VIAJE A MI NIÑEZ
Hoy es día de un viaje hacia mi niñez
y recuerdo que fui una niña muy traviesa,
hiperactiva, nerviosa, inquieta, conversadora
que le gustaba cantar, bailar, reír
jugar en la puerta de mi casa
o ir a los campos, sentirme en libertad
me sentía feliz en la montaña
y me gustaba subirme a los árboles
frutales para comer fruta
y se me daba muy bien contar chistes.
Recuerdo que los chicos y las chicas de la edad
de mis hermanas mayores
se partían de risa cuando los contaba
y mi hermana mayor se ponía roja como un tomate
como era tímida y la vida de antes eras diferente
entonces me reñía antes de salir de casa, diciendo:
Pili, quiero que mantengas la boca cerradita
y no cuentes chistes que si no
te tiro un pellizco de monja en el brazo.
Y yo le decía: sí, yo voy a estar calladita
y esa era mi intención para evitar
las riñas de mi hermana ocho años mayor que yo.
y recuerdo que fui una niña muy traviesa,
hiperactiva, nerviosa, inquieta, conversadora
que le gustaba cantar, bailar, reír
jugar en la puerta de mi casa
o ir a los campos, sentirme en libertad
me sentía feliz en la montaña
y me gustaba subirme a los árboles
frutales para comer fruta
y se me daba muy bien contar chistes.
Recuerdo que los chicos y las chicas de la edad
de mis hermanas mayores
se partían de risa cuando los contaba
y mi hermana mayor se ponía roja como un tomate
como era tímida y la vida de antes eras diferente
entonces me reñía antes de salir de casa, diciendo:
Pili, quiero que mantengas la boca cerradita
y no cuentes chistes que si no
te tiro un pellizco de monja en el brazo.
Y yo le decía: sí, yo voy a estar calladita
y esa era mi intención para evitar
las riñas de mi hermana ocho años mayor que yo.
En aquellos tiempos, ya lejanos
casi todos en el pueblo, éramos familia
lejana o cercana, pero familia
y en las épocas del desgrane del maíz
se juntaban todos los jóvenes
para desgranar el maíz y se divertían,
a la vez que era un modo de estar todos juntos
chicos y chicas, en aquellos tiempos
la vida era diferente a la de ahora.
Y cuando llegábamos a la casa
donde se juntaban todos,
los chicos y chicas me decían:
Venga Pili cuéntanos algún chiste.
yo miraba a mi hermana mayor
y al final olvidaba sus palabras
y contaba un chiste detrás de otro
así la noche se hacía muy amena
y mi hermana se lo había pasado también
junto con los demás, que ni me reñía.
yo miraba a mi hermana mayor
y al final olvidaba sus palabras
y contaba un chiste detrás de otro
así la noche se hacía muy amena
y mi hermana se lo había pasado también
junto con los demás, que ni me reñía.
Recuerdo de niña cuando vivía en mi pueblo
que las mujeres mayores sin importar
la estación del año, hiciera frío o calor
cada día a las seis de la madrugada
iban por las calles de todo el pueblo
rezando el Santo Rosario de la Aurora
porque decían que así limpiaban
de los malos Espíritus el pueblo
y atraían las buenas Energías Divinas.
que las mujeres mayores sin importar
la estación del año, hiciera frío o calor
cada día a las seis de la madrugada
iban por las calles de todo el pueblo
rezando el Santo Rosario de la Aurora
porque decían que así limpiaban
de los malos Espíritus el pueblo
y atraían las buenas Energías Divinas.
Pero llegó la emigración
y las familias se fueron deshaciendo,
unos se fueron trabajar al extranjero
otros al norte de España
y nosotros también emigramos al norte,
primero fuimos a la costa Brava,
después regresamos a mi pueblo
y cuando yo tenía 9 años
mi padre nos llevó a todos a Barcelona.
Aquella era otra vida, otras costumbres,
amo aquella tierra donde crecí,
pero mi corazón estaba en el Sur
y por fin conseguí regresar con mis hijas
a mi bonita y querida ciudad de Granada
rodeada de hermosas y majestuosas montañas.
Escrito por Pili el día 5 de Junio del 2010
VIAJE A MI NIÑEZ
Hoy es día de un viaje hacia mi niñez
y recuerdo que fui una niña muy traviesa,
hiperactiva, nerviosa, inquieta, conversadora
que le gustaba cantar, bailar, reír
jugar en la puerta de mi casa
o ir a los campos, sentirme en libertad
me sentía feliz en la montaña
y me gustaba subirme a los árboles
frutales para comer fruta
y se me daba muy bien contar chistes.
Recuerdo que los chicos y las chicas de la edad
de mis hermanas mayores
se partían de risa cuando los contaba
y mi hermana mayor se ponía roja como un tomate
como era tímida y la vida de antes eras diferente
entonces me reñía antes de salir de casa, diciendo:
Pili, quiero que mantengas la boca cerradita
y no cuentes chistes que si no
te tiro un pellizco de monja en el brazo.
Y yo le decía: sí, yo voy a estar calladita
y esa era mi intención para evitar
las riñas de mi hermana ocho años mayor que yo.
y recuerdo que fui una niña muy traviesa,
hiperactiva, nerviosa, inquieta, conversadora
que le gustaba cantar, bailar, reír
jugar en la puerta de mi casa
o ir a los campos, sentirme en libertad
me sentía feliz en la montaña
y me gustaba subirme a los árboles
frutales para comer fruta
y se me daba muy bien contar chistes.
Recuerdo que los chicos y las chicas de la edad
de mis hermanas mayores
se partían de risa cuando los contaba
y mi hermana mayor se ponía roja como un tomate
como era tímida y la vida de antes eras diferente
entonces me reñía antes de salir de casa, diciendo:
Pili, quiero que mantengas la boca cerradita
y no cuentes chistes que si no
te tiro un pellizco de monja en el brazo.
Y yo le decía: sí, yo voy a estar calladita
y esa era mi intención para evitar
las riñas de mi hermana ocho años mayor que yo.
En aquellos tiempos, ya lejanos
casi todos en el pueblo, éramos familia
lejana o cercana, pero familia
y en las épocas del desgrane del maíz
se juntaban todos los jóvenes
para desgranar el maíz y se divertían,
a la vez que era un modo de estar todos juntos
chicos y chicas, en aquellos tiempos
la vida era diferente a la de ahora.
Y cuando llegábamos a la casa
donde se juntaban todos,
los chicos y chicas me decían:
Venga Pili cuéntanos algún chiste.
yo miraba a mi hermana mayor
y al final olvidaba sus palabras
y contaba un chiste detrás de otro
así la noche se hacía muy amena
y mi hermana se lo había pasado también
junto con los demás, que ni me reñía.
yo miraba a mi hermana mayor
y al final olvidaba sus palabras
y contaba un chiste detrás de otro
así la noche se hacía muy amena
y mi hermana se lo había pasado también
junto con los demás, que ni me reñía.
Recuerdo de niña cuando vivía en mi pueblo
que las mujeres mayores sin importar
la estación del año, hiciera frío o calor
cada día a las seis de la madrugada
iban por las calles de todo el pueblo
rezando el Santo Rosario de la Aurora
porque decían que así limpiaban
de los malos Espíritus el pueblo
y atraían las buenas Energías Divinas.
que las mujeres mayores sin importar
la estación del año, hiciera frío o calor
cada día a las seis de la madrugada
iban por las calles de todo el pueblo
rezando el Santo Rosario de la Aurora
porque decían que así limpiaban
de los malos Espíritus el pueblo
y atraían las buenas Energías Divinas.
Pero llegó la emigración
y las familias se fueron deshaciendo,
unos se fueron trabajar al extranjero
otros al norte de España
y nosotros también emigramos al norte,
primero fuimos a la costa Brava,
después regresamos a mi pueblo
y cuando yo tenía 9 años
mi padre nos llevó a todos a Barcelona.
Aquella era otra vida, otras costumbres,
amo aquella tierra donde crecí,
pero mi corazón estaba en el Sur
y por fin conseguí regresar con mis hijas
a mi bonita y querida ciudad de Granada
rodeada de hermosas y majestuosas montañas.
Escrito por Pili el día 5 de Junio del 2010
