Y aunque aparentemente estemos distantes nuestros sentimientos crecen, yo, siempre te busco, en el recuerdo de tu mirada, en cada uno de tus versos, la distancia no existe para los que se aman, Y aunque silente las nubes viajan, ellas siempre han de llegar a su destino, así viaja mi alma voy a tu encuentro, viajo en busca del abrigo de tu alma, de tus labios leales, y de tus manos amantes, aunque mi corazón se desprenda en el cosmos y se viertan miles de partículas en el espacio sideral, no me importa , pues, mi alma, vida y corazón están destinados a morir y a vivir en ti।
Y aunque aparentemente estemos distantes nuestros sentimientos crecen, yo, siempre te busco, en el recuerdo de tu mirada, en cada uno de tus versos, la distancia no existe para los que se aman, Y aunque silente las nubes viajan, ellas siempre han de llegar a su destino, así viaja mi alma voy a tu encuentro, viajo en busca del abrigo de tu alma, de tus labios leales, y de tus manos amantes, aunque mi corazón se desprenda en el cosmos y se viertan miles de partículas en el espacio sideral, no me importa , pues, mi alma, vida y corazón están destinados a morir y a vivir en ti।
Llegué hasta tu orilla sin saber por que, buscaba tu beso, tu beso de miel.
Y encontré el salobre de un beso sin brisa, que al chocar en mi arena, no dejo la huella de una sonrisa.
El Mar y Tu
Ronco rugir de vientre salado paredes llenas de algas marinas. Intenso juguetear de espumas de nácar con las caracolas de alma marina y cristal que te envuelve en azul mentira.
Espejo celeste de un no se que, inhumana tortura entre tu borrasca, insaciable eres como lo es mi sed. Besas las rocas, por ti preferidas y traje invisible le sabes poner,
de besos salobres cubiertos de algas que visten su cuerpo e hieren su ser.
Huella de una sonrisa
Llegué hasta tu orilla sin saber por que, buscaba tu beso, tu beso de miel.
Y encontré el salobre de un beso sin brisa, que al chocar en mi arena, no dejo la huella de una sonrisa.
El Mar y Tu
Ronco rugir de vientre salado paredes llenas de algas marinas. Intenso juguetear de espumas de nácar con las caracolas de alma marina y cristal que te envuelve en azul mentira.
Espejo celeste de un no se que, inhumana tortura entre tu borrasca, insaciable eres como lo es mi sed. Besas las rocas, por ti preferidas y traje invisible le sabes poner,
de besos salobres cubiertos de algas que visten su cuerpo e hieren su ser.