
¡Bravísimo Alberto! Ahora entiendo plenamente el sentido del apodo con que en 2007 una enfervorizada prensa italiana le llamó: "Il Narratore" El contador, el narrador de su propia historia, de su ascenso al eterno Olimpo de unos pocos ciclistas de la historia. Cada frase es una sentencia, en cada pedalada y cada victoria está narrando su propio mito. Contemplar a Contador pedaleando como enorme "grimpeur" ha enamorado hasta eal mismísimo presidente de la República Francesa.Chapeau!

¡Bravísimo Alberto! Ahora entiendo plenamente el sentido del apodo con que en 2007 una enfervorizada prensa italiana le llamó: "Il Narratore" El contador, el narrador de su propia historia, de su ascenso al eterno Olimpo de unos pocos ciclistas de la historia. Cada frase es una sentencia, en cada pedalada y cada victoria está narrando su propio mito. Contemplar a Contador pedaleando como enorme "grimpeur" ha enamorado hasta eal mismísimo presidente de la República Francesa.Chapeau!