

Camino dispuesto a ver si fue un mal sueño la desaparición de la cafetería y librería Erwaya, me adentro a esa calle sin salida con nombre acorde con el ánimo que tantas veces nos merodea y nos convierte en pura melancolía; es la C/ Afligidos, junto a la Catedral de Málaga. Erwaya es un dialecto marroquí llamado hassiniya y significa en castellano "cuento maravilloso". Me situo frente a la entrada donde los cristales oscuros por la transparencia de las sombras del interior solo reflejan un papel con unas palabras que las leo con ansiedad y temor. Os las envío también a vosotros, ahí van:
"LA UTOPIA ES ESE LUGAR HACIA EL QUE CAMINAS SIN JAMAS LLEGAR A ÉL, PORQUE ES COMO LA LINEA DEL HORIZONTE: AVANZAS HACIA ELLA DIEZ PASOS Y ELLA SE CORRE OTRO DIEZ PASOS. ¿Y PARA QUE SIRVE LA UTOPIA? PARA CAMINAR.
HAY QUE TENER LA CERTEZA DE QUE ES INALCANZABLE. PORQUE SI NO SABEMOS CLAVAR LA MIRADA MÁS ALLÁ DE LA INFAMIA PARA ADIVINAR OTRO MUNDO ... NOS PARALIZAREMOS"
(Eduardo Galeano)
Intento memorizar esas palabras que impactan en mi mente, temiendo olvidarlas (que ésto de la edad es lo que tiene) busco un papel para copiarlas, encuentro un expositor de postales gratuitas que anuncian sitios de ocio o placer, escojo tres:
Dream's, Mala fama y Champañería Burbujas, es ésta última la que me sirve en su reverso como espacio para copiar las palabras de Galeano. En su anverso, dos figuras color violeta claro se contemplan mientras sus manos permanecen unidas, sus asientos son burbujas suspendidas en una atmósfera azul-oscuro-casinegro iluminada por un sol.
Abandono la calle Afligidos deseando MUCHA SUERTE a Antonio, Carlos y Elena en la singladura de su viaje. Atrás dejaron un cuento maravilloso, que como todos los cuentos nos deja un agradable tiempo para recordar y que tiene un bello final como es éstas palabras de Eduardo Galeano que me inspiran y me enseñann también a mi el camino.
En C/ Larios me cruzo con una manifestación que clama justicia (¿o venganza?) frente a la invasión desmedida de Israel en Gaza.
Las palabras siguen en mi mente frente a las infamias y frente a aquellos (de uno y otro lado) que olvidaron demasiado pronto, caminar con la utopía como motor.


Camino dispuesto a ver si fue un mal sueño la desaparición de la cafetería y librería Erwaya, me adentro a esa calle sin salida con nombre acorde con el ánimo que tantas veces nos merodea y nos convierte en pura melancolía; es la C/ Afligidos, junto a la Catedral de Málaga. Erwaya es un dialecto marroquí llamado hassiniya y significa en castellano "cuento maravilloso". Me situo frente a la entrada donde los cristales oscuros por la transparencia de las sombras del interior solo reflejan un papel con unas palabras que las leo con ansiedad y temor. Os las envío también a vosotros, ahí van:
"LA UTOPIA ES ESE LUGAR HACIA EL QUE CAMINAS SIN JAMAS LLEGAR A ÉL, PORQUE ES COMO LA LINEA DEL HORIZONTE: AVANZAS HACIA ELLA DIEZ PASOS Y ELLA SE CORRE OTRO DIEZ PASOS. ¿Y PARA QUE SIRVE LA UTOPIA? PARA CAMINAR.
HAY QUE TENER LA CERTEZA DE QUE ES INALCANZABLE. PORQUE SI NO SABEMOS CLAVAR LA MIRADA MÁS ALLÁ DE LA INFAMIA PARA ADIVINAR OTRO MUNDO ... NOS PARALIZAREMOS"
(Eduardo Galeano)
Intento memorizar esas palabras que impactan en mi mente, temiendo olvidarlas (que ésto de la edad es lo que tiene) busco un papel para copiarlas, encuentro un expositor de postales gratuitas que anuncian sitios de ocio o placer, escojo tres:
Dream's, Mala fama y Champañería Burbujas, es ésta última la que me sirve en su reverso como espacio para copiar las palabras de Galeano. En su anverso, dos figuras color violeta claro se contemplan mientras sus manos permanecen unidas, sus asientos son burbujas suspendidas en una atmósfera azul-oscuro-casinegro iluminada por un sol.
Abandono la calle Afligidos deseando MUCHA SUERTE a Antonio, Carlos y Elena en la singladura de su viaje. Atrás dejaron un cuento maravilloso, que como todos los cuentos nos deja un agradable tiempo para recordar y que tiene un bello final como es éstas palabras de Eduardo Galeano que me inspiran y me enseñann también a mi el camino.
En C/ Larios me cruzo con una manifestación que clama justicia (¿o venganza?) frente a la invasión desmedida de Israel en Gaza.
Las palabras siguen en mi mente frente a las infamias y frente a aquellos (de uno y otro lado) que olvidaron demasiado pronto, caminar con la utopía como motor.