EL CAMARERO AUTODIDACTA


EL CAMARERO AUTODIDACTA


Había una vez un rico hacendado que vivía en una ciudad cualquiera de un país cualquiera.
Este buen hombre un buen día tomó la decisión de construir una lujosa mansión con un gran hotel. Cuando estuvo terminada, le pidió a un aprendiz de camarero que era autodidacta, que le ayudará en su mansión y lo nombró jefe de camareros para que sirviera a los clientes los postres especiales. El camarero le dijo que le ayudaría con los postres sencillos, porque no estaba a su altura para dar los postres especiales, pero el rico hacendado le dijo al camarero que confiaba plenamente en él y que le ayudara a servir los postres especiales a todos los clientes. Y el camarero aceptó el trabajo, sin pedir nada a cambio, sin esperar nada...
Y así transcurrieron varios meses, hasta que llegaron clientes importantes, y el camarero daba los mejores postres sin importarle si un cliente tenía más renombre que otro, porque para él, todos los clientes eran iguales. Y un en acto de agradecimiento a su jefe, se metió en la cocina y preparó un postre especial que nadie había probado nunca y que sacaba lo bueno y lo malo de cada ser humano, según la elección personal y los sentimientos que sentían en su corazón, esos, sacarían para él. Pero su jefe, los clientes, los amigos de su jefe, pensaron que el humilde camarero, se creía superior, y que era una mala persona. Y se propusieron buscar el modo de sacar se verdadera personalidad, sin comprender, que no hay careta en el camarero, que él, es tal como se ve, sin máscaras...pero, cada persona ve, lo que desea ver, y cree, lo que desea creer... Y ese hecho les molestaba... y a toda costa se tomó a sus espaldas la decisión de hacer que se fuera el camarero por si mismo de la mansión.
Un buen día el camarero empezó a notar a su jefe extraño con él, muy frío, distante, poco comunicativo e incluso algunos clientes y amigos, dejaron de acudir a la mansión de visita y a su hotel…
La energía de la mansión, era muy negativa por parte de algunos clientes hacia él, empezando ha haber críticas a sus espaldas, pero el camarero guardó silencio, comprendiendo que su jefe realmente no confiaba en él.
Algunos clientes de acuerdo con su jefe, quisieron tirarle de la lengua haciéndose pasar por buenos amigos, y como el camarero sabía el postre que querían soltó la lengua para darles lo que buscaban, puesto que había varios clientes con el jefe confabulados. Veía como su trabajo personal era vigilado, hasta cuando estaba fuera de la mansión.
Un buen día su jefe dejó un comunicado diciendo que tenía un viaje urgente que hacer. Era una trampa para el camarero autodidacta, recibiendo algunos críticas de algunos clientes amigos de su jefe que ansiaban su puesto de trabajo en la mansión…
Y pensó para sí mismo -- Esta a es la segunda vez que me tienden una trampa de este modo... es la casa de mi jefe y si él no esta contento con mi trabajo, y si no confía en mí, no tiene sentido seguir aquí.
El camarero está a la espera de que su jefe regrese de su viaje y lo expulse del trabajo, o le pedirá él la dimisión y se irá tal como llegó.


Escrito por Pili Ruiz el día 24 de Junio del 2011


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EL CAMARERO AUTODIDACTA


Había una vez un rico hacendado que vivía en una ciudad cualquiera de un país cualquiera.
Este buen hombre un buen día tomó la decisión de construir una lujosa mansión con un gran hotel. Cuando estuvo terminada, le pidió a un aprendiz de camarero que era autodidacta, que le ayudará en su mansión y lo nombró jefe de camareros para que sirviera a los clientes los postres especiales. El camarero le dijo que le ayudaría con los postres sencillos, porque no estaba a su altura para dar los postres especiales, pero el rico hacendado le dijo al camarero que confiaba plenamente en él y que le ayudara a servir los postres especiales a todos los clientes. Y el camarero aceptó el trabajo, sin pedir nada a cambio, sin esperar nada...
Y así transcurrieron varios meses, hasta que llegaron clientes importantes, y el camarero daba los mejores postres sin importarle si un cliente tenía más renombre que otro, porque para él, todos los clientes eran iguales. Y un en acto de agradecimiento a su jefe, se metió en la cocina y preparó un postre especial que nadie había probado nunca y que sacaba lo bueno y lo malo de cada ser humano, según la elección personal y los sentimientos que sentían en su corazón, esos, sacarían para él. Pero su jefe, los clientes, los amigos de su jefe, pensaron que el humilde camarero, se creía superior, y que era una mala persona. Y se propusieron buscar el modo de sacar se verdadera personalidad, sin comprender, que no hay careta en el camarero, que él, es tal como se ve, sin máscaras...pero, cada persona ve, lo que desea ver, y cree, lo que desea creer... Y ese hecho les molestaba... y a toda costa se tomó a sus espaldas la decisión de hacer que se fuera el camarero por si mismo de la mansión.
Un buen día el camarero empezó a notar a su jefe extraño con él, muy frío, distante, poco comunicativo e incluso algunos clientes y amigos, dejaron de acudir a la mansión de visita y a su hotel…
La energía de la mansión, era muy negativa por parte de algunos clientes hacia él, empezando ha haber críticas a sus espaldas, pero el camarero guardó silencio, comprendiendo que su jefe realmente no confiaba en él.
Algunos clientes de acuerdo con su jefe, quisieron tirarle de la lengua haciéndose pasar por buenos amigos, y como el camarero sabía el postre que querían soltó la lengua para darles lo que buscaban, puesto que había varios clientes con el jefe confabulados. Veía como su trabajo personal era vigilado, hasta cuando estaba fuera de la mansión.
Un buen día su jefe dejó un comunicado diciendo que tenía un viaje urgente que hacer. Era una trampa para el camarero autodidacta, recibiendo algunos críticas de algunos clientes amigos de su jefe que ansiaban su puesto de trabajo en la mansión…
Y pensó para sí mismo -- Esta a es la segunda vez que me tienden una trampa de este modo... es la casa de mi jefe y si él no esta contento con mi trabajo, y si no confía en mí, no tiene sentido seguir aquí.
El camarero está a la espera de que su jefe regrese de su viaje y lo expulse del trabajo, o le pedirá él la dimisión y se irá tal como llegó.


Escrito por Pili Ruiz el día 24 de Junio del 2011


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