
Termino de leer Providence tan sorprendido como la comencé. La novela del malagueño Juan Francisco Ferré, finalista del premio Herralde de novela Y publicada en Anagrama sorprende en su lectura. Cada momento no sabemos que ocurrirá, no sabemos que es verdad o virtual; atraído por el comentario de Goytisolo: Una novela que atrae por su falta de corrección, leo ésta novela sin poder encuadrarla, ¿es una novela futurista?¿es una novela erótica?¿es una novela modernista? Indudablemente es poliédrica, es lineal y cilíndrica, nos absorbe, nos engancha por su esoterismo, su estética, su falta de estética.
Providence es una parte de un todo irreal, Providence es un todo real o virtual, una superposición de imágenes de cine, de videjuegos, de racismo y misoginia. Providence es el reverso del sueño americano. Providence es la vida mefistofélica de un director de cine español, Alex Franco, que es impulsado a un ¿juego?¿reto?¿desafío? de conceder a su vida una última oportunidad de hacer la pelícuña de su vida. Mezcla de pop-art, siglo XXI y magnetismo, Providence nos asombra con sus guiños cinéfilos, su asombroso dibujo del post-Torres11deseptiembre. Providence no nos deja ausentes, nos involucra en cada instante, cada acto, cada fotograma.
Tal vez, si tuviera que elegir una frase del libro, rescataría esa que dice:
"Cuando parece una silla eléctrica, es que es una silla eléctrica"
No puedo terminar sin recodar a mi querido Howards Philips Lovecraft. el autor de "El que aceha en el umbral" y "los mitos de Cthulhu", el más insigne oriundo de Providence, es protagonista también de la novela de Ferré. "I Am Providence" reza en su epitafio.
Una novela indispensable para un lector moderno y al día de las novedades.

Termino de leer Providence tan sorprendido como la comencé. La novela del malagueño Juan Francisco Ferré, finalista del premio Herralde de novela Y publicada en Anagrama sorprende en su lectura. Cada momento no sabemos que ocurrirá, no sabemos que es verdad o virtual; atraído por el comentario de Goytisolo: Una novela que atrae por su falta de corrección, leo ésta novela sin poder encuadrarla, ¿es una novela futurista?¿es una novela erótica?¿es una novela modernista? Indudablemente es poliédrica, es lineal y cilíndrica, nos absorbe, nos engancha por su esoterismo, su estética, su falta de estética.
Providence es una parte de un todo irreal, Providence es un todo real o virtual, una superposición de imágenes de cine, de videjuegos, de racismo y misoginia. Providence es el reverso del sueño americano. Providence es la vida mefistofélica de un director de cine español, Alex Franco, que es impulsado a un ¿juego?¿reto?¿desafío? de conceder a su vida una última oportunidad de hacer la pelícuña de su vida. Mezcla de pop-art, siglo XXI y magnetismo, Providence nos asombra con sus guiños cinéfilos, su asombroso dibujo del post-Torres11deseptiembre. Providence no nos deja ausentes, nos involucra en cada instante, cada acto, cada fotograma.
Tal vez, si tuviera que elegir una frase del libro, rescataría esa que dice:
"Cuando parece una silla eléctrica, es que es una silla eléctrica"
No puedo terminar sin recodar a mi querido Howards Philips Lovecraft. el autor de "El que aceha en el umbral" y "los mitos de Cthulhu", el más insigne oriundo de Providence, es protagonista también de la novela de Ferré. "I Am Providence" reza en su epitafio.
Una novela indispensable para un lector moderno y al día de las novedades.