LAS MONTAÑAS DE LA FELICIDAD


LAS MONTAÑAS DE LA FELICIDAD

Inundada por el aburrimiento de estar encerrada en un piso
de la ciudad, me siento prisionera  entre cuatro paredes, entre ladrillos. Tengo buenas vistas, pero no es lo mismo que cuando voy a caminar, en plena libertad, respirando el aire puro de la montaña, paseando con los perros hasta el río, bebiendo agua de los manantiales y  Fuentes del camino, sentándome a tomar el sol en alguna piedra del camino  sobre hierba.

Cerrando los ojos para saborear el aroma del jazmín, sentir la caricia de los largos dedos del sol sobre mi rostro. Y el tacto del viento peinando mis cabellos. Escuchar el trino de los pajarillos volar encaramados a las ramas de los árboles, verme rodeada de las mariposas que vuelan a mi alrededor.

¡Y ocurre el Milagro! El oxigeno tan puro, sana mi cuerpo,
Que siente una paz inmensa en el interior y me relajo. Es imposible para mí no sonreír por el bienestar que me invade. Y mis ojos brillan
como soles por la Felicidad que siento en mi Alma. Mi corazón salta agradecido, por el regalo que está recibiendo de la Naturaleza y su sanadora serenidad.

-¿Cómo es posible que una mujer hiperactiva como yo, pueda vivir encerrada en esa jaula dorada?
Es posible, sólo hay que adaptarse a las circunstancias de la vida.
-¿Por qué se adapta?
Porque comprendo a la vida, y se que solo es por un tiempo breve,
Y  de nuevo subiré cantarina y feliz, por mis amadas  montañas.
Las Montañas de la Felicidad que me vieron nacer.

Escrito por Pili Ruiz el día 8 de Diciembre del 2010

^_________Pili________^

LAS MONTAÑAS DE LA FELICIDAD

Inundada por el aburrimiento de estar encerrada en un piso
de la ciudad, me siento prisionera  entre cuatro paredes, entre ladrillos. Tengo buenas vistas, pero no es lo mismo que cuando voy a caminar, en plena libertad, respirando el aire puro de la montaña, paseando con los perros hasta el río, bebiendo agua de los manantiales y  Fuentes del camino, sentándome a tomar el sol en alguna piedra del camino  sobre hierba.

Cerrando los ojos para saborear el aroma del jazmín, sentir la caricia de los largos dedos del sol sobre mi rostro. Y el tacto del viento peinando mis cabellos. Escuchar el trino de los pajarillos volar encaramados a las ramas de los árboles, verme rodeada de las mariposas que vuelan a mi alrededor.

¡Y ocurre el Milagro! El oxigeno tan puro, sana mi cuerpo,
Que siente una paz inmensa en el interior y me relajo. Es imposible para mí no sonreír por el bienestar que me invade. Y mis ojos brillan
como soles por la Felicidad que siento en mi Alma. Mi corazón salta agradecido, por el regalo que está recibiendo de la Naturaleza y su sanadora serenidad.

-¿Cómo es posible que una mujer hiperactiva como yo, pueda vivir encerrada en esa jaula dorada?
Es posible, sólo hay que adaptarse a las circunstancias de la vida.
-¿Por qué se adapta?
Porque comprendo a la vida, y se que solo es por un tiempo breve,
Y  de nuevo subiré cantarina y feliz, por mis amadas  montañas.
Las Montañas de la Felicidad que me vieron nacer.

Escrito por Pili Ruiz el día 8 de Diciembre del 2010

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