El corazón helado de Almudena Grandes







Finalizo la lectura de “el corazón helado” con la sensación de haber asistido a un juicio extraordinariamente sagaz, inteligente y cercano del período que abarca el final de la guerra civil y el actual momento de la historia de España.

La novela es extensa (más de 900 páginas) y arranca con el entierro de un importante hombre de negocios llamado Julio Carrión en el pueblo de Torrelodones.

En el cementerio junto a sus hijos Rafael, Julio, Angélica, Alvaro (protagonista principal de la novela) y Clara, así como de su mujer, Alvaro distingue la presencia de una joven mujer que le llama la atención, nadie la conoce. Más tarde, Alvaro que no sigue la tradición de los negocios de su padre dado que es profesor de Física teórica, es designado por su madre para visitar a la asesora financiera de su padre. Cual es la sorpresa cuando coincide con la mujer que le atrajo en el cementerio, la desconocida y asesora legal resulta ser Raquel Fernández Perea, hija de exiliados españoles en Francia. A partir de dicho argumento, la historia se complica cuando la pasión entre ambos estalla, comienza una relación sexual que removerá las relaciones y será un continuo motor de búsqueda de la verdad. Alvaro conoce de la relación de amante de Raquel con su padre octogenario. Los flash backs y flash forwards se suceden en la novela de manera que se entrecruzan las vidas de los ascendientes de las dos familias.

Resulta realmente fascinante la manera en que Almudena Grandes engarza las vidas de los personajes con la historia de los vencedores y los derrotados de la Guerra Civil. Los derrotados en el exilio, los que antes estaban en la capa social más elevada, pierden toda su fortuna, son objeto de traiciones y engaños, de asesinatos y del olvido. Los vencedores, también están llenos de miedo y sin esperanza . Tanto vencedores como derrotados están llenos de tristeza y amargura. En toda la novela clama la venganza, la fría venganza de Raquel sobre Julio Carrión, el cual traicionó a su familia para quedarse con todas sus pertenencias.La venganza de Paloma Fernández sobre su prima Mariana (madre de Angélica y esposa de Julio Carrión) utilizando a Julio Carrión por haber delatado a Carlos, esposo de Paloma. La venganza que antecede a una amargura, a un vacío del alma, a un corazón helado.


La relación que surge entre Alvaro Carrión y Raquel Fernández Perea , es activadora y queda bien reflejado en la página 373:

“El todo es igual a la suma de las partes cuando las partes se ignoran entre sí.

Así solía ser antes, así había sido siempre antes de aquella noche que suspendió las leyes de la física, que desmintió las eternas y sagradas normas del universo, que eximió al caos de engendrar caos y a las magnitudes inmutables de serlo verdaderamente, mientras los efectos se rebelaban contra las causas y el orden infinito de todas las cosas dejaba mis pequeñas e insignificantes espaldas al descubierto.

El todo es igual a la suma de las partes cuando las partes se ignoran entre sí.”


Como dijo el poeta:

Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón”

Obra maestra de una maestra de la novela, Almudena Grandes.





Finalizo la lectura de “el corazón helado” con la sensación de haber asistido a un juicio extraordinariamente sagaz, inteligente y cercano del período que abarca el final de la guerra civil y el actual momento de la historia de España.

La novela es extensa (más de 900 páginas) y arranca con el entierro de un importante hombre de negocios llamado Julio Carrión en el pueblo de Torrelodones.

En el cementerio junto a sus hijos Rafael, Julio, Angélica, Alvaro (protagonista principal de la novela) y Clara, así como de su mujer, Alvaro distingue la presencia de una joven mujer que le llama la atención, nadie la conoce. Más tarde, Alvaro que no sigue la tradición de los negocios de su padre dado que es profesor de Física teórica, es designado por su madre para visitar a la asesora financiera de su padre. Cual es la sorpresa cuando coincide con la mujer que le atrajo en el cementerio, la desconocida y asesora legal resulta ser Raquel Fernández Perea, hija de exiliados españoles en Francia. A partir de dicho argumento, la historia se complica cuando la pasión entre ambos estalla, comienza una relación sexual que removerá las relaciones y será un continuo motor de búsqueda de la verdad. Alvaro conoce de la relación de amante de Raquel con su padre octogenario. Los flash backs y flash forwards se suceden en la novela de manera que se entrecruzan las vidas de los ascendientes de las dos familias.

Resulta realmente fascinante la manera en que Almudena Grandes engarza las vidas de los personajes con la historia de los vencedores y los derrotados de la Guerra Civil. Los derrotados en el exilio, los que antes estaban en la capa social más elevada, pierden toda su fortuna, son objeto de traiciones y engaños, de asesinatos y del olvido. Los vencedores, también están llenos de miedo y sin esperanza . Tanto vencedores como derrotados están llenos de tristeza y amargura. En toda la novela clama la venganza, la fría venganza de Raquel sobre Julio Carrión, el cual traicionó a su familia para quedarse con todas sus pertenencias.La venganza de Paloma Fernández sobre su prima Mariana (madre de Angélica y esposa de Julio Carrión) utilizando a Julio Carrión por haber delatado a Carlos, esposo de Paloma. La venganza que antecede a una amargura, a un vacío del alma, a un corazón helado.


La relación que surge entre Alvaro Carrión y Raquel Fernández Perea , es activadora y queda bien reflejado en la página 373:

“El todo es igual a la suma de las partes cuando las partes se ignoran entre sí.

Así solía ser antes, así había sido siempre antes de aquella noche que suspendió las leyes de la física, que desmintió las eternas y sagradas normas del universo, que eximió al caos de engendrar caos y a las magnitudes inmutables de serlo verdaderamente, mientras los efectos se rebelaban contra las causas y el orden infinito de todas las cosas dejaba mis pequeñas e insignificantes espaldas al descubierto.

El todo es igual a la suma de las partes cuando las partes se ignoran entre sí.”


Como dijo el poeta:

Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón”

Obra maestra de una maestra de la novela, Almudena Grandes.