Presentacion del libro "El Teatro en la Escuela"






El día 16 se presentó en el Colegio de Ingenieros Técnicos y Peritos Industriales de Málaga, un nuevo libro de Paco Selva, os reproduzco mis palabras:


PRESENTACION DEL LIBRO “El Teatro en la escuela” de Francisco Selva
Buenas tardes y bienvenidos.

Asisto a éste acto de presentación del libro de mi amigo y compañero del grupo poético Capitel Paco Selva “El teatro en la escuela” invitado por él mismo y con la petición expresa de presentaros con carácter previo a Antonio Abad aquí presente.
No obstante el placer de llevar a cabo ésta petición, me siento obligado, compelido (como describe tal obligación el poeta leonés Antonio Gamoneda) a hablar aunque sea someramente de Paco y su libro.

Siguiendo palabras del prólogo de José Luis Ortiz, “El teatro en la escuela” como continuación del anterior “Juegos y juguetes tradicionales”:

“pretende fomentar la empatía entre el niño y el grupo, enriquecer su personalidad, su lenguaje, su expresividad verbal y no verbal y su capacidad de memorización…constituir una puerta de entrada del niño hacia el arte escénico…donde se conjugan la palabra, las artes plásticas, la mímica, el movimiento y la música.”

“Se juega porque se es niño; se es niño porque se juega…se es como se juega y se aprende a ser, jugando” como nos dice el prólogo, es en mi opinión, la magia de la pedagogía, la originalidad con la que un buen maestro como Paco es capaz de cultivar con cariño, disfrutando, no solo disfrutando y aprendiendo el niño, sino también el mismo maestro. Como dijo Benjamin Franklin: Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.

“Siempre queda un niño en el almario de un adulto” y a ciencia cierta que aunque soy adulto, he de afirmar que he disfrutado leyendo, visualizando y recordando mis vivencias infantiles.


Antonio Abad, poeta melillense, pertenece, en común con Paco, a una serie de elementos propulsores de la pedagogía contemplada desde esa generación a caballo entre el régimen y la democracia. Vivían en la calle de niños y vivían en el aula con ausencia de libertad en muchos casos, pero con la capacidad, imaginación y creatividad para con la inteligencia y la prudencia de cada momento hacer envolver a los niños y jóvenes en un necesario ambiente de crecimiento interno. No era tarea fácil y engrandece mucho más a esa generación.

Antonio Abad, maestro, poeta, diseñador, crítico literario, coincide asimismo con Paco en muchas ocasiones, como fue en “Banda de mar” grupo poético nacido en 1979, de enorme brillantez aunque de corta vida. Sus integrantes son tantos nombres y de tanta influencia en la vida cultural malagueña, que no quiero citarlos por no hacer la introducción demasiado extensa y detallada, si bien se lo merece dicho fenómeno artístico. Baste recordar las colaboraciones de Jorge Guillén o el recientemente desaparecido Alfonso Canales. (Podéis buscar en Internet). Además coincide con Paco en su nacimiento norteafricano, donde viven su niñez, así como su posterior residencia en Málaga, incluso creo que fueron vecinos.

Hablar de Antonio Abad o de Paco Selva es hablar de inquietud, inventiva, ingenio, provocación, diría que hasta trangresión y valentía. He leído las obras de Antonio:

” Misericor de mi””El ovillo de Ariadna””Invención del paisaje”, y tengo un deseo extremo de leer “Mester de lujuría” y su novela “Quebdani”. Lo haré lo más pronto posible.

Estamos ante un poeta, según José Lupíañez:
“que ha sabido fundar su propio mundo lírico en conexión con la mejor tradición arábigo-andaluza, un hombre fronterizo, enigmático e impregnado de la magia del mestizaje, del verbo sabio y de una palabra con matices, capaz de desconcertarnos, asombrarnos, provocarnos con esa rara belleza que solo está al alcance de los poetas”
Estamos pues señores, ante dos pesos pesados de la cultura malagueña, diría de la cultura mediterránea, dos joyas de nuestro aún incompleto collar mediterráneo, una pieza de orfebrería que ha de contar con la cultura de las dos orillas, tan cercanas orillas y a veces tan incomprendidas entre si y que gracias a éstos artistas occidentales de sabor norteafricano, cálido y universal acercan un poquito más los aires, los olores y los sabores de ambas tierras.

Dos hombres comprometidos y curiosos , recordando las palabras del maestro Azorín: “la vejez es la pérdida de la curiosidad”, estamos pues, en mi opinión, ante dos de los artistas más jóvenes de nuestra ciudad.

Gracias.




El día 16 se presentó en el Colegio de Ingenieros Técnicos y Peritos Industriales de Málaga, un nuevo libro de Paco Selva, os reproduzco mis palabras:


PRESENTACION DEL LIBRO “El Teatro en la escuela” de Francisco Selva
Buenas tardes y bienvenidos.

Asisto a éste acto de presentación del libro de mi amigo y compañero del grupo poético Capitel Paco Selva “El teatro en la escuela” invitado por él mismo y con la petición expresa de presentaros con carácter previo a Antonio Abad aquí presente.
No obstante el placer de llevar a cabo ésta petición, me siento obligado, compelido (como describe tal obligación el poeta leonés Antonio Gamoneda) a hablar aunque sea someramente de Paco y su libro.

Siguiendo palabras del prólogo de José Luis Ortiz, “El teatro en la escuela” como continuación del anterior “Juegos y juguetes tradicionales”:

“pretende fomentar la empatía entre el niño y el grupo, enriquecer su personalidad, su lenguaje, su expresividad verbal y no verbal y su capacidad de memorización…constituir una puerta de entrada del niño hacia el arte escénico…donde se conjugan la palabra, las artes plásticas, la mímica, el movimiento y la música.”

“Se juega porque se es niño; se es niño porque se juega…se es como se juega y se aprende a ser, jugando” como nos dice el prólogo, es en mi opinión, la magia de la pedagogía, la originalidad con la que un buen maestro como Paco es capaz de cultivar con cariño, disfrutando, no solo disfrutando y aprendiendo el niño, sino también el mismo maestro. Como dijo Benjamin Franklin: Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.

“Siempre queda un niño en el almario de un adulto” y a ciencia cierta que aunque soy adulto, he de afirmar que he disfrutado leyendo, visualizando y recordando mis vivencias infantiles.


Antonio Abad, poeta melillense, pertenece, en común con Paco, a una serie de elementos propulsores de la pedagogía contemplada desde esa generación a caballo entre el régimen y la democracia. Vivían en la calle de niños y vivían en el aula con ausencia de libertad en muchos casos, pero con la capacidad, imaginación y creatividad para con la inteligencia y la prudencia de cada momento hacer envolver a los niños y jóvenes en un necesario ambiente de crecimiento interno. No era tarea fácil y engrandece mucho más a esa generación.

Antonio Abad, maestro, poeta, diseñador, crítico literario, coincide asimismo con Paco en muchas ocasiones, como fue en “Banda de mar” grupo poético nacido en 1979, de enorme brillantez aunque de corta vida. Sus integrantes son tantos nombres y de tanta influencia en la vida cultural malagueña, que no quiero citarlos por no hacer la introducción demasiado extensa y detallada, si bien se lo merece dicho fenómeno artístico. Baste recordar las colaboraciones de Jorge Guillén o el recientemente desaparecido Alfonso Canales. (Podéis buscar en Internet). Además coincide con Paco en su nacimiento norteafricano, donde viven su niñez, así como su posterior residencia en Málaga, incluso creo que fueron vecinos.

Hablar de Antonio Abad o de Paco Selva es hablar de inquietud, inventiva, ingenio, provocación, diría que hasta trangresión y valentía. He leído las obras de Antonio:

” Misericor de mi””El ovillo de Ariadna””Invención del paisaje”, y tengo un deseo extremo de leer “Mester de lujuría” y su novela “Quebdani”. Lo haré lo más pronto posible.

Estamos ante un poeta, según José Lupíañez:
“que ha sabido fundar su propio mundo lírico en conexión con la mejor tradición arábigo-andaluza, un hombre fronterizo, enigmático e impregnado de la magia del mestizaje, del verbo sabio y de una palabra con matices, capaz de desconcertarnos, asombrarnos, provocarnos con esa rara belleza que solo está al alcance de los poetas”
Estamos pues señores, ante dos pesos pesados de la cultura malagueña, diría de la cultura mediterránea, dos joyas de nuestro aún incompleto collar mediterráneo, una pieza de orfebrería que ha de contar con la cultura de las dos orillas, tan cercanas orillas y a veces tan incomprendidas entre si y que gracias a éstos artistas occidentales de sabor norteafricano, cálido y universal acercan un poquito más los aires, los olores y los sabores de ambas tierras.

Dos hombres comprometidos y curiosos , recordando las palabras del maestro Azorín: “la vejez es la pérdida de la curiosidad”, estamos pues, en mi opinión, ante dos de los artistas más jóvenes de nuestra ciudad.

Gracias.