MATISSE






La etapa intimista que Matisse encuentra en Niza entre los años 1917 y 1941 es desconocida, en ella Matisse busca la intimidad y el volumen de sus cuadros. Realmente las habitaciones de Niza son increíbles, un mundo lleno de sensaciones desde un interior (la habitación) y un exterior (el mar frecuentemente) que simbolizan nuestro interior y nuestro exterior; Matisse llega a introducirte en el volumen desde un ángulo superior, como si contempláramos nuestros flujos interiores-exteriores y viceversa con intimidad y a la vez con cierta objetividad, como si fuéramos un tercero que contempla la escena y a la vez se siente parte integrante de ella.

El color negro, despreciado por los impresionistas es recuperado por Matisse dotándolo de un protagonismo a veces exagerado como en el cuadro que nos acompaña. Realmente contemplar el color de "la vida alegre" y el del cuadro del interior de habitación con violín nos da ejemplo de los contrastes de un pintor maestro del uso del color y la luz.

;O)




La etapa intimista que Matisse encuentra en Niza entre los años 1917 y 1941 es desconocida, en ella Matisse busca la intimidad y el volumen de sus cuadros. Realmente las habitaciones de Niza son increíbles, un mundo lleno de sensaciones desde un interior (la habitación) y un exterior (el mar frecuentemente) que simbolizan nuestro interior y nuestro exterior; Matisse llega a introducirte en el volumen desde un ángulo superior, como si contempláramos nuestros flujos interiores-exteriores y viceversa con intimidad y a la vez con cierta objetividad, como si fuéramos un tercero que contempla la escena y a la vez se siente parte integrante de ella.

El color negro, despreciado por los impresionistas es recuperado por Matisse dotándolo de un protagonismo a veces exagerado como en el cuadro que nos acompaña. Realmente contemplar el color de "la vida alegre" y el del cuadro del interior de habitación con violín nos da ejemplo de los contrastes de un pintor maestro del uso del color y la luz.

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