



Recientemente se ha inaugurado en Málaga, dando un pasito más en el necesario e imprescindible entorno cultural que esta ciudad se merece, el museo de Félix Revello de Toro. Asistí ayer junto a mi mujer para contemplar esos lienzos y dibujos que se exponen en la calle Afligidos (bocacalle de calle Cister), junto a la Catedral de Málaga (la manquita) en lo que fue la casa del imaginero Pedro de Mena, autor del famoso Cristo de la Buena Muerte.
En la antigua casa taller del maestro granadino se exponen más de 140 obras distribuidas en pequeñas salas, el espacio se hace logicamente reducido, lo que parece a veces un poco embarazoso, por aquello de la necesidad de mantener un ritmo de visita colectivo a fin de no ocasionar el situarse entre otras pupilas y las imágenes interrumpiendo así la magia de la contemplación, aunque una vez "acostumbrados" al espacio definido, se convierte en pocos minutos en un recorrido lleno de intimidad y sensualidad.
Revello de Toro es un ilusionista de la seducción, sus cuadros siempre están llenos de una realidad vaporosa donde los blancos aparecen con ligeros toques de brisa, de suave brisa, cálida, malagueña, mediterránea. Sus imágenes, casi todas femeninas, captan la esencia de la mirada, el misterio de la mujer. Me recuerda a Julio Romero de Torres y sus mujeres cordobesas.
Algunas de sus obras están claramente influenciadas por Piero de la Francesca, Masaccio (maestros del Quatrocento) y por los españoles Sorolla y Gutiérrez Solana, aunque las influencias solo son eso, influencias que determinan la autenticidad de un autor, porque las obras de Revello son el aire y la sensualidad del espacio que rellena con su pincel. Sorprende sobremanera la última de sus obras "Sumida en el sueño" donde debes de "entrar de puntillas" para no alterar el sueño donde su actual mujer descansa. Es entrar en la alcoba de un sueño, en el sueño mismo de Revello.
Tuve la oportunidad de cruzarme dos veces con Marisol, la niña prodigio, la mujer que nos sedujo con aquella mítica portada de Interviu. Me regaló dos sonrisas y me pareció verle con el mismo rostro y la misma belleza de hace treinta y cinco años. Entraba y salía de la sala de exposiciones temporales mientras yo esperaba a Virtudes en la balconada interior del Museo, en la primera planta. Una sala con carteles de la Feria, de la Semana Santa, de los Carnavales de Málaga. Marisol entra y sale en el tiempo siendo la belleza y el sol de nuestra maravillosa ciudad del paraíso.
Buen domingo y buen puente (el que lo disfrute) a todos.
;O))




Recientemente se ha inaugurado en Málaga, dando un pasito más en el necesario e imprescindible entorno cultural que esta ciudad se merece, el museo de Félix Revello de Toro. Asistí ayer junto a mi mujer para contemplar esos lienzos y dibujos que se exponen en la calle Afligidos (bocacalle de calle Cister), junto a la Catedral de Málaga (la manquita) en lo que fue la casa del imaginero Pedro de Mena, autor del famoso Cristo de la Buena Muerte.
En la antigua casa taller del maestro granadino se exponen más de 140 obras distribuidas en pequeñas salas, el espacio se hace logicamente reducido, lo que parece a veces un poco embarazoso, por aquello de la necesidad de mantener un ritmo de visita colectivo a fin de no ocasionar el situarse entre otras pupilas y las imágenes interrumpiendo así la magia de la contemplación, aunque una vez "acostumbrados" al espacio definido, se convierte en pocos minutos en un recorrido lleno de intimidad y sensualidad.
Revello de Toro es un ilusionista de la seducción, sus cuadros siempre están llenos de una realidad vaporosa donde los blancos aparecen con ligeros toques de brisa, de suave brisa, cálida, malagueña, mediterránea. Sus imágenes, casi todas femeninas, captan la esencia de la mirada, el misterio de la mujer. Me recuerda a Julio Romero de Torres y sus mujeres cordobesas.
Algunas de sus obras están claramente influenciadas por Piero de la Francesca, Masaccio (maestros del Quatrocento) y por los españoles Sorolla y Gutiérrez Solana, aunque las influencias solo son eso, influencias que determinan la autenticidad de un autor, porque las obras de Revello son el aire y la sensualidad del espacio que rellena con su pincel. Sorprende sobremanera la última de sus obras "Sumida en el sueño" donde debes de "entrar de puntillas" para no alterar el sueño donde su actual mujer descansa. Es entrar en la alcoba de un sueño, en el sueño mismo de Revello.
Tuve la oportunidad de cruzarme dos veces con Marisol, la niña prodigio, la mujer que nos sedujo con aquella mítica portada de Interviu. Me regaló dos sonrisas y me pareció verle con el mismo rostro y la misma belleza de hace treinta y cinco años. Entraba y salía de la sala de exposiciones temporales mientras yo esperaba a Virtudes en la balconada interior del Museo, en la primera planta. Una sala con carteles de la Feria, de la Semana Santa, de los Carnavales de Málaga. Marisol entra y sale en el tiempo siendo la belleza y el sol de nuestra maravillosa ciudad del paraíso.
Buen domingo y buen puente (el que lo disfrute) a todos.
;O))