



CRÓNICA URGENTE Y DESESPERADA DE UNA CANCIÓN DE AMOR Y MUERTE: Lili Marlene
Allá donde solo tiene sentido la añoranza y el recuerdo de lo lejano, diariamente sonaba los sones de una canción en la voz de una seductora mujer que acariciaba el alma de los contendientes en el desierto. Sin remedio, poco antes de las diez de la noche desde Radio Belgrado tomada por las tropas alemanas, se difundía hasta las arenas del desierto la melodía que anunciaba la caída del día y el comienzo de la noche, como el eterno juego del Eros y el Tánatos, la música y la letra de ésta canción que se convertiría en el estandarte de la paz: “La única contribución positiva dada por los nazis al mundo” según el escritor norteamericano John Steinbeck.
La canción escrita en 1915 por Hans Leip y musicada en los treinta por Norbert Schultze, un compositor nazi muy conocido por dar impulso a las bombas alemanas en Inglaterra con su música, es interpretada por primera vez por la alemana Lale Andersen, una cantante enamorada de un judío. La canción se origina en dos amores de Leip (Lili y Marleen) dos amores fracasados, aunque algunos lo atribuyen al amor platónico sobre una sobrina de Sigmund Freud que se casó con uno de sus mejores amigos.
Versionada a 48 idiomas, es con la cantante y actriz alemana nacionalizada norteamericana Marlene Dietrich con la que alcanza su mayor resonancia internacional, una canción alemana nacionalizada para los aliados por una cantante contraria a los nazis y nacionalizada norteamericana. Es una usurpación en toda regla, es un botín de un valor incalculable. Una canción escrita para dar cobijo al alma atormentada por la lejanía y la soledad de los soldados alemanes que describe la necesidad de rescatar un amor perdido o lo que es lo mismo de volver a casa, se convierte en una canción de paz y esperanza para el mundo occidental. Los aliados han ganado la guerra, y como Elena de Troya, Lili es apropiada para el mundo libre.
Delante del cuartel
Frente al portalón
Había una farola,
Y si ésta estuviera todavía,
Allí nos volveríamos a ver.
Junto a esa farola nos gustaría estar
Como antes, Lili Marleen.
Nuestras dos sombras
Parecían una sola;
Cuánto nos queríamos
Todos lo podían ver.
Que todo el mundo nos vea
Cuando en la farola estemos otra vez,
Como antes, Lili Marleen.
El centinela me avisa:
Están tocando a retreta,
¡puede costarte tres días!
Sí, camarada, ya voy.
Entonces nos dijimos adiós.
Cuanto desearía ir contigo,
Contigo, Lili Marleen.
La farola conoce tus pasos,
Tu delicado caminar.
Todas las noches se enciende,
Pero a mí me olvidó ya.
Si algo me pasara un día,
Junto a la farola, ¿quién estará
Contigo, Lili Marleen?
Del espacio silencioso,
Del fondo de la tierra
Me levanta como en un sueño
Tu boca enamorada.
Cuando se arremolinen las nieblas tardías,
Junto a la farola yo estaré
Como antes, Lili Marleen.
Esta versión alemana es la única que conserva en su última estrofa el triunfo de la muerte, por ello, desapareció del resto de las versiones no alemanas.
Una canción inolvidable, una canción de un joven guerrero cantada por una mujer, una canción de una unidad bajo una farola que se desgarra en dos mitades que se buscan eternamente sin jamás encontrarse, como la realidad y el deseo, como el Eros y el Tánatos, como la vida y la muerte, como los alemanes y los ingleses, como Lale Andersen y Marlene Dietrich, pero que al final se encuentran cuando suena …wie einst, LILI MARLEEN.
GRACIAS A ROSA SALA ROSE POR SU LIBRO LILIMARLEEN-CANCION DE AMOR Y MUERTE.




CRÓNICA URGENTE Y DESESPERADA DE UNA CANCIÓN DE AMOR Y MUERTE: Lili Marlene
Allá donde solo tiene sentido la añoranza y el recuerdo de lo lejano, diariamente sonaba los sones de una canción en la voz de una seductora mujer que acariciaba el alma de los contendientes en el desierto. Sin remedio, poco antes de las diez de la noche desde Radio Belgrado tomada por las tropas alemanas, se difundía hasta las arenas del desierto la melodía que anunciaba la caída del día y el comienzo de la noche, como el eterno juego del Eros y el Tánatos, la música y la letra de ésta canción que se convertiría en el estandarte de la paz: “La única contribución positiva dada por los nazis al mundo” según el escritor norteamericano John Steinbeck.
La canción escrita en 1915 por Hans Leip y musicada en los treinta por Norbert Schultze, un compositor nazi muy conocido por dar impulso a las bombas alemanas en Inglaterra con su música, es interpretada por primera vez por la alemana Lale Andersen, una cantante enamorada de un judío. La canción se origina en dos amores de Leip (Lili y Marleen) dos amores fracasados, aunque algunos lo atribuyen al amor platónico sobre una sobrina de Sigmund Freud que se casó con uno de sus mejores amigos.
Versionada a 48 idiomas, es con la cantante y actriz alemana nacionalizada norteamericana Marlene Dietrich con la que alcanza su mayor resonancia internacional, una canción alemana nacionalizada para los aliados por una cantante contraria a los nazis y nacionalizada norteamericana. Es una usurpación en toda regla, es un botín de un valor incalculable. Una canción escrita para dar cobijo al alma atormentada por la lejanía y la soledad de los soldados alemanes que describe la necesidad de rescatar un amor perdido o lo que es lo mismo de volver a casa, se convierte en una canción de paz y esperanza para el mundo occidental. Los aliados han ganado la guerra, y como Elena de Troya, Lili es apropiada para el mundo libre.
Delante del cuartel
Frente al portalón
Había una farola,
Y si ésta estuviera todavía,
Allí nos volveríamos a ver.
Junto a esa farola nos gustaría estar
Como antes, Lili Marleen.
Nuestras dos sombras
Parecían una sola;
Cuánto nos queríamos
Todos lo podían ver.
Que todo el mundo nos vea
Cuando en la farola estemos otra vez,
Como antes, Lili Marleen.
El centinela me avisa:
Están tocando a retreta,
¡puede costarte tres días!
Sí, camarada, ya voy.
Entonces nos dijimos adiós.
Cuanto desearía ir contigo,
Contigo, Lili Marleen.
La farola conoce tus pasos,
Tu delicado caminar.
Todas las noches se enciende,
Pero a mí me olvidó ya.
Si algo me pasara un día,
Junto a la farola, ¿quién estará
Contigo, Lili Marleen?
Del espacio silencioso,
Del fondo de la tierra
Me levanta como en un sueño
Tu boca enamorada.
Cuando se arremolinen las nieblas tardías,
Junto a la farola yo estaré
Como antes, Lili Marleen.
Esta versión alemana es la única que conserva en su última estrofa el triunfo de la muerte, por ello, desapareció del resto de las versiones no alemanas.
Una canción inolvidable, una canción de un joven guerrero cantada por una mujer, una canción de una unidad bajo una farola que se desgarra en dos mitades que se buscan eternamente sin jamás encontrarse, como la realidad y el deseo, como el Eros y el Tánatos, como la vida y la muerte, como los alemanes y los ingleses, como Lale Andersen y Marlene Dietrich, pero que al final se encuentran cuando suena …wie einst, LILI MARLEEN.
GRACIAS A ROSA SALA ROSE POR SU LIBRO LILIMARLEEN-CANCION DE AMOR Y MUERTE.