




Egon Schiele (1890-1918) representa el expresionismo vienés, alejado de pertenencia a grupos, al igual que Popotchka ejercieron la representatividad vienesa del expresionismo. Con gran influencia y protección de Gustav Klimt, Schiele perturbó, escandalizó con sus abigarradas figuras sensuales. En la clásica sociedad vienesa de principios de siglo fue considerado un transgresor,incluso se le consideró un pornógrafo. Alejado de la urbe con su primera mujer de tan solo 17 años, se alojó en la campiña, en su entorno fue denunciado por pederasta. Encarcelado en 1912, fue rescatado por Klimt que le hizo brillar en 1913 ya de vuelta a Viena.
Sus pinturas están repletas de la angustia de la existencia, sus figuras humanas sorprenden y nunca nos dejan impasibles. Schiele siempre nos perturba, siempre nos recuerda que el sexo y la muerte van unidos.
Falleció presa de la llamada gripe española siendo aún muy joven.





Egon Schiele (1890-1918) representa el expresionismo vienés, alejado de pertenencia a grupos, al igual que Popotchka ejercieron la representatividad vienesa del expresionismo. Con gran influencia y protección de Gustav Klimt, Schiele perturbó, escandalizó con sus abigarradas figuras sensuales. En la clásica sociedad vienesa de principios de siglo fue considerado un transgresor,incluso se le consideró un pornógrafo. Alejado de la urbe con su primera mujer de tan solo 17 años, se alojó en la campiña, en su entorno fue denunciado por pederasta. Encarcelado en 1912, fue rescatado por Klimt que le hizo brillar en 1913 ya de vuelta a Viena.
Sus pinturas están repletas de la angustia de la existencia, sus figuras humanas sorprenden y nunca nos dejan impasibles. Schiele siempre nos perturba, siempre nos recuerda que el sexo y la muerte van unidos.
Falleció presa de la llamada gripe española siendo aún muy joven.