Los Romero y yo



Asombrosa coincidencia, anecdota para contar a mis nietos (si llego claro y si los llego a tener) fue la del otro dia en Atocha, esperando el AVE de vuelta a Malaga, mis ojos no creian lo que veian. Entre las sombras y las luces, en una esquina de la sala de espera, majestuoso y erguido se encontraba el, era el sin duda, imposible confundirlo con su porte y su tronio, era "el faraon de Camas", el estilo, el toreo en si mismo, Curro Romero. Me acerque y lo salude con respeto, su mano me transmitio seguridad:

-Me alegro de conocerlo maestro, un placer
-Grasia, grasia

me respondio.

Portaba mi libro, terapeutico libro de "los sonetos de Orfeo" de Rilke que me habia regalado Antonio Romero Marquez, poeta soberano que es el autor de la traduccion del aleman al español de dichos sonetos en una maravillosa traduccion editada por Unicaja que tanto me abrio los ojos y el corazon tras leer los mismos sonetos de Rilke en una edicion de la coleccion Visor de poesia y que entonces fueron para mi tan impenetrables e imposibles de leer.

Me separe del maestro y di una vuelta al ruedo de la sala, al volver, el faraon seguia alli, a unos metros de su anterior posicion. Me atrevi, me acerque, ...
perdon, maestro, que abuse de su confianza podria firmarme en este libro, le di el boligrafo, sostuve el libro fuertemente en el aire mientras el amablemente comenzaba a escribir. Yo le hablaba...maestro este libro esta escrito por un gran poeta malagueño y es una traduccion de los versos de un poeta aleman llamado Rilke, un enamorado de Ronda. El escribia...Antonio Romero Marquez? me dijo. Si, si, seguia escribiendo. No me emociones usted mucho maestro le decia mientras el no paraba de escribir...no hombre no me decia. Termino y con enorme agradecimiento me fui con mi libro entre las manos deseoso de un momento y espacio de intimidad para leer lo que escribio:

"Para Antonio Romero Marquez con un saludo afectuoso Curro Romero"

Entre Romeros sonrei.

Asombrosa coincidencia, anecdota para contar a mis nietos (si llego claro y si los llego a tener) fue la del otro dia en Atocha, esperando el AVE de vuelta a Malaga, mis ojos no creian lo que veian. Entre las sombras y las luces, en una esquina de la sala de espera, majestuoso y erguido se encontraba el, era el sin duda, imposible confundirlo con su porte y su tronio, era "el faraon de Camas", el estilo, el toreo en si mismo, Curro Romero. Me acerque y lo salude con respeto, su mano me transmitio seguridad:

-Me alegro de conocerlo maestro, un placer
-Grasia, grasia

me respondio.

Portaba mi libro, terapeutico libro de "los sonetos de Orfeo" de Rilke que me habia regalado Antonio Romero Marquez, poeta soberano que es el autor de la traduccion del aleman al español de dichos sonetos en una maravillosa traduccion editada por Unicaja que tanto me abrio los ojos y el corazon tras leer los mismos sonetos de Rilke en una edicion de la coleccion Visor de poesia y que entonces fueron para mi tan impenetrables e imposibles de leer.

Me separe del maestro y di una vuelta al ruedo de la sala, al volver, el faraon seguia alli, a unos metros de su anterior posicion. Me atrevi, me acerque, ...
perdon, maestro, que abuse de su confianza podria firmarme en este libro, le di el boligrafo, sostuve el libro fuertemente en el aire mientras el amablemente comenzaba a escribir. Yo le hablaba...maestro este libro esta escrito por un gran poeta malagueño y es una traduccion de los versos de un poeta aleman llamado Rilke, un enamorado de Ronda. El escribia...Antonio Romero Marquez? me dijo. Si, si, seguia escribiendo. No me emociones usted mucho maestro le decia mientras el no paraba de escribir...no hombre no me decia. Termino y con enorme agradecimiento me fui con mi libro entre las manos deseoso de un momento y espacio de intimidad para leer lo que escribio:

"Para Antonio Romero Marquez con un saludo afectuoso Curro Romero"

Entre Romeros sonrei.