Chaouen







Canto ya conociendo
en mi corazón los jardines de Chaouen,
las rocas y las fuentes
del paraíso azul y blanco
que como soplo repentino y mágico
de cielos y nubes
impregna las paredes
impresionando mis pupilas,
suministrando al aire,
la calma deseada,
el recuerdo indeleble
que da luz a mi alma alada,
la sonrisa perdida,
el gozo eterno de mi paz restablecida.





Canto ya conociendo
en mi corazón los jardines de Chaouen,
las rocas y las fuentes
del paraíso azul y blanco
que como soplo repentino y mágico
de cielos y nubes
impregna las paredes
impresionando mis pupilas,
suministrando al aire,
la calma deseada,
el recuerdo indeleble
que da luz a mi alma alada,
la sonrisa perdida,
el gozo eterno de mi paz restablecida.