La cópula de Salvador Rueda


Mi admiración hacia Salvador Rueda (Benaque 1857-Málaga 1933) va creciendo a cada lectura. Éste hermosísimo canto a la naturaleza, publicado en 1906 y que los editores de CLAN nos ofrecen con una bella portada de Marina Arespacochaga en un encomiable esfuerzo por rescatar libros olvidados que tuvieron gran éxito en su momento y nadie podía sospechar entonces de su olvido, es una ocasión única para disfrutar con enorme placer de la prosa poética de Salvador Rueda, es una prosa llena de precisión, de matices, de colores vivos, de ternura, de valentía, es naturaleza en estado puro. Salvador Rueda despliega con poderosísimo encanto sus cantos a la madre tierra y a la vida.

Basten solo dos fragmmentos del libro para daros medida de lo que estoy contando:

"Bajó la pareja de mariposas persiguiéndose a la misma distancia, ni más cerca ni más lejos, como extremos de una pesa de gimnasio alada: los dos insectos, el doble temblor de la vida, las dos luces atadas por el amor, los dos pétalos vivos abrochados por un hilo de sol, revolotearon siguiéndose, mordiéndose, casi pisándole las alas, y vinieron a rodar sobre el ataúd: allí, sobre los labios mismos del Cristo hecho en relieve, las dos mariposas se "fundieron" en un rapidísimo y gozoso temblor de átomos: los labios del Cristo, parecieron besar la divina cópula de luz. Ya babría mariposas por los siglos de los siglos."

O éste fragmento memorable:

"¡O Tierra, toda a la vez matriz, toda a la vez falo, toda a la vez frente, toda a la vez corazón! ¿Dónde está tu poderdumbre?¿Dónde está tu vicio?¿Dónde está tu pornografía? Toda tu eres casta y sagrada, y en el momento inmenso, simultáneo y múltiple en que celebras tu Cópula infinita parece que levantas millares de hostias en las almas"

Como "alumbra" la última frase de éste increíble y bello canto a la naturaleza:

"En todo el palacio hubo un inmenso temblor de azulejos"

Un inmenso placer asistir al reencuentro con éste genio de las letras aún no reconocido adecuadamente en su verdadera dimensión.

Buen fin de semana.

Mi admiración hacia Salvador Rueda (Benaque 1857-Málaga 1933) va creciendo a cada lectura. Éste hermosísimo canto a la naturaleza, publicado en 1906 y que los editores de CLAN nos ofrecen con una bella portada de Marina Arespacochaga en un encomiable esfuerzo por rescatar libros olvidados que tuvieron gran éxito en su momento y nadie podía sospechar entonces de su olvido, es una ocasión única para disfrutar con enorme placer de la prosa poética de Salvador Rueda, es una prosa llena de precisión, de matices, de colores vivos, de ternura, de valentía, es naturaleza en estado puro. Salvador Rueda despliega con poderosísimo encanto sus cantos a la madre tierra y a la vida.

Basten solo dos fragmmentos del libro para daros medida de lo que estoy contando:

"Bajó la pareja de mariposas persiguiéndose a la misma distancia, ni más cerca ni más lejos, como extremos de una pesa de gimnasio alada: los dos insectos, el doble temblor de la vida, las dos luces atadas por el amor, los dos pétalos vivos abrochados por un hilo de sol, revolotearon siguiéndose, mordiéndose, casi pisándole las alas, y vinieron a rodar sobre el ataúd: allí, sobre los labios mismos del Cristo hecho en relieve, las dos mariposas se "fundieron" en un rapidísimo y gozoso temblor de átomos: los labios del Cristo, parecieron besar la divina cópula de luz. Ya babría mariposas por los siglos de los siglos."

O éste fragmento memorable:

"¡O Tierra, toda a la vez matriz, toda a la vez falo, toda a la vez frente, toda a la vez corazón! ¿Dónde está tu poderdumbre?¿Dónde está tu vicio?¿Dónde está tu pornografía? Toda tu eres casta y sagrada, y en el momento inmenso, simultáneo y múltiple en que celebras tu Cópula infinita parece que levantas millares de hostias en las almas"

Como "alumbra" la última frase de éste increíble y bello canto a la naturaleza:

"En todo el palacio hubo un inmenso temblor de azulejos"

Un inmenso placer asistir al reencuentro con éste genio de las letras aún no reconocido adecuadamente en su verdadera dimensión.

Buen fin de semana.