

Cuando el alma se pone en el espectáculo, cuando el entusiasmo se palpa a borbotones y está impregnado de calidad y juventud es cuando la adrenalina se situa a niveles insospechados, es cuando el cuerpo se resiste a permanecer inerte, la mente se activa, y los deseos de danzar son potentes e irresistibles.
Tengo el orgullo de haber presenciado un musical autenticamente malagueño que nos sorprendió ayer en el nuevo, coqueto, íntimo y moderno Teatro Echegaray de Málaga. La Free soul band nos ameniza desde hace años por las calles de Málaga de forma sorprendente, bien vestidos de Papanoeles en lo alto de un camión de San Miguel durante las Navidades o bien al inicio de la calle Larios durante la Feria de Agosto de Málaga. Liderados por "Javito" (Javier Vela Segovia) un aparente doble de Mick Jagger, nos empezó a sorprender con "Nightrain+Papa's got a brand new bag"del gran James Brown (Jay Blax en el musical). La hora y media que duró la representación se transformaron en una vertiginosa aparición de temas como "Freedom", "I will survive" y otros que nos levantaron el alma literalmente hasta ponerla a ritmo de baile.
La aparición de Laura Insausti (Queen Brown) recreando a la grandísima Aretha Franklin fue también enorme. La trama es clásica y la puesta en escena es elegante y original. El acompañamiento musical es increiblemente bueno: Un batería (Kiko) que de batería pasa a colega de bar en una escena memorable, un bajo y una guitarra (Miguelito y Rafa Insausti) inspirados, un saxo (Víctor) profundo y un trombón (Jaime) redondo, junto a una teclados (Miguel Angel) precisos , acompañaron a las estrellas a las que se incorpóró la hermana de Queen,Princess Brown representada por Monica Cortés; la hermana que, seducida por Jay,un divo ególatra, es objeto de la prensa del corazón y expuesta a luz pública como traidora y desleal hermana que intenta destruirla.
La trama (guión realizado por correo electrónico entre Javito y Laura Insausti) está trenzada con sencillez, la puesta en escena es vibrante, alguna de las escenas como la escena del bar, con un barman metamórfico que pasa desde preparar una bebida espiritosa hasta realizar un conjuro apareciendo sorprendente y subitamente con una enorme máscara china, son como ya dije realmente memorables.
La coreografía de Cuko Rodriguez (el genial asistente de Jay Blax) y la banda de bailarines de la TENTEMPIÉ total fue todo un éxito. Un hip-hop y un break notables y una actuación que nos transmitió realmente sensaciones positivas y activadoras.
El final de la obra nos implicó, de manera que el público bailaba ya de pie en sus asientos a la vez que los artistas se desplazaban entre los pasillos del Echegaray. Alguno se atrevió a salir al escenario a seguir la marcha. Hasta un niño de siete u ocho años del público apareció bailando hip-hop con Cuko. Bueno y no os lo creeréis, pero ¡hasta se celebró un 20 cumpleaños (tarta incluida)de una de las integrantes de la TENTEMPIÉ!. Un despiporre, una subida de adrenalina, un éxito.
Animo a productores y empresarios teatrales a llevar éste espectáculo a más rincones de España. Sería sin duda un éxito allá donde fuese. ¡ENHORABUENA MALAGA!.


Cuando el alma se pone en el espectáculo, cuando el entusiasmo se palpa a borbotones y está impregnado de calidad y juventud es cuando la adrenalina se situa a niveles insospechados, es cuando el cuerpo se resiste a permanecer inerte, la mente se activa, y los deseos de danzar son potentes e irresistibles.
Tengo el orgullo de haber presenciado un musical autenticamente malagueño que nos sorprendió ayer en el nuevo, coqueto, íntimo y moderno Teatro Echegaray de Málaga. La Free soul band nos ameniza desde hace años por las calles de Málaga de forma sorprendente, bien vestidos de Papanoeles en lo alto de un camión de San Miguel durante las Navidades o bien al inicio de la calle Larios durante la Feria de Agosto de Málaga. Liderados por "Javito" (Javier Vela Segovia) un aparente doble de Mick Jagger, nos empezó a sorprender con "Nightrain+Papa's got a brand new bag"del gran James Brown (Jay Blax en el musical). La hora y media que duró la representación se transformaron en una vertiginosa aparición de temas como "Freedom", "I will survive" y otros que nos levantaron el alma literalmente hasta ponerla a ritmo de baile.
La aparición de Laura Insausti (Queen Brown) recreando a la grandísima Aretha Franklin fue también enorme. La trama es clásica y la puesta en escena es elegante y original. El acompañamiento musical es increiblemente bueno: Un batería (Kiko) que de batería pasa a colega de bar en una escena memorable, un bajo y una guitarra (Miguelito y Rafa Insausti) inspirados, un saxo (Víctor) profundo y un trombón (Jaime) redondo, junto a una teclados (Miguel Angel) precisos , acompañaron a las estrellas a las que se incorpóró la hermana de Queen,Princess Brown representada por Monica Cortés; la hermana que, seducida por Jay,un divo ególatra, es objeto de la prensa del corazón y expuesta a luz pública como traidora y desleal hermana que intenta destruirla.
La trama (guión realizado por correo electrónico entre Javito y Laura Insausti) está trenzada con sencillez, la puesta en escena es vibrante, alguna de las escenas como la escena del bar, con un barman metamórfico que pasa desde preparar una bebida espiritosa hasta realizar un conjuro apareciendo sorprendente y subitamente con una enorme máscara china, son como ya dije realmente memorables.
La coreografía de Cuko Rodriguez (el genial asistente de Jay Blax) y la banda de bailarines de la TENTEMPIÉ total fue todo un éxito. Un hip-hop y un break notables y una actuación que nos transmitió realmente sensaciones positivas y activadoras.
El final de la obra nos implicó, de manera que el público bailaba ya de pie en sus asientos a la vez que los artistas se desplazaban entre los pasillos del Echegaray. Alguno se atrevió a salir al escenario a seguir la marcha. Hasta un niño de siete u ocho años del público apareció bailando hip-hop con Cuko. Bueno y no os lo creeréis, pero ¡hasta se celebró un 20 cumpleaños (tarta incluida)de una de las integrantes de la TENTEMPIÉ!. Un despiporre, una subida de adrenalina, un éxito.
Animo a productores y empresarios teatrales a llevar éste espectáculo a más rincones de España. Sería sin duda un éxito allá donde fuese. ¡ENHORABUENA MALAGA!.