ANOREXIA



ANOREXIA


Nora había rebasado la barrera del cuarenta, se mantenía muy bien para su edad, pero la vida le trajo un revés envuelto con los velos de la infidelidad de su marido, al que le gustaban las chicas de veinte años.
Había contratado a un detective para tener pruebas contundentes y divorciarse de él, que la tenía cansada de tanto insulto, de tanto degrado oral, y de tanto menosprecio, porque sabía que ella valía mucho más que él, y quiso anularle la personalidad.


Mecida por el deseo de dejarse morir lentamente, asqueada de la vida y del negro presente que tenía encima, tomó la decisión de vivir, por vivir.
Y por sus hijos, no se había divorciado, porque así se lo pidió el mayor de ellos, pensando en que no quería ser hijo de padres divorciados, como sus compañeros de clase, sin pensar en el sacrificio de su madre, obligándola a vivir en la misma casa que su padre, por el amor que les tenía a todos sus hijos.
Nora dejó de comer, en su cabeza pululaban las imágenes de las jovencitas con las que su marido andaba, y quiso parecer más joven,
hasta el límite de sumergirse en el mundo de la anorexia, ese fantasma que lleva a los brazos de la muerte a tantas personas.


Su prima era la única de la familia que conocía la historia, ella fue quien le aconsejó que se divorciara en ese momento que todo era reciente, porque la vida de convivir con el enemigo en casa, era muy dura, y después sería difícil pillarle en otro fallo. Pero las lágrimas de su hijo, tuvieron más fuerza y se resignó.



En una boda familiar se encontraron después de dos años sin verse,
por vivir en distintos países.  Y cuando su prima vio a Nora, se le cayó el mundo encima, porque Nora era un cadáver viviente.
¡Solo se veían ojos!
Músculos del gimnasio, porque se hinchaba de  vitaminas 
Para estar fuerte y café como tentempié.
En la boda, no dijo nada a su prima, para no aguar la fiesta a los novios,  pero su corazón lloraba ante lo que sus ojos le revelaban…pero después le envió una carta donde sus primeras palabras eran ¡ANOREXIA!



Prima tienes anorexia!!!
De nada sirve tu sacrificio por tus hijos si te dejas morir, él está con otras y no te quiere. ¿Merece la pena morirte y dejar a tus hijos solos, por él?
No prima,  mi querida prima, no, no merece la pena.
¡Lucha!
Lucha, por ti misma en primer lugar, ningún hombre merece que te mueras por él.
Y no olvides que tu sacrificio no sirve de nada si dejas a tus hijos sin madre ¡TÚ!
Te hablo claro porque ¡TE QUIERO!
Porque me importas y aunque te enojes conmigo por ser clara, y no me hables por ese email que te escribo, prefiero decírtelo, a callarme y verte morir…
Lucho, sí, lucho por ti porque eres mi prima y TE QUIERO
Envía al Anorexia lejos de tu vida ¡y come! ¡Come para vivir!
En espera esta su prima de la respuesta de Nora.


Escrito por Pili el día 19 de Marzo del 2011


^_________Pili_________^


ANOREXIA


Nora había rebasado la barrera del cuarenta, se mantenía muy bien para su edad, pero la vida le trajo un revés envuelto con los velos de la infidelidad de su marido, al que le gustaban las chicas de veinte años.
Había contratado a un detective para tener pruebas contundentes y divorciarse de él, que la tenía cansada de tanto insulto, de tanto degrado oral, y de tanto menosprecio, porque sabía que ella valía mucho más que él, y quiso anularle la personalidad.


Mecida por el deseo de dejarse morir lentamente, asqueada de la vida y del negro presente que tenía encima, tomó la decisión de vivir, por vivir.
Y por sus hijos, no se había divorciado, porque así se lo pidió el mayor de ellos, pensando en que no quería ser hijo de padres divorciados, como sus compañeros de clase, sin pensar en el sacrificio de su madre, obligándola a vivir en la misma casa que su padre, por el amor que les tenía a todos sus hijos.
Nora dejó de comer, en su cabeza pululaban las imágenes de las jovencitas con las que su marido andaba, y quiso parecer más joven,
hasta el límite de sumergirse en el mundo de la anorexia, ese fantasma que lleva a los brazos de la muerte a tantas personas.


Su prima era la única de la familia que conocía la historia, ella fue quien le aconsejó que se divorciara en ese momento que todo era reciente, porque la vida de convivir con el enemigo en casa, era muy dura, y después sería difícil pillarle en otro fallo. Pero las lágrimas de su hijo, tuvieron más fuerza y se resignó.



En una boda familiar se encontraron después de dos años sin verse,
por vivir en distintos países.  Y cuando su prima vio a Nora, se le cayó el mundo encima, porque Nora era un cadáver viviente.
¡Solo se veían ojos!
Músculos del gimnasio, porque se hinchaba de  vitaminas 
Para estar fuerte y café como tentempié.
En la boda, no dijo nada a su prima, para no aguar la fiesta a los novios,  pero su corazón lloraba ante lo que sus ojos le revelaban…pero después le envió una carta donde sus primeras palabras eran ¡ANOREXIA!



Prima tienes anorexia!!!
De nada sirve tu sacrificio por tus hijos si te dejas morir, él está con otras y no te quiere. ¿Merece la pena morirte y dejar a tus hijos solos, por él?
No prima,  mi querida prima, no, no merece la pena.
¡Lucha!
Lucha, por ti misma en primer lugar, ningún hombre merece que te mueras por él.
Y no olvides que tu sacrificio no sirve de nada si dejas a tus hijos sin madre ¡TÚ!
Te hablo claro porque ¡TE QUIERO!
Porque me importas y aunque te enojes conmigo por ser clara, y no me hables por ese email que te escribo, prefiero decírtelo, a callarme y verte morir…
Lucho, sí, lucho por ti porque eres mi prima y TE QUIERO
Envía al Anorexia lejos de tu vida ¡y come! ¡Come para vivir!
En espera esta su prima de la respuesta de Nora.


Escrito por Pili el día 19 de Marzo del 2011


^_________Pili_________^