¡DROGADICTA!
Lorena tenía siete primaveras, la ruleta de la fortuna
del casino de la vida, le había dado el premio gordo
de la lotería, pero al revés.
Hacía tiempo que comía mucho,
Y la sed la consumía, bebiendo agua sin parar hasta el punto de que el buche estaba a su máxima capacidad y su cuerpo enflaquecía, cada vez estaba más flaca, y la debilidad se la comía.
Diabetes Mellitus Tipo I, fue el diagnostico de los médicos en el hospital, dependería de la insulina para poder vivir, sería insulinodependiente, como su padre.
Con lo que le gustaban las golosinas y los caramelos, el médico se los había prohibido, también el azúcar y todas las cosas ricas que tanto le gustaban. Pero lo asimiló con madurez a pesar de su corta edad, y lo aceptó bien. De vez en cuando, si en casa se despistaban, alguna se llevaba a la boca a escondidas.
Un año después, llegó del colegio a su casa llorando desconsolada,
al preguntarle su madre porque esos pucheros, ella le dijo:
- Mamá, Pablo y Jaime me han llamado drogadicta
¡Y yo no soy una drogadicta!
y llorando estuvo toda la tarde hasta que su mamá la logró hacer entender y ella dejo de llorar.
- Por la mañana, la madre entro en clase, habló del incidente con el profesor, y el hombre no la escuchó, pasaba de todo, lo importante para él era ganarse su sueldo y los niños ni caso.
-
- La mujer, no se lo pensó. Cuando todos los niños estaban sentados en sus pupitres así les habló olvidándose del profesor.
-
Lorena me ha comentado que Pablo y Jaime la han llamado drogadicta, ella no es una drogadicta, tiene un enfermedad que no es contagiosa, por lo que no debéis tener miedo, pero para poder vivir, tiene que ponerse inyecciones, porque sino se inyecta, se moriría al no poder comer…esas inyecciones son medicamentos para vivir, no drogas de las que sabéis ya que venden en la esquinas del barrio.
Uno de los niños dijo:
- Yo no fui, fue Pablo quien la llamó drogadicta!
- La madre de Lorena los miró a los dos niños, comprendiendo, que el que la insultó, no sentía esas palabras en su corazón, sin embargo el otro niño, que estuvo a su lado, que no la insultó tenía miedo de que su hija le contagiara y siempre la evitó, porque él si lo pensaba en su interior.
Entonces la mujer les habló a todos los niños con serenidad, para hacerles entender y con palabras sencillas, para que entendieran.
Al igual que Lorena que estaba muy bien, y de repente se puso enferma, a todos vosotros os puede pasar cuando menos lo esperéis…y ya sabéis que su enfermedad no es contagiosa, no os va a pasar nada por estar a su lado, no temáis…
Es mejor no herir a nadie, ni reírse de otro niño o niña cuando algo malo le ocurre, porque os puede pasar a vosotros también, sois compañeros de clase, algunos sois vecinos y amigos, debéis llevaros bien y ser buenos los unos con los otros sin insultos, ni peleas, ¿Vale?.
El profesor a los pocos años, se enfermó de cáncer y murió y el niño que la evitaba como si fuese un bicho raro, al cumplir los dieciocho años, enfermo también de Diabetes Mellitus Tipo I
P.D. Cuando alguien hace algo de corazón para bien o mal, arrastra hacia si mismo lo que siente dentro de él, por la otra persona…hay que tener mucho cuidado con lo que deseamos a los demás…
Escrito pro Pili Ruiz el día 18 de Marzo del 2011
^_________Pili_________^
¡DROGADICTA!
Lorena tenía siete primaveras, la ruleta de la fortuna
del casino de la vida, le había dado el premio gordo
de la lotería, pero al revés.
Hacía tiempo que comía mucho,
Y la sed la consumía, bebiendo agua sin parar hasta el punto de que el buche estaba a su máxima capacidad y su cuerpo enflaquecía, cada vez estaba más flaca, y la debilidad se la comía.
Diabetes Mellitus Tipo I, fue el diagnostico de los médicos en el hospital, dependería de la insulina para poder vivir, sería insulinodependiente, como su padre.
Con lo que le gustaban las golosinas y los caramelos, el médico se los había prohibido, también el azúcar y todas las cosas ricas que tanto le gustaban. Pero lo asimiló con madurez a pesar de su corta edad, y lo aceptó bien. De vez en cuando, si en casa se despistaban, alguna se llevaba a la boca a escondidas.
Un año después, llegó del colegio a su casa llorando desconsolada,
al preguntarle su madre porque esos pucheros, ella le dijo:
- Mamá, Pablo y Jaime me han llamado drogadicta
¡Y yo no soy una drogadicta!
y llorando estuvo toda la tarde hasta que su mamá la logró hacer entender y ella dejo de llorar.
- Por la mañana, la madre entro en clase, habló del incidente con el profesor, y el hombre no la escuchó, pasaba de todo, lo importante para él era ganarse su sueldo y los niños ni caso.
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- La mujer, no se lo pensó. Cuando todos los niños estaban sentados en sus pupitres así les habló olvidándose del profesor.
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Lorena me ha comentado que Pablo y Jaime la han llamado drogadicta, ella no es una drogadicta, tiene un enfermedad que no es contagiosa, por lo que no debéis tener miedo, pero para poder vivir, tiene que ponerse inyecciones, porque sino se inyecta, se moriría al no poder comer…esas inyecciones son medicamentos para vivir, no drogas de las que sabéis ya que venden en la esquinas del barrio.
Uno de los niños dijo:
- Yo no fui, fue Pablo quien la llamó drogadicta!
- La madre de Lorena los miró a los dos niños, comprendiendo, que el que la insultó, no sentía esas palabras en su corazón, sin embargo el otro niño, que estuvo a su lado, que no la insultó tenía miedo de que su hija le contagiara y siempre la evitó, porque él si lo pensaba en su interior.
Entonces la mujer les habló a todos los niños con serenidad, para hacerles entender y con palabras sencillas, para que entendieran.
Al igual que Lorena que estaba muy bien, y de repente se puso enferma, a todos vosotros os puede pasar cuando menos lo esperéis…y ya sabéis que su enfermedad no es contagiosa, no os va a pasar nada por estar a su lado, no temáis…
Es mejor no herir a nadie, ni reírse de otro niño o niña cuando algo malo le ocurre, porque os puede pasar a vosotros también, sois compañeros de clase, algunos sois vecinos y amigos, debéis llevaros bien y ser buenos los unos con los otros sin insultos, ni peleas, ¿Vale?.
El profesor a los pocos años, se enfermó de cáncer y murió y el niño que la evitaba como si fuese un bicho raro, al cumplir los dieciocho años, enfermo también de Diabetes Mellitus Tipo I
P.D. Cuando alguien hace algo de corazón para bien o mal, arrastra hacia si mismo lo que siente dentro de él, por la otra persona…hay que tener mucho cuidado con lo que deseamos a los demás…
Escrito pro Pili Ruiz el día 18 de Marzo del 2011
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