
Las tradiciones orales, los cuentos contados a la luz de un fuego o en las noches de luna menguante se pierden en el tiempo. Su antigüedad nos desvela que la mente y el corazón del hombre siempre ha estado por conocer y compartir las historias de otros, que son al fin y al cabo, como miembros de una misma especie, la historia de nosotros mismos.
Es por ello que os quiero agasajar con una bella historia que he encontrado de "cuentería" campesina de nuestra América Latina:
"A una mujer se le muere el marido y entonces empieza en la sala rodeada de vecinas. Y ella decía:
- ¡Ay! ¡mundo!¡mundo!,¡cómo te los llevas y de los más gorditos!...
Y las vecinas la consolaban. Y ella de lo más angustiada seguía diciendo:
- ¡Ay! ¡mundo!¡mundo!, cómo te los llevas y de los más gorditos!...
Y era que el gato se llamaba "mundo" y le estaba cargando con los chicharrones que tenía en la cocina. Y ella por atender a las amigas, veía como el gato le estaba chupando los mejores chicharrones."
Realmente delicioso, ¿no?, y más deliciosos debían estar los chicharrones de la buena señora;O)

Las tradiciones orales, los cuentos contados a la luz de un fuego o en las noches de luna menguante se pierden en el tiempo. Su antigüedad nos desvela que la mente y el corazón del hombre siempre ha estado por conocer y compartir las historias de otros, que son al fin y al cabo, como miembros de una misma especie, la historia de nosotros mismos.
Es por ello que os quiero agasajar con una bella historia que he encontrado de "cuentería" campesina de nuestra América Latina:
"A una mujer se le muere el marido y entonces empieza en la sala rodeada de vecinas. Y ella decía:
- ¡Ay! ¡mundo!¡mundo!,¡cómo te los llevas y de los más gorditos!...
Y las vecinas la consolaban. Y ella de lo más angustiada seguía diciendo:
- ¡Ay! ¡mundo!¡mundo!, cómo te los llevas y de los más gorditos!...
Y era que el gato se llamaba "mundo" y le estaba cargando con los chicharrones que tenía en la cocina. Y ella por atender a las amigas, veía como el gato le estaba chupando los mejores chicharrones."
Realmente delicioso, ¿no?, y más deliciosos debían estar los chicharrones de la buena señora;O)