la recapitulación vespertina. En los aspectos de Luna Llena y Luna Nueva tenemos un mayor flujo y reflujo.”
                                                                                                                                         Alice A. Bailey

Actualmente innumerables grupos de servicio grandes y pequeños, se encuentran regularmente cada mes por todo el mundo en el momento del plenilunio para el trabajo de medita­ción. Es útil comprender que tales encuentros para la meditación grupal como servicio a la humanidad han sido celebrados durante muchas décadas. De modo que el trabajo no empieza desde cero cada mes o cada año. A través de los años se ha cre­ado un canal grupal, utilizable para la distribución de energía que, continuamente, crece y construye sobre lo que ha sido rea­lizado, y que requiere en todo momento por nuestra parte una comprensión más profunda y una acrecentada capacidad para penetrar en nuevos niveles de conciencia, elevando así la con­ciencia de la humanidad en su conjunto, aunque sea en una fracción no mensurable.

Es comprensible que esto resulte difícil para los recién llega­dos. Pero con el énfasis puesto en la contribución que cada uno puede realizar en la meditación, y en vista de la naturaleza gru­pal de este trabajo, que incluye individuos en diversos niveles de desarrollo y comprensión, fusionados a través del esfuerzo gru­pal en una unidad de funcionamiento, puede mantenerse un gru­po abierto en condiciones fluidas, sin que el poder del canal gru­pal resulte afectado, al mismo tiempo que se ofrece la oportuni­dad, a aquellos que quieran, de contribuir en lo que puedan. En otras palabras, venimos a dar, no a recibir.

Es útil tener cierto entendimiento de las cualidades espiritua­les particulares y las oportunidades que se nos ofrecen median­te el signo astrológico del momento. Así, aunque los factores astrológicos no son el foco de atención de los encuentros, resul­ta de ayuda ser consciente de las influencias generales y persis­tentes al adentrarnos en su órbita, así como el volverse sensible e intuitivo a los cambios en el énfasis, de acuerdo al desarrollo del trabajo planificado de la Jerarquía y las condiciones varia­bles creadas por la humanidad.

Estamos interesados en este sentido en la astrología esotéri­ca, la astrología del alma, del discípulo. No es necesario cono­cer los postulados fundamentales de la astrología mundana, de la personalidad o del ser inferior, que todavía no responde adecuadamente a la influencia del alma. Podernos captar y entender algo al menos de los principios de la astrología esotérica, que es básicamente la ciencia de la relación, sin tener ninguna forma­ción de astrología ortodoxa. Aún así, la astrología esotérica es sólo una de las muchas ciencias que serán desarrolladas y utili­zadas durante la Era de Acuario. Por tanto, aunque son signifi­cativas ciertas deducciones acerca de la energía y la actividad, basadas en lo que sabemos del signo zodiacal en curso, no es necesario poner un énfasis desmedido en ellas.

Las energías que son asequibles exclusivamente en la Luna Llena (siempre que hayan sido correctamente comprendidas, recibidas y transmitidas en meditación) pueden ser fundamenta­les para ayudar a la humanidad a avanzar hacia su meta espiri­tual, como centro de conciencia integrado y alineado en el cuer­po de Aquel en Quien vivimos, nos movernos y tenemos nues­tro ser. Este es el objetivo esencial de los encuentros mensuales de meditación de la Luna Llena.

En la preparación para la meditación grupal, la parte más significativa del trabajo es alinearse e integrarse como grupo, abierto conscientemente a la Jerarquía y al Cristo, como guía de la Jerarquía, y formar un canal útil de comunicación de ener­gía dentro de la conciencia humana. Para que esto tenga éxito, debernos saber algo de cómo la Jerarquía trata de utilizar las oportunidades del período particular de la Luna Llena. ¿Dónde coloca la Jerarquía su énfasis energético según las cambiantes mareas de energía y los cambiantes sucesos y circunstancias en la humanidad? Debemos tratar de intuir y registrar esto. Si pode­mos alcanzar con el pensamiento algunos de estos factores esenciales, podemos ser de mayor servicio práctico en nuestro esfuerzo para cooperar con la meditación del gobierno interno del planeta (la Jerarquía espiritual), ayudando así a crear un fer­mento en la conciencia humana, originando el cambio de las actitudes de la mente y el corazón, y cambiando las condiciones en los asuntos mundiales.

Al acometer el servicio de meditación de Luna Llena, el objetivo es trabajar imaginativamente como miembros del nue­vo grupo de servidores del mundo, dedicado al servicio mundial. Espiritual y telepáticamente, el grupo es uno y el trabajo es uno. Esencialmente, por supuesto, estos encuentros son para meditar en un tiempo en que la meditación realizada por un grupo mundial de servidores, subjetivamente fusionado y enfocado, puede ser eficazmente utilizado por la Jerarquía para canalizar energía con el propósito de redimir a la humanidad. Por lo tanto, la intención de los grupos que se reúnen cada mes es la meditación gru­pal. Estos encuentros no se emplean para enseñar principios eso­téricos elementales. La charla que a menudo se ofrece como pre­liminar a la meditación, no tiene la intención de ser una conferen­cia, sino de enfocar, unir y elevar el proceso reflexivo de los asis­tentes.

Sin embargo, tenemos siempre en mente tres factores vitales:

1.       El trabajo que realizamos se basa en el hecho fundamental del esoterismo como ciencia de la energía, que reconoce que todo es energía y que la energía sigue y se conforma al pensamiento.

2.       También está basado en lo que ha sido la idea central del esoterismo: que incluso el más pequeño átomo de sustancia con­tiene en sí mismo, aquello que puede responder a la energía y estímulo espirituales.

3.       Un pasaje del libro del Discipulado en la Nueva Era proporciona el marco humano y planetario dentro del que tiene lugar nuestro trabajo:

“El efecto de la meditación humana, actualmente, consiste en cambiar las condiciones, invocar potencias espiritua­les más elevadas, trabajar con concentración, tanto vertical como horizontalmente, en el mundo de los hombres y en el Reino de Dios. Esta actividad vertical y horizontal contiene el secreto de la meditación creadora. Invoca las energías superiores, y crea ese canal de contacto entre alma y espíritu. Esto se lleva a cabo mediante lo que he llamado "meditación vertical". Es también evocadora y crea un fermento o movimiento dinámico en el nivel del ser que debe resultar afectado o cambiado, y este es el aspecto horizontal. Tanto la actividad horizontal como la vertical son descriptivas del método de invocación y evo­cación, tal y como lo emplean los grupos de enlace entre los diversos centros planetarios.”
Alice A. Bailey

En la Nueva Religión Mundial “la ciencia de invocación y evocación tomará el lugar de lo que ahora llamamos "plegaria" y “adoración”. Cada período de Luna Llena o Festival espiritual será un momento definido de invocación grupal enfocada y para ello trabajamos. De todas las lunas llenas del año hay tres que son de la mayor importancia espiritual, concentradas en tres meses consecutivos y conduciendo, por tanto, a un prolongado esfuerzo espiritual anual que afectará al resto del año.

1.       El Festival de Pascua, Luna Llena de Aries.

2.       El Festival de Wesak, Luna Llena de Tauro.

3.       El Festival de Buena Voluntad, Luna Llena de Géminis.

“Tres Festivales Espirituales son ya celebrados en todo el mundo, aunque todavía no están relacionados entre sí. Se acerca la hora en que los tres Festivales se celebrarán simultáneamente en todo el mundo, y gracias a ellos, una gran unidad espiritual será lograda y los efectos de la gran Aproximación, tan cercanos a nosotros ahora, se estabilizarán por la invocación unida de la humanidad.

Las restantes lunas llenas constituirán Fiestas Menores pero serán reconocidos también como de vital importan­cia. Establecerán los atributos divinos en la conciencia del hombre, tal y como los tres Festivales Mayores esta­blecen los tres aspectos divinos (...) Así, las doce Fiestas anuales constituirán una revelación de la divinidad.”
Alice A. Bailey

RED DE TRIANGULOS DE MEDITACIÓN DEL GRUPO SERVIDORES DEL MUNDO


El nuevo blog: "ESCRITOS de Rudy Spillman", ¡INAUGURADO! ¡VISÍTALO!

"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.

Sobre la Bendición del Buda y el Festival Wesak





 

El Señor Buda


Espero que durante el Festival de Wesak tengamos en cuenta nuestra participación activa en la vida de la humanidad, y que en nuestra meditación de hoy tengamos presente a todos aquellos de entre nosotros que sufren, de una u otra manera, y que nos ayudemos, ya que no podemos ayudar a la totalidad del mundo, ayudémonos al menos entre nosotros, participemos de las inquietudes de nuestros problemas sociales, quizás por nuestra falta de amor y de aislamiento, y esto lo podemos hacer, y será una obra realmente angélica, porque todos estamos seguros en el fondo del corazón deseando remediar los males de la humanidad

 

por cuanto en los niveles ocultos se ha realizado –porque la luna llena ya pasó- un acto mágico procedente del lugar más oculto del planeta, me refiero exactamente a Shamballa. Cuando nos referimos al Señor Buda, nos referimos al más elevado agente de Shamballa que existe hoy en el planeta Tierra. La importancia de este gran Ser estriba principalmente porque fue el primer ser humano que alcanzó la iluminación. La iluminación, técnicamente hablando, es la octava iniciación dentro del planeta; y tiene también importancia por cuanto toda la prédica de Buda, todo su mensaje, osciló sobre la liberación del par de opuestos. Entre el bien y el mal, existe algo que no es ni el bien ni el mal, este bien o mal se puede considerar desde un ángulo puramente esotérico, o simplemente exotérico, porque implica la fuerza, la intención y el propósito de reunir todo cuanto esté separado en la vida de la naturaleza.



Claro que debemos hablar de Wesak, ¿verdad? porque Wesak es la culminación de una serie de hechos mágicos que está registrándose en el planeta desde hace más de dos mil años. Prácticamente hace dos mil cuatrocientos años que inició Buda su bendición anual sobre la humanidad, en un acto supremo de sacrificio, pues todas las personas que de una u otra manera se hayan puesto en contacto con el estudio esotérico sabrán que descender del plano búdico hasta el plano mental inferior y establecer contacto con la mente inferior de la humanidad representa un acto supremo de sacrificio por parte del Señor Buda. Fue el sacrificio, el voto solemne del Señor Buda al propio Señor del Mundo, cuando después de dejar el cuerpo físico, habiendo llenado el mundo —tal y como esotéricamente se dice— con el esplendor de su aura, se refugió en los planos ocultos, allí desde donde viene anualmente a transmitir su mensaje de Paz y de Amor, y de enviarnos a través de su bendición las energías que surgen raudamente de la Osa Mayor a través de Shamballa, estando implicado naturalmente el planeta Vulcano, al cual se ha referido Djwal Khul.



Bien, entonces lo interesante sobre la vida de Buda es por qué hizo el voto de sacrificio solemne de descender anualmente a la Tierra para dar su bendición en compañía o en armonía con el Cristo, que tiene la Séptima Iniciación, trabajando conjuntamente con el Manú y el Mahachohan; y están trabajando para la nueva humanidad, para predisponer a los hijos de los hombres para aquella iniciación que convertirá a todos y cada uno de los seres humanos en entidades divinas, es decir, en ciudadanos del Quinto Reino de la Naturaleza. Naturalmente, que cuando hablamos del quinto reino sentimos la presión de algo muy lejano, de algo que está más allá de nuestras posibilidades, pero realmente no es así, el Reino de los Cielos está aquí y ahora, es solamente saber descifrar el contenido del misterio que se oculta en cada uno de los actos que estamos viendo por doquier, y saber extraer la experiencia necesaria para condensarla dentro de nuestro espíritu, en fuerza de amor y de servicio a la humanidad.



Cuando hablamos de Buda podemos referirnos a tres matices muy pronunciados. El matiz histórico, el que tiene que ver con la vida de Sidharta Gautama, príncipe del Nepal, que alcanzó la iniciación en aquel cuerpo físico, y todas las alegorías y los simbolismos que nacen de este proceso histórico; pero, a mi entender interesa más el aspecto místico en el espíritu, digamos, de la cuestión del propio Buda, está todavía en el aura de la Tierra; y también definir en cierta manera la evolución que tuvo Buda psicológicamente, pues se convirtió rápidamente, después de la Quinta Iniciación que tuvo en Persia hace muchos miles de años, hasta llegar el momento aquí en la Tierra, históricamente, cuando se nos dice simbólicamente que adquirió la Iluminación.



La Iluminación es el proceso místico que conduce al Buda, porque Buda igual que Cristo no son personas, son estados de conciencia. Un ser que se llamó Sidharta Gautama, adquirió por obra y gracia de su esfuerzo la Iniciación de Iluminado o de Buda, y Cristo merced a su trabajo de dedicación y amor a la humanidad sintió dentro de su corazón la fuerza del amor del propio Logos Solar. Así que cuando refiriéndonos a un Adepto de la Jerarquía, estamos denominándolos como Señores de Amor y de Sabiduría, hay que tener en cuenta que la parte de amor corresponde a Cristo y que la parte de sabiduría corresponde a Buda, son los dos hermanos más evolucionados de nuestro sistema planetario.



Por lo tanto, todo cuanto digamos con referencia a Buda automáticamente surge la figura gloriosa de Cristo, está sintiendo las energías, y es el transmisor de las energías de Shamballa que nos envía Buda, las canaliza a través de la Jerarquía, en este momento solemne del plenilunio, y después toda la humanidad recibe su parte. La medida de su propio contenido psicológico, histórico y místico del hombre, queda impregnado de esta fuerza, y durante un año está dinamizado. Todo esto son razones esotéricas que ustedes podrán aceptar como una simple hipótesis mental o un trabajo o un estudio, pero lo que sí es necesario es comprender que después de esta venida anual de Buda hay un creciente impulso de la vida espiritual dentro del corazón de todos y cada uno de los seres humanos. En esto hay que estar todos de acuerdo, si no, no estaríamos aquí seguramente.



Pero, cuando hablamos de este contenido de fuerza ígnea que lleva Buda anualmente durante el plenilunio de Wesak, es porque por primera vez dentro de la vida mística de la humanidad se establece un núcleo viviente de energía que tiene que ver con un hilo o corriente de luz que estableció Cristo desde el huerto de Getsemaní, en Belén, hasta llegar al Centro Místico de Shamballa, más un hilo luminoso que procede de Mercurio, porque de la misma manera que Mercurio es El Enviado o El Mensajero de los Dioses, el Buda es el Enviado o el Mensajero de Shamballa; él establece contacto con todos los planetas de fuera y dentro del sistema solar, de ahí la importancia que trae una energía nueva, una energía cualificada, de índole metafísicamente imposible de descifrar, está más allá del alcance, de la medida de nuestro entendimiento. Pero, el hecho en sí es que nuestra mente, nuestro corazón, en virtud de la bendición búdica está ahora, en estos momentos, impregnada de una fuerza que no dispone actualmente la humanidad, es algo nuevo que debemos utilizar.



Cuando hablábamos de los planos del universo, quisiera hacer mención al centro místico del sistema solar, en donde está precisamente como emisario y como conductor de energías el Señor Buda, es justamente el 4º Subplano del Plano Búdico, es decir, que en un universo septenario, que tiene siete planos, el cuarto plano, el plano búdico, es el más importante. Como dentro de la vida de los reinos, los siete reinos de la naturaleza, el más importante es el reino humano, precisamente por la oportunidad que tiene de estar situado en el centro de este septenario en sí. Y toda esta fuerza que estamos acumulando viene no solamente de la Osa Mayor sino también de las Pléyades, y ésta enfoca no solamente en el 1º Rayo que viene de la Osa Mayor, sino también en el 2º Rayo que procede de las Pléyades, más una energía nueva que está trabajando desde hace siglos, y que nosotros consideramos con la del triángulo equilátero de los grandes Avatares, constituido por el Avatar de Síntesis, por el Espíritu de la Paz y por el Señor Buda.



Buda lo conocemos históricamente, lo conocemos a través del Festival de Wesak, pero no lo conocemos singularmente, por cuanto constituye actualmente desde hace siglos el centro de las energías que provienen de estas dos esplendentes constelaciones —la Osa Mayor y las Pléyades— y de los grandes Señores que están relacionados con aquellas constelaciones que son el Espíritu de la Paz —2º Rayo— y el Avatar de Síntesis —1º Rayo—. Entonces, Buda en su función de director de las energías que corresponden al planeta Tierra, del 3º Rayo, está vinculando a través de Shamballa, todo el contenido planetario, así que la bendición de Buda no será simplemente para la humanidad sino por todos los reinos de la naturaleza. Así que el proceso es un proceso realmente avasallador, un proceso determinante, un proceso sintético, un proceso que está quizá más allá de la medida del entendimiento.



Pero hay que captar esta verdad, este triángulo mágico, porque el triángulo mágico constituido... y no hablaremos ya en función de constelaciones, sino en función de personalidades, la que tiene que ver con el Avatar de Síntesis, el Espíritu de la Paz y el Señor Buda, porque quien recibe las energías procedentes de los planos cósmicos durante el plenilunio de Wesak es Cristo; Buda lleva la energía pero quien la distribuye es el Cristo a través del Plan energético de la Jerarquía, y todos de una u otra manera hemos sido invocados a las dos veinticinco de esta madrugada, porque el Buda estaba allí presente, y presente estaba Cristo y la Jerarquía, y aquí estamos nosotros de una u otra manera recibiendo y proyectando esta energía.



Quizá no sintamos sus efectos, quizá los efectos emboten algo en su entendimiento y la frescura de nuestro corazón, porque así son las cosas esotéricas. Una energía por poderosa que sea no te libera automáticamente sin un esfuerzo de tu parte. Ahora estamos en posesión de grandes energías búdicas transmitidas a través de Cristo y, sin embargo, aparentemente no sentimos esta fuerza, quizá de una u otra manera acrecentará el conflicto interior o el problema de cada cual, pero es solamente el impacto. Si recibimos el impacto y somos capaces de transmitir, entonces sentiremos una liberación kármica, porque Buda viene para liberar el karma, porque el voto solemne hecho al Señor del Mundo con respecto a la humanidad fue: “No dejaré a los Hijos de los Hombres hasta que no hayan alcanzado la liberación”. Este es el voto supremo del Observador Silencioso, que transmite sus energías a través de Buda. Buda por su parte hace el voto solemne de estar aquí entre los Hijos de los Hombres en tanto que no surja otra entidad como Él de la 8ª Iniciación, que tenga acceso a los grandes planos cósmicos, y de los planos cósmicos pueda llevar energía a la humanidad.



El proceso aparentemente es simple, pero es complicado debido a la fuerza que maneja este ser, a la fuerza que manejan estas constelaciones y las fuerzas cósmicas transmitidas constantemente y de las cuales apenas somos conscientes. Es decir, que habitualmente, cuando nos referimos al Festival de Wesak, hacemos una larga exposición de hechos históricos. Tal como sucedió como Buda se inició, las tentaciones debajo del árbol Bo, que todos ustedes habrán leído en algún sitio, y luego también el porqué adquirió la liberación. Aquí queda el proceso histórico, porque no pasamos de aquí.



Después el proceso psicológico que corresponde al propio Buda, tal como es en su corazón así serán las energías que transmite. Pero, el proceso místico, el proceso espiritual, no solamente atañe a Buda sino que nos atañe a nosotros, porque nosotros a igual que Él, en su tiempo justo estamos sujetos a un karma histórico, estamos sujetos a una vivencia dentro de un nivel de los hechos, y estos hechos nos están condicionando constantemente, y aún después de recibir las grandes energías siempre queda la duda dentro del corazón y nos preguntamos: “¿Llegaré a absorber estar energías o no será un mito simbólico de la antigüedad o una nueva tradición que llamamos esotérico o qué será?” La pregunta siempre queda flotando en el aire porque no estamos capacitados para medir verdades que están más allá de nuestro entendimiento, y cuando hablamos del 4º Subplano del 4º Plano ¿qué significamos? Un lugar en donde existe un gran remanso de paz del cosmos, si existe paz de Shamballa, por decirlo de alguna manera en nuestro, ha de ser en el 4º subnivel del 4º nivel planetario, es decir, el nivel búdico planetario, pero dentro del propio nivel búdico-planetario el 4º subnivel, y allí está el centro de paz que todos y cada uno de nosotros estamos intentando hallar. Por eso surgió de Shamballa Agni Yoga, el poder de liberar a las personas del contenido mental innecesario y adquirir la grandeza del corazón. Todo el proceso está aquí, si seremos capaces de adaptar la corriente de energía procedente de Shamballa a través de Buda y qué haremos con este contenido, si el continente, si el cáliz que somos todos nosotros no está todavía preparado para recibir estas energías.



Tampoco podemos decir que podemos marcar el paso del proceso histórico, pues la historia nos condiciona y ustedes lo saben, porque nos condicionan los hechos nos condiciona la historia, y si nos condiciona la historia nos condiciona el aspecto emocional tanto como el aspecto psíquico, como el aspecto físico, y tenemos problemas y dificultades por esta falta absoluta de adaptación a estas energías. Pero, les digo con absoluta franqueza que todo cuanto ustedes vayan recibiendo procedente de la constelación actuante y de esta luna llena que ya va desapareciendo es la tranquilidad de espíritu y no preocuparse demasiado si sienten impresiones aparentemente atávicas o de regresión al pasado. Será un fenómeno muy normal y habrá que estar muy atentos y vigilantes, porque una cosa es ensalzar las energías que van viniendo y otra cosa es estar preparados para recibirlas, para que no nos produzcan indebidos embotamientos de conciencia. Bien mirado, cuando el recipiente está muy lleno y tiene un agujerito pequeño, el agua no sale, igual nos sucede, tenemos mucha energía y la apertura de conciencia es muy limitada y, por lo tanto, la primera sensación que nos da es de reacción ante la propia energía vibratoria búdica que procede de constelaciones superiores; y también toda esta atención, este estado de alerta, de observación constante que estamos diciendo constantemente, hay que aplicarlo mayormente en estas fechas.



Démonos cuenta que no es en vano que las energías proceden, como decíamos antes del signo de Tauro, porque Tauro es el gran iluminador del universo. Cuando nos referimos al ojo de Tauro, al ojo de la luz, dentro del contexto esotérico más profundo, nos referimos a que Tauro enfoca las energías de constelaciones más allá de nuestro sistema, más allá de nuestras galaxias y que, por lo tanto, el ente mágico de Tauro es necesario, porque nos manda también la ráfaga de intuición, nos envía el entendimiento superior, y nos envía aquello que en los seres inferiores es terquedad y obstrucción, pero que visto desde los ángulos ocultos es voluntad divina y, por lo tanto, también hacemos siempre la distinción entre el libre albedrío y la voluntad, para llegar a un punto de máxima confluencia mística dentro de la cual nos sentimos unidos por semejanza a estas energías que van llegando.



También existe el prurito o el atavismo de hacer unas meditaciones muy específicas y recortadas para estos días. Yo creo, siempre en honor de los nuevos tiempos que la mejor de las meditaciones es la serena expectación. Voy a aclararles lo que yo entiendo por serena expectación. Cuando a algo que sucede, ustedes le prestan atención ―lo están observando porque es su deber social, no lo olviden― y sacan consecuencias y las consecuencias no se convierten en recuerdos sino que pasan, entonces, existe una frescura interior, entonces el matiz, la experiencia de cada hecho puede decirse que queda asimilado dentro de nosotros, sin pasar por aquello que técnicamente definimos como meditación.



Siempre que estamos en estado de expectación estamos meditando, y si estamos expectantes durante todo el día y durante toda la noche significará que nuestra conciencia se ha hecho meditativa, que no tiene lapsos de meditación y de no-meditación, es decir, lapsos entre el yo que observa y el no-yo que siempre es la cosa observada, y lo que sucede, y lo que siempre dijo Buda, aconsejó a sus discípulos y a toda la humanidad: “Amadlo todo pero no os apeguéis a nada. Liberaos de los opuestos. Surgid triunfantes del centro místico de la batalla”; y además, “que no vence el que se esfuerza sino el que deja de luchar”. El hombre perfecto es aquel que vence sin luchar.



El mensaje, digamos, que hemos llegado a este proceso del mensaje de Buda es siempre que no hay que hacer resistencia a la vida, que no hay que apegarse a las cosas, que hay que vivir serenamente, y que hay que observarlo todo con gran expectación. Bien mirado, todo es importante para Buda, y si todo es importante ¿por qué hacemos divisiones? ¿por qué diferenciamos unos hechos de otros? Solamente para que ustedes miren el porqué de la cuestión, del porqué quizá viene Buda cada año. Porque cada vez que viene Buda una parte grandísima del apego que tiene la humanidad hacia las cosas queda desintegrado; la marcha de la vida es más rápida, no existe el karma tan pesado, lo que ocurre siempre es que en la medida que estamos atentos a la cuestión nuestra, que está constituida por los actos, por los pensamientos, por el grupo más o menos numeroso de recuerdos y por todas las aspiraciones y los deseos, y si llegamos a un estado de conciencia dentro de la cual el recuerdo existe sin atarnos, y el pensamiento trabaja, es activo, sin condicionar nuestra actitud, entonces podemos decir que estamos expectantes, estamos siguiendo el compás de la vida, y que la meditación se ha hecho única, se ha hecho trascendente, se ha hecho palpitante, y cada uno de los ratos de nuestra vida, cada uno de los momentos será solemne.



Si adquirimos este don de la solemnidad, que es la expectación, que es la atención, que es el amor de los unos hacia los demás, el ser humano se liberará de karma, dejará de estar uncido al carro que da vueltas incesantemente, a la Rueda de Samsâra de muertes y nacimientos; porque la prédica de Buda es hallar el punto máximo dentro del cual la Rueda de Samsâra deja de girar y el hombre se ve libre de la sucesión de muertes y nacimientos. Si podemos imaginar un estado de conciencia dentro del cual no exista ni el nacimiento ni la muerte, llegarán a la conclusión de que solamente las energías de la paz que trae Buda son las que puedan liberarlos del contexto. Paz que proviene de Shamballa, la paz que se halla en el centro místico del universo y en el centro místico del planeta. Es aquella fuerza en sí, es aquella fuerza misteriosa que amalgama todas nuestras actitudes, que convierte la historia en experiencia, y la experiencia en liberación, y al llegar a la liberación existe el campo del servicio, existe la voluntad de representar dignamente en la Tierra a Dios, al Creador.



La meditación de luna llena tiene un significado místico prescindiendo de sí hoy sea Wesak, o que sea cualquier otro festival mensual coincidiendo con la luna llena, lo que interesa es que el delineamiento meditativo sea tan simple que nuestra mente quede en paz. Hasta aquí se propone un delineamiento de integración de los vehículos, que la mente, que la emoción, que el cuerpo físico, deben estar bien estructurados, bien canalizadas sus energías, para recibir estas energías, pero, yo les digo y les afirmo a ustedes, que si están muy expectantes, están muy atentos, esto se produce automáticamente y que, por lo tanto, lo más interesante no es seguir un delineamiento expresivo, particularizado, y a veces que sea condicionado, sino que en la frescura de la atención, de la observación, de la expectación, sentirán cómo la fuerza que está en el ambiente penetra dentro de la mente y del corazón, y el corazón y la mente quedan plenamente integrados sin pasar por etapas previas de delineamiento.



Es sencillo, porque sencilla es la vida, y la sencillez tal y como decía el Señor Buda es necesaria, porque estamos pendientes siempre de objetividades, de cualidades y de procesos históricos que son los recuerdos, estamos siempre traficando con recuerdos y estados de conciencia que pertenecen al pasado. Hablamos en presente y cada vez más tendremos que hablar del presente, el pasado solamente es un recuerdo histórico y el futuro es una hipótesis, una interrogante, pero el presente tiene vida, se dan cuenta por qué Buda decía: “Situarse en el centro de los opuestos”; porque el individuo al situarse dentro de su ser o bien se aplica al pasado o bien se aplica al futuro, y toda la experiencia del presente carece de significado para él, y de esta manera no existe liberación ni posibilidad de liberación del karma. Es decir, si estamos atentos durante la meditación, yo les invito a un período de silencio expectante, con toda la intención de su ser, con todo el poder de la intención de su alma, estoy seguro que las energías del Señor Buda transmitidas esta madrugada penetrarán raudamente dentro del corazón, dejando la mente desguarnecida, dejando la mente vacía y, por lo tanto, habrá paz.



No son días estos de grandes conferencias, son días de recogimiento, son días de unción interna, son días, repito, de serena expectación, así que les invitaría a un rato pronunciado de silencio expectante, intercalaré un mántram positivo para ayudarles a ustedes, y durante este trayecto lo vamos a realizar.





 

El Señor Buda


OM OM OM

OM OM OM

OM OM OM



Que la Luz Liberadora de Buda,

el Amor infinito del Espíritu de la Paz

y el poder indescriptible del Avatar de Síntesis

restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.





Que la Luz Liberadora de Buda,

el Amor infinito del Espíritu de la Paz

y el poder indescriptible del Avatar de Síntesis

restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.





Que la Luz Liberadora de Buda,

el Amor infinito del Espíritu de la Paz

y el poder indescriptible del Avatar de Síntesis

restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.




OM OM OM

OM OM OM

OM OM OM



Que la Paz de Shamballa sea con toda la Humanidad.

El nuevo blog: "ESCRITOS de Rudy Spillman", ¡INAUGURADO! ¡VISÍTALO!


"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma". 

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.




 

El Señor Buda


Espero que durante el Festival de Wesak tengamos en cuenta nuestra participación activa en la vida de la humanidad, y que en nuestra meditación de hoy tengamos presente a todos aquellos de entre nosotros que sufren, de una u otra manera, y que nos ayudemos, ya que no podemos ayudar a la totalidad del mundo, ayudémonos al menos entre nosotros, participemos de las inquietudes de nuestros problemas sociales, quizás por nuestra falta de amor y de aislamiento, y esto lo podemos hacer, y será una obra realmente angélica, porque todos estamos seguros en el fondo del corazón deseando remediar los males de la humanidad

 

por cuanto en los niveles ocultos se ha realizado –porque la luna llena ya pasó- un acto mágico procedente del lugar más oculto del planeta, me refiero exactamente a Shamballa. Cuando nos referimos al Señor Buda, nos referimos al más elevado agente de Shamballa que existe hoy en el planeta Tierra. La importancia de este gran Ser estriba principalmente porque fue el primer ser humano que alcanzó la iluminación. La iluminación, técnicamente hablando, es la octava iniciación dentro del planeta; y tiene también importancia por cuanto toda la prédica de Buda, todo su mensaje, osciló sobre la liberación del par de opuestos. Entre el bien y el mal, existe algo que no es ni el bien ni el mal, este bien o mal se puede considerar desde un ángulo puramente esotérico, o simplemente exotérico, porque implica la fuerza, la intención y el propósito de reunir todo cuanto esté separado en la vida de la naturaleza.



Claro que debemos hablar de Wesak, ¿verdad? porque Wesak es la culminación de una serie de hechos mágicos que está registrándose en el planeta desde hace más de dos mil años. Prácticamente hace dos mil cuatrocientos años que inició Buda su bendición anual sobre la humanidad, en un acto supremo de sacrificio, pues todas las personas que de una u otra manera se hayan puesto en contacto con el estudio esotérico sabrán que descender del plano búdico hasta el plano mental inferior y establecer contacto con la mente inferior de la humanidad representa un acto supremo de sacrificio por parte del Señor Buda. Fue el sacrificio, el voto solemne del Señor Buda al propio Señor del Mundo, cuando después de dejar el cuerpo físico, habiendo llenado el mundo —tal y como esotéricamente se dice— con el esplendor de su aura, se refugió en los planos ocultos, allí desde donde viene anualmente a transmitir su mensaje de Paz y de Amor, y de enviarnos a través de su bendición las energías que surgen raudamente de la Osa Mayor a través de Shamballa, estando implicado naturalmente el planeta Vulcano, al cual se ha referido Djwal Khul.



Bien, entonces lo interesante sobre la vida de Buda es por qué hizo el voto de sacrificio solemne de descender anualmente a la Tierra para dar su bendición en compañía o en armonía con el Cristo, que tiene la Séptima Iniciación, trabajando conjuntamente con el Manú y el Mahachohan; y están trabajando para la nueva humanidad, para predisponer a los hijos de los hombres para aquella iniciación que convertirá a todos y cada uno de los seres humanos en entidades divinas, es decir, en ciudadanos del Quinto Reino de la Naturaleza. Naturalmente, que cuando hablamos del quinto reino sentimos la presión de algo muy lejano, de algo que está más allá de nuestras posibilidades, pero realmente no es así, el Reino de los Cielos está aquí y ahora, es solamente saber descifrar el contenido del misterio que se oculta en cada uno de los actos que estamos viendo por doquier, y saber extraer la experiencia necesaria para condensarla dentro de nuestro espíritu, en fuerza de amor y de servicio a la humanidad.



Cuando hablamos de Buda podemos referirnos a tres matices muy pronunciados. El matiz histórico, el que tiene que ver con la vida de Sidharta Gautama, príncipe del Nepal, que alcanzó la iniciación en aquel cuerpo físico, y todas las alegorías y los simbolismos que nacen de este proceso histórico; pero, a mi entender interesa más el aspecto místico en el espíritu, digamos, de la cuestión del propio Buda, está todavía en el aura de la Tierra; y también definir en cierta manera la evolución que tuvo Buda psicológicamente, pues se convirtió rápidamente, después de la Quinta Iniciación que tuvo en Persia hace muchos miles de años, hasta llegar el momento aquí en la Tierra, históricamente, cuando se nos dice simbólicamente que adquirió la Iluminación.



La Iluminación es el proceso místico que conduce al Buda, porque Buda igual que Cristo no son personas, son estados de conciencia. Un ser que se llamó Sidharta Gautama, adquirió por obra y gracia de su esfuerzo la Iniciación de Iluminado o de Buda, y Cristo merced a su trabajo de dedicación y amor a la humanidad sintió dentro de su corazón la fuerza del amor del propio Logos Solar. Así que cuando refiriéndonos a un Adepto de la Jerarquía, estamos denominándolos como Señores de Amor y de Sabiduría, hay que tener en cuenta que la parte de amor corresponde a Cristo y que la parte de sabiduría corresponde a Buda, son los dos hermanos más evolucionados de nuestro sistema planetario.



Por lo tanto, todo cuanto digamos con referencia a Buda automáticamente surge la figura gloriosa de Cristo, está sintiendo las energías, y es el transmisor de las energías de Shamballa que nos envía Buda, las canaliza a través de la Jerarquía, en este momento solemne del plenilunio, y después toda la humanidad recibe su parte. La medida de su propio contenido psicológico, histórico y místico del hombre, queda impregnado de esta fuerza, y durante un año está dinamizado. Todo esto son razones esotéricas que ustedes podrán aceptar como una simple hipótesis mental o un trabajo o un estudio, pero lo que sí es necesario es comprender que después de esta venida anual de Buda hay un creciente impulso de la vida espiritual dentro del corazón de todos y cada uno de los seres humanos. En esto hay que estar todos de acuerdo, si no, no estaríamos aquí seguramente.



Pero, cuando hablamos de este contenido de fuerza ígnea que lleva Buda anualmente durante el plenilunio de Wesak, es porque por primera vez dentro de la vida mística de la humanidad se establece un núcleo viviente de energía que tiene que ver con un hilo o corriente de luz que estableció Cristo desde el huerto de Getsemaní, en Belén, hasta llegar al Centro Místico de Shamballa, más un hilo luminoso que procede de Mercurio, porque de la misma manera que Mercurio es El Enviado o El Mensajero de los Dioses, el Buda es el Enviado o el Mensajero de Shamballa; él establece contacto con todos los planetas de fuera y dentro del sistema solar, de ahí la importancia que trae una energía nueva, una energía cualificada, de índole metafísicamente imposible de descifrar, está más allá del alcance, de la medida de nuestro entendimiento. Pero, el hecho en sí es que nuestra mente, nuestro corazón, en virtud de la bendición búdica está ahora, en estos momentos, impregnada de una fuerza que no dispone actualmente la humanidad, es algo nuevo que debemos utilizar.



Cuando hablábamos de los planos del universo, quisiera hacer mención al centro místico del sistema solar, en donde está precisamente como emisario y como conductor de energías el Señor Buda, es justamente el 4º Subplano del Plano Búdico, es decir, que en un universo septenario, que tiene siete planos, el cuarto plano, el plano búdico, es el más importante. Como dentro de la vida de los reinos, los siete reinos de la naturaleza, el más importante es el reino humano, precisamente por la oportunidad que tiene de estar situado en el centro de este septenario en sí. Y toda esta fuerza que estamos acumulando viene no solamente de la Osa Mayor sino también de las Pléyades, y ésta enfoca no solamente en el 1º Rayo que viene de la Osa Mayor, sino también en el 2º Rayo que procede de las Pléyades, más una energía nueva que está trabajando desde hace siglos, y que nosotros consideramos con la del triángulo equilátero de los grandes Avatares, constituido por el Avatar de Síntesis, por el Espíritu de la Paz y por el Señor Buda.



Buda lo conocemos históricamente, lo conocemos a través del Festival de Wesak, pero no lo conocemos singularmente, por cuanto constituye actualmente desde hace siglos el centro de las energías que provienen de estas dos esplendentes constelaciones —la Osa Mayor y las Pléyades— y de los grandes Señores que están relacionados con aquellas constelaciones que son el Espíritu de la Paz —2º Rayo— y el Avatar de Síntesis —1º Rayo—. Entonces, Buda en su función de director de las energías que corresponden al planeta Tierra, del 3º Rayo, está vinculando a través de Shamballa, todo el contenido planetario, así que la bendición de Buda no será simplemente para la humanidad sino por todos los reinos de la naturaleza. Así que el proceso es un proceso realmente avasallador, un proceso determinante, un proceso sintético, un proceso que está quizá más allá de la medida del entendimiento.



Pero hay que captar esta verdad, este triángulo mágico, porque el triángulo mágico constituido... y no hablaremos ya en función de constelaciones, sino en función de personalidades, la que tiene que ver con el Avatar de Síntesis, el Espíritu de la Paz y el Señor Buda, porque quien recibe las energías procedentes de los planos cósmicos durante el plenilunio de Wesak es Cristo; Buda lleva la energía pero quien la distribuye es el Cristo a través del Plan energético de la Jerarquía, y todos de una u otra manera hemos sido invocados a las dos veinticinco de esta madrugada, porque el Buda estaba allí presente, y presente estaba Cristo y la Jerarquía, y aquí estamos nosotros de una u otra manera recibiendo y proyectando esta energía.



Quizá no sintamos sus efectos, quizá los efectos emboten algo en su entendimiento y la frescura de nuestro corazón, porque así son las cosas esotéricas. Una energía por poderosa que sea no te libera automáticamente sin un esfuerzo de tu parte. Ahora estamos en posesión de grandes energías búdicas transmitidas a través de Cristo y, sin embargo, aparentemente no sentimos esta fuerza, quizá de una u otra manera acrecentará el conflicto interior o el problema de cada cual, pero es solamente el impacto. Si recibimos el impacto y somos capaces de transmitir, entonces sentiremos una liberación kármica, porque Buda viene para liberar el karma, porque el voto solemne hecho al Señor del Mundo con respecto a la humanidad fue: “No dejaré a los Hijos de los Hombres hasta que no hayan alcanzado la liberación”. Este es el voto supremo del Observador Silencioso, que transmite sus energías a través de Buda. Buda por su parte hace el voto solemne de estar aquí entre los Hijos de los Hombres en tanto que no surja otra entidad como Él de la 8ª Iniciación, que tenga acceso a los grandes planos cósmicos, y de los planos cósmicos pueda llevar energía a la humanidad.



El proceso aparentemente es simple, pero es complicado debido a la fuerza que maneja este ser, a la fuerza que manejan estas constelaciones y las fuerzas cósmicas transmitidas constantemente y de las cuales apenas somos conscientes. Es decir, que habitualmente, cuando nos referimos al Festival de Wesak, hacemos una larga exposición de hechos históricos. Tal como sucedió como Buda se inició, las tentaciones debajo del árbol Bo, que todos ustedes habrán leído en algún sitio, y luego también el porqué adquirió la liberación. Aquí queda el proceso histórico, porque no pasamos de aquí.



Después el proceso psicológico que corresponde al propio Buda, tal como es en su corazón así serán las energías que transmite. Pero, el proceso místico, el proceso espiritual, no solamente atañe a Buda sino que nos atañe a nosotros, porque nosotros a igual que Él, en su tiempo justo estamos sujetos a un karma histórico, estamos sujetos a una vivencia dentro de un nivel de los hechos, y estos hechos nos están condicionando constantemente, y aún después de recibir las grandes energías siempre queda la duda dentro del corazón y nos preguntamos: “¿Llegaré a absorber estar energías o no será un mito simbólico de la antigüedad o una nueva tradición que llamamos esotérico o qué será?” La pregunta siempre queda flotando en el aire porque no estamos capacitados para medir verdades que están más allá de nuestro entendimiento, y cuando hablamos del 4º Subplano del 4º Plano ¿qué significamos? Un lugar en donde existe un gran remanso de paz del cosmos, si existe paz de Shamballa, por decirlo de alguna manera en nuestro, ha de ser en el 4º subnivel del 4º nivel planetario, es decir, el nivel búdico planetario, pero dentro del propio nivel búdico-planetario el 4º subnivel, y allí está el centro de paz que todos y cada uno de nosotros estamos intentando hallar. Por eso surgió de Shamballa Agni Yoga, el poder de liberar a las personas del contenido mental innecesario y adquirir la grandeza del corazón. Todo el proceso está aquí, si seremos capaces de adaptar la corriente de energía procedente de Shamballa a través de Buda y qué haremos con este contenido, si el continente, si el cáliz que somos todos nosotros no está todavía preparado para recibir estas energías.



Tampoco podemos decir que podemos marcar el paso del proceso histórico, pues la historia nos condiciona y ustedes lo saben, porque nos condicionan los hechos nos condiciona la historia, y si nos condiciona la historia nos condiciona el aspecto emocional tanto como el aspecto psíquico, como el aspecto físico, y tenemos problemas y dificultades por esta falta absoluta de adaptación a estas energías. Pero, les digo con absoluta franqueza que todo cuanto ustedes vayan recibiendo procedente de la constelación actuante y de esta luna llena que ya va desapareciendo es la tranquilidad de espíritu y no preocuparse demasiado si sienten impresiones aparentemente atávicas o de regresión al pasado. Será un fenómeno muy normal y habrá que estar muy atentos y vigilantes, porque una cosa es ensalzar las energías que van viniendo y otra cosa es estar preparados para recibirlas, para que no nos produzcan indebidos embotamientos de conciencia. Bien mirado, cuando el recipiente está muy lleno y tiene un agujerito pequeño, el agua no sale, igual nos sucede, tenemos mucha energía y la apertura de conciencia es muy limitada y, por lo tanto, la primera sensación que nos da es de reacción ante la propia energía vibratoria búdica que procede de constelaciones superiores; y también toda esta atención, este estado de alerta, de observación constante que estamos diciendo constantemente, hay que aplicarlo mayormente en estas fechas.



Démonos cuenta que no es en vano que las energías proceden, como decíamos antes del signo de Tauro, porque Tauro es el gran iluminador del universo. Cuando nos referimos al ojo de Tauro, al ojo de la luz, dentro del contexto esotérico más profundo, nos referimos a que Tauro enfoca las energías de constelaciones más allá de nuestro sistema, más allá de nuestras galaxias y que, por lo tanto, el ente mágico de Tauro es necesario, porque nos manda también la ráfaga de intuición, nos envía el entendimiento superior, y nos envía aquello que en los seres inferiores es terquedad y obstrucción, pero que visto desde los ángulos ocultos es voluntad divina y, por lo tanto, también hacemos siempre la distinción entre el libre albedrío y la voluntad, para llegar a un punto de máxima confluencia mística dentro de la cual nos sentimos unidos por semejanza a estas energías que van llegando.



También existe el prurito o el atavismo de hacer unas meditaciones muy específicas y recortadas para estos días. Yo creo, siempre en honor de los nuevos tiempos que la mejor de las meditaciones es la serena expectación. Voy a aclararles lo que yo entiendo por serena expectación. Cuando a algo que sucede, ustedes le prestan atención ―lo están observando porque es su deber social, no lo olviden― y sacan consecuencias y las consecuencias no se convierten en recuerdos sino que pasan, entonces, existe una frescura interior, entonces el matiz, la experiencia de cada hecho puede decirse que queda asimilado dentro de nosotros, sin pasar por aquello que técnicamente definimos como meditación.



Siempre que estamos en estado de expectación estamos meditando, y si estamos expectantes durante todo el día y durante toda la noche significará que nuestra conciencia se ha hecho meditativa, que no tiene lapsos de meditación y de no-meditación, es decir, lapsos entre el yo que observa y el no-yo que siempre es la cosa observada, y lo que sucede, y lo que siempre dijo Buda, aconsejó a sus discípulos y a toda la humanidad: “Amadlo todo pero no os apeguéis a nada. Liberaos de los opuestos. Surgid triunfantes del centro místico de la batalla”; y además, “que no vence el que se esfuerza sino el que deja de luchar”. El hombre perfecto es aquel que vence sin luchar.



El mensaje, digamos, que hemos llegado a este proceso del mensaje de Buda es siempre que no hay que hacer resistencia a la vida, que no hay que apegarse a las cosas, que hay que vivir serenamente, y que hay que observarlo todo con gran expectación. Bien mirado, todo es importante para Buda, y si todo es importante ¿por qué hacemos divisiones? ¿por qué diferenciamos unos hechos de otros? Solamente para que ustedes miren el porqué de la cuestión, del porqué quizá viene Buda cada año. Porque cada vez que viene Buda una parte grandísima del apego que tiene la humanidad hacia las cosas queda desintegrado; la marcha de la vida es más rápida, no existe el karma tan pesado, lo que ocurre siempre es que en la medida que estamos atentos a la cuestión nuestra, que está constituida por los actos, por los pensamientos, por el grupo más o menos numeroso de recuerdos y por todas las aspiraciones y los deseos, y si llegamos a un estado de conciencia dentro de la cual el recuerdo existe sin atarnos, y el pensamiento trabaja, es activo, sin condicionar nuestra actitud, entonces podemos decir que estamos expectantes, estamos siguiendo el compás de la vida, y que la meditación se ha hecho única, se ha hecho trascendente, se ha hecho palpitante, y cada uno de los ratos de nuestra vida, cada uno de los momentos será solemne.



Si adquirimos este don de la solemnidad, que es la expectación, que es la atención, que es el amor de los unos hacia los demás, el ser humano se liberará de karma, dejará de estar uncido al carro que da vueltas incesantemente, a la Rueda de Samsâra de muertes y nacimientos; porque la prédica de Buda es hallar el punto máximo dentro del cual la Rueda de Samsâra deja de girar y el hombre se ve libre de la sucesión de muertes y nacimientos. Si podemos imaginar un estado de conciencia dentro del cual no exista ni el nacimiento ni la muerte, llegarán a la conclusión de que solamente las energías de la paz que trae Buda son las que puedan liberarlos del contexto. Paz que proviene de Shamballa, la paz que se halla en el centro místico del universo y en el centro místico del planeta. Es aquella fuerza en sí, es aquella fuerza misteriosa que amalgama todas nuestras actitudes, que convierte la historia en experiencia, y la experiencia en liberación, y al llegar a la liberación existe el campo del servicio, existe la voluntad de representar dignamente en la Tierra a Dios, al Creador.



La meditación de luna llena tiene un significado místico prescindiendo de sí hoy sea Wesak, o que sea cualquier otro festival mensual coincidiendo con la luna llena, lo que interesa es que el delineamiento meditativo sea tan simple que nuestra mente quede en paz. Hasta aquí se propone un delineamiento de integración de los vehículos, que la mente, que la emoción, que el cuerpo físico, deben estar bien estructurados, bien canalizadas sus energías, para recibir estas energías, pero, yo les digo y les afirmo a ustedes, que si están muy expectantes, están muy atentos, esto se produce automáticamente y que, por lo tanto, lo más interesante no es seguir un delineamiento expresivo, particularizado, y a veces que sea condicionado, sino que en la frescura de la atención, de la observación, de la expectación, sentirán cómo la fuerza que está en el ambiente penetra dentro de la mente y del corazón, y el corazón y la mente quedan plenamente integrados sin pasar por etapas previas de delineamiento.



Es sencillo, porque sencilla es la vida, y la sencillez tal y como decía el Señor Buda es necesaria, porque estamos pendientes siempre de objetividades, de cualidades y de procesos históricos que son los recuerdos, estamos siempre traficando con recuerdos y estados de conciencia que pertenecen al pasado. Hablamos en presente y cada vez más tendremos que hablar del presente, el pasado solamente es un recuerdo histórico y el futuro es una hipótesis, una interrogante, pero el presente tiene vida, se dan cuenta por qué Buda decía: “Situarse en el centro de los opuestos”; porque el individuo al situarse dentro de su ser o bien se aplica al pasado o bien se aplica al futuro, y toda la experiencia del presente carece de significado para él, y de esta manera no existe liberación ni posibilidad de liberación del karma. Es decir, si estamos atentos durante la meditación, yo les invito a un período de silencio expectante, con toda la intención de su ser, con todo el poder de la intención de su alma, estoy seguro que las energías del Señor Buda transmitidas esta madrugada penetrarán raudamente dentro del corazón, dejando la mente desguarnecida, dejando la mente vacía y, por lo tanto, habrá paz.



No son días estos de grandes conferencias, son días de recogimiento, son días de unción interna, son días, repito, de serena expectación, así que les invitaría a un rato pronunciado de silencio expectante, intercalaré un mántram positivo para ayudarles a ustedes, y durante este trayecto lo vamos a realizar.





 

El Señor Buda


OM OM OM

OM OM OM

OM OM OM



Que la Luz Liberadora de Buda,

el Amor infinito del Espíritu de la Paz

y el poder indescriptible del Avatar de Síntesis

restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.





Que la Luz Liberadora de Buda,

el Amor infinito del Espíritu de la Paz

y el poder indescriptible del Avatar de Síntesis

restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.





Que la Luz Liberadora de Buda,

el Amor infinito del Espíritu de la Paz

y el poder indescriptible del Avatar de Síntesis

restablezcan el Plan de Dios en la Tierra.




OM OM OM

OM OM OM

OM OM OM



Que la Paz de Shamballa sea con toda la Humanidad.

El nuevo blog: "ESCRITOS de Rudy Spillman", ¡INAUGURADO! ¡VISÍTALO!


"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma". 

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.