TITANES DEL MAR





Tuve que detener mi bicicleta al contemplar una gran cantidad de personas bañándose ante un mar que parecía enfadado y que mostraba su enfado con unas altas olas que rompían como babiecas al galope, esa tarde en que el crepúsculo sombreaba las heridas de algunos surfistas dándole categoría de guerreros del mar, escribí éste poema:

TITANES DEL MAR

Son titanes del mar,
en equilibrio
sobre sus tiburones de madera,
se deslizan
sobre la cúspide
de unas olas engreídas,
majestuosos atletas
que se admiran por la belleza
y la fuerza
con que dominan la naturaleza encrespada,
durante segundos
su figura es la divinidad,
hasta que al perder
la naturaleza su enfado,
caen a la condición de humanos.

(Víctor Pérez)



Tuve que detener mi bicicleta al contemplar una gran cantidad de personas bañándose ante un mar que parecía enfadado y que mostraba su enfado con unas altas olas que rompían como babiecas al galope, esa tarde en que el crepúsculo sombreaba las heridas de algunos surfistas dándole categoría de guerreros del mar, escribí éste poema:

TITANES DEL MAR

Son titanes del mar,
en equilibrio
sobre sus tiburones de madera,
se deslizan
sobre la cúspide
de unas olas engreídas,
majestuosos atletas
que se admiran por la belleza
y la fuerza
con que dominan la naturaleza encrespada,
durante segundos
su figura es la divinidad,
hasta que al perder
la naturaleza su enfado,
caen a la condición de humanos.

(Víctor Pérez)