De aquí al silencio sólo hay un paso
trastornado, esquivo, paso perdido
entre emociones y un sueño tan nítido
que hasta los dedos rasgan el ocaso
de los contornos nocturnos. Escaso
es el adormecimiento nacido
una zozobra, clímax florecido
con el abrazo del fuego, y me abraso
como tea encendida aullando a la luna
que sueña contigo. Quiero una cuna
con blancas sábanas de terciopelo
para mecer y acunar el anhelo
que todas las noches siento y aparece
cuando la luz muere y el sol se oscurece
Ío
De aquí al silencio sólo hay un paso
trastornado, esquivo, paso perdido
entre emociones y un sueño tan nítido
que hasta los dedos rasgan el ocaso
de los contornos nocturnos. Escaso
es el adormecimiento nacido
una zozobra, clímax florecido
con el abrazo del fuego, y me abraso
como tea encendida aullando a la luna
que sueña contigo. Quiero una cuna
con blancas sábanas de terciopelo
para mecer y acunar el anhelo
que todas las noches siento y aparece
cuando la luz muere y el sol se oscurece
Ío