
Dejaré crecer mis cabellos
como hilos de cristal,
como cabellos que se extienden
cristalinamente sobre un mar
lleno de relieves escarpados,
oscuros relieves donde los cabellos
dibujan siluetas doradas
llenas de sólidos metálicos
que se elevan hacia las rojas nubes,
que se dibujan en un cielo negro
para desatar en un instante,
de forma fugaz y repentina
unas finas lágrimas verdes,
que al posarse en la tierra
crean un lago que es el futuro
de la luz de los campos,
de la propia vida que pujante arranca
elevándose hacia un sol
que descubre los ocultos atardeceres
de una vida plena y con ansia de libertad.

Dejaré crecer mis cabellos
como hilos de cristal,
como cabellos que se extienden
cristalinamente sobre un mar
lleno de relieves escarpados,
oscuros relieves donde los cabellos
dibujan siluetas doradas
llenas de sólidos metálicos
que se elevan hacia las rojas nubes,
que se dibujan en un cielo negro
para desatar en un instante,
de forma fugaz y repentina
unas finas lágrimas verdes,
que al posarse en la tierra
crean un lago que es el futuro
de la luz de los campos,
de la propia vida que pujante arranca
elevándose hacia un sol
que descubre los ocultos atardeceres
de una vida plena y con ansia de libertad.