Soneto
HABLANDO EN SILENCIO
Déjame aun con mi silencio hablarte,
para decirte cosas muy profundas;
te suplico, por Dios, que no confundas,
cuanto te quiero, con cuanto puedo amarte.
Es que este anhelo tremendo de adorarte,
crece a diario, silente... porque infundas
ese elixir, que en tu interior abunda,
provocándome estas ganas de besarte.
Siempre que exista esa mirada amable,
que me trasmita lo que llevas dentro,
saldré corriendo a recibir tu encuentro
y así fundirme en tu calor afable.
Por eso ruego, amor! deja que hable
con el mudo lenguaje de mi centro.
Aldo Arcerito
copyright
aldoarcerito1@gmail.com
Soneto
HABLANDO EN SILENCIO
Déjame aun con mi silencio hablarte,
para decirte cosas muy profundas;
te suplico, por Dios, que no confundas,
cuanto te quiero, con cuanto puedo amarte.
Es que este anhelo tremendo de adorarte,
crece a diario, silente... porque infundas
ese elixir, que en tu interior abunda,
provocándome estas ganas de besarte.
Siempre que exista esa mirada amable,
que me trasmita lo que llevas dentro,
saldré corriendo a recibir tu encuentro
y así fundirme en tu calor afable.
Por eso ruego, amor! deja que hable
con el mudo lenguaje de mi centro.
Aldo Arcerito
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