

Algunos escritores no son solamente escritores, en unos pocos escritores confluyen fragmentos que constituyen una unidad reconocible, valorable, estimable. Octavio Paz es un ejemplo, comprometido con la política y la cultura, sus saberes son tan amplios, tan vastos, que no deja de sorprender en su lectura por la riqueza, complejidad y a la vez la sencillez de sus enseñanzas.
La colección Creación literaria de la Editorial Siglo XXI nos ha brindado la oportunidad de leer éste maravilloso libro llamado "Corriente Alterna" que aún perteneciendo su contenido a artículos publicados por Paz en períodos correspondientes a tiempos que superan los cuarenta años: 1959-1961 y 1965-1967, sus contenidos están plenamente vigentes y como un buen vino de reserva, no solo ha resistido los embates del tiempo, sino que han ganado en calidad y brillantez.
La estructura del libro se compone de tres partes, que si bien constituyen partes independientes, conforman un ensayo único:
1) Consagrada a la literatura y al arte.
2) Dedicada a ciertos temas contemporáneos (drogas, ateísmos)
3) A problemas de moral y política.
Octavio Paz, el poeta, el inolvidable poeta, delicado y clarividente, Octavio Paz el filósofo moralista, crítico y mordaz, Octavio Paz el ensayista y maestro de la palabra, merece siempre ser leído y aprender de sus enseñanzas.
Extraigo éstos pensamientos que dedica al agua, Octavio Paz agrega el agua a los elementos del paraíso que Huxley dibuja como las imágenes creadas por la luz:
"El agua, arquetipo del paraíso prenatal, imagen del regreso a la edad primera, símbolo de la mujer y sus poderes. El agua: calma, fertilidad, autoconocimiento y, también, pérdida, caída en la pérfida transparencia. En más de un pasaje, Baudelaire se detiene ante ésta visión: "aguas fugitivas, juegos de agua, cascadas armoniosas, el mar inmenso y azul, meciéndose, cantando, adormeciendo... La contemplación de ese abismo límpido es peligrosa para un espíritu amoroso de espacio y del cristal..."
Fragmento sorprendente si se piensa que el agua está asociada a la Gran Diosa de los mediterráneos: la hechicera pálida, la luna, Artemisa. El agua: el baño de Diana, la fuente fatal para Acteón y Sigfrido".
Buena lectura.


Algunos escritores no son solamente escritores, en unos pocos escritores confluyen fragmentos que constituyen una unidad reconocible, valorable, estimable. Octavio Paz es un ejemplo, comprometido con la política y la cultura, sus saberes son tan amplios, tan vastos, que no deja de sorprender en su lectura por la riqueza, complejidad y a la vez la sencillez de sus enseñanzas.
La colección Creación literaria de la Editorial Siglo XXI nos ha brindado la oportunidad de leer éste maravilloso libro llamado "Corriente Alterna" que aún perteneciendo su contenido a artículos publicados por Paz en períodos correspondientes a tiempos que superan los cuarenta años: 1959-1961 y 1965-1967, sus contenidos están plenamente vigentes y como un buen vino de reserva, no solo ha resistido los embates del tiempo, sino que han ganado en calidad y brillantez.
La estructura del libro se compone de tres partes, que si bien constituyen partes independientes, conforman un ensayo único:
1) Consagrada a la literatura y al arte.
2) Dedicada a ciertos temas contemporáneos (drogas, ateísmos)
3) A problemas de moral y política.
Octavio Paz, el poeta, el inolvidable poeta, delicado y clarividente, Octavio Paz el filósofo moralista, crítico y mordaz, Octavio Paz el ensayista y maestro de la palabra, merece siempre ser leído y aprender de sus enseñanzas.
Extraigo éstos pensamientos que dedica al agua, Octavio Paz agrega el agua a los elementos del paraíso que Huxley dibuja como las imágenes creadas por la luz:
"El agua, arquetipo del paraíso prenatal, imagen del regreso a la edad primera, símbolo de la mujer y sus poderes. El agua: calma, fertilidad, autoconocimiento y, también, pérdida, caída en la pérfida transparencia. En más de un pasaje, Baudelaire se detiene ante ésta visión: "aguas fugitivas, juegos de agua, cascadas armoniosas, el mar inmenso y azul, meciéndose, cantando, adormeciendo... La contemplación de ese abismo límpido es peligrosa para un espíritu amoroso de espacio y del cristal..."
Fragmento sorprendente si se piensa que el agua está asociada a la Gran Diosa de los mediterráneos: la hechicera pálida, la luna, Artemisa. El agua: el baño de Diana, la fuente fatal para Acteón y Sigfrido".
Buena lectura.