RECUERDO
Recuerdo el día que me estrechaste
entre tus brazos por primera vez
me sentía pequeña y querida
sólo hubo abrazos y besos
sentidos con el corazón
en la comisura de los labios
y mi corazón daba saltos de alegría
mi estómago sentía una sensación
que hacía años había estado dormida
y llegaste tú a mi vida y despertó.
Recuerdo nuestro primer
ascenso por la montaña
nos acompañaba tu perro fiel,
ese perro que tanto me quiso
que desde el primer día que me vio
no quiso dejarme ir de tu casa
y me cortó el paso para que no me fuera
tu perro fue más cómplice mío que tuyo
porque entre él y yo hubo entendimiento.
Recuerdo a una niña rubia de ojos azules
tímida y reservada que apenas hablaba español
una niña que apenas sonreía, era muy educada
su madre le había dado una buena educación
y la pérdida de su madre fue muy dura para ella
pero su dolor no lo expresaba, lo sufría en silencio
y por la noches lloraba mientras tú dormías
y el destino me puso en vuestro camino
el espíritu de su madre estabas en tu perro
sabía que mientras yo estuviera contigo
tu hija iba a estar bien cuidada.
Recuerdo cuando tu hija y yo
estudiábamos juntas para sus exámenes
fueron momentos muy hermosos
una experiencia inolvidable para las dos
y poco a poco, esa niña triste y apática
se fue transformando día a día
y sus ojos azul cielo brillaban como estrellas
su vida había dado un giro recobrando su alegría,
y empezó a hablar, a sonreír y a ser una niña feliz.
Recuerdo el día que tu perro voló
nos fuimos a caminar por la montaña
tu perro estaba muy enfermo
aquel día su corazón le empezó a fallar
él luchaba por vivir, no quería dejar sola a tu hija
pero cuando estábamos los tres a su lado
antes de espirar,
le miré a los ojos y le hablé con la mente:
"Vete tranquilo Nero, que yo cuidaré de ella"
él comprendió, y entonces, dejó de de luchar,
su vida se apagó lentamente
y se quedó dormido para siempre.
y lo llevamos a un lugar muy hermoso
desde donde se puede divisar el mar
desde lo alto de la montaña.
Tengo muchos recuerdos
de nuestra historia de amor
que hace ya bastante tiempo
que terminó, pero aguanté
hasta que tu hija fue mayor.
Hay muchos momentos bonitos
pero hay muchos más de dolor
me he quedado con los bonitos
que son los realmente deseo recordar
y ya no duele ese recuerdo,
estoy Serena, soy más mujer
y voy con cuidado en el amor,
ya no creo en las palabras,
sino en los hechos demostrados.
Escrito por Pili el día 22 de Mayo del 2010
^________Pili_________^
RECUERDO
Recuerdo el día que me estrechaste
entre tus brazos por primera vez
me sentía pequeña y querida
sólo hubo abrazos y besos
sentidos con el corazón
en la comisura de los labios
y mi corazón daba saltos de alegría
mi estómago sentía una sensación
que hacía años había estado dormida
y llegaste tú a mi vida y despertó.
Recuerdo nuestro primer
ascenso por la montaña
nos acompañaba tu perro fiel,
ese perro que tanto me quiso
que desde el primer día que me vio
no quiso dejarme ir de tu casa
y me cortó el paso para que no me fuera
tu perro fue más cómplice mío que tuyo
porque entre él y yo hubo entendimiento.
Recuerdo a una niña rubia de ojos azules
tímida y reservada que apenas hablaba español
una niña que apenas sonreía, era muy educada
su madre le había dado una buena educación
y la pérdida de su madre fue muy dura para ella
pero su dolor no lo expresaba, lo sufría en silencio
y por la noches lloraba mientras tú dormías
y el destino me puso en vuestro camino
el espíritu de su madre estabas en tu perro
sabía que mientras yo estuviera contigo
tu hija iba a estar bien cuidada.
Recuerdo cuando tu hija y yo
estudiábamos juntas para sus exámenes
fueron momentos muy hermosos
una experiencia inolvidable para las dos
y poco a poco, esa niña triste y apática
se fue transformando día a día
y sus ojos azul cielo brillaban como estrellas
su vida había dado un giro recobrando su alegría,
y empezó a hablar, a sonreír y a ser una niña feliz.
Recuerdo el día que tu perro voló
nos fuimos a caminar por la montaña
tu perro estaba muy enfermo
aquel día su corazón le empezó a fallar
él luchaba por vivir, no quería dejar sola a tu hija
pero cuando estábamos los tres a su lado
antes de espirar,
le miré a los ojos y le hablé con la mente:
"Vete tranquilo Nero, que yo cuidaré de ella"
él comprendió, y entonces, dejó de de luchar,
su vida se apagó lentamente
y se quedó dormido para siempre.
y lo llevamos a un lugar muy hermoso
desde donde se puede divisar el mar
desde lo alto de la montaña.
Tengo muchos recuerdos
de nuestra historia de amor
que hace ya bastante tiempo
que terminó, pero aguanté
hasta que tu hija fue mayor.
Hay muchos momentos bonitos
pero hay muchos más de dolor
me he quedado con los bonitos
que son los realmente deseo recordar
y ya no duele ese recuerdo,
estoy Serena, soy más mujer
y voy con cuidado en el amor,
ya no creo en las palabras,
sino en los hechos demostrados.
Escrito por Pili el día 22 de Mayo del 2010
^________Pili_________^
