
No sabríamos decir cuanto debemos ya a ésta luz, que puede ser alta y terrible como un dios o declinar como animal de fuego hacia el crepúsculo, arrastrando con ello todo el cielo, hacia la linea donde no acaba ciertamente el mar.
(JOSE ANGEL VALENTE)

No sabríamos decir cuanto debemos ya a ésta luz, que puede ser alta y terrible como un dios o declinar como animal de fuego hacia el crepúsculo, arrastrando con ello todo el cielo, hacia la linea donde no acaba ciertamente el mar.
(JOSE ANGEL VALENTE)