Cuenta una antigua alegoría Judía




Cuenta una antigua alegoría Judía,

que una vez un hombre muy rico
fue a pedirle un consejo a un rabino.

El rabino lo tomó de la mano,

lo acercó a la ventana y le dijo:

"Mira".......

El rico miró por la ventana a la calle.

El rabino le preguntó

¿qué ves?.

El hombre le respondió:

"veo gente".



El rabino volvió a tomarlo de la mano

y lo llevó ante un espejo y le dijo:

"qué ves ahora"?
El rico le respondió:

"Ahora me veo yo".

El rabino le contestó:

"¿Entiendes?".....
En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio.

Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata.

Y cuando hay un poco de plata
uno deja de ver a la gente

y comienza a verse

solo a sí mismo.


"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.



Cuenta una antigua alegoría Judía,

que una vez un hombre muy rico
fue a pedirle un consejo a un rabino.

El rabino lo tomó de la mano,

lo acercó a la ventana y le dijo:

"Mira".......

El rico miró por la ventana a la calle.

El rabino le preguntó

¿qué ves?.

El hombre le respondió:

"veo gente".



El rabino volvió a tomarlo de la mano

y lo llevó ante un espejo y le dijo:

"qué ves ahora"?
El rico le respondió:

"Ahora me veo yo".

El rabino le contestó:

"¿Entiendes?".....
En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio.

Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata.

Y cuando hay un poco de plata
uno deja de ver a la gente

y comienza a verse

solo a sí mismo.


"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.