KM 0




Risas y encuentros,
aciertos en el tiempo,
afortunados desaciertos
de la previsión climatica,
a veces tan erráticos
en sus pronósticos,
lo cierto fue el acierto
del espacio elegido,
de los reencuentros
mojados por la magia culinaria
de nuestro Motril,
donde la Trini, con maestría,
nos agasajó
con migas entre amigos y amigas,
de chorizo y morcilla,
de exquisitas quisquillas,
de pimientos y tomates
de nuestra fértil y rica Vega,
de unos callos pa quitá er sentío,
todo fue en el Km 0, como el origen,
como el comienzo,
allí aprendí a no desperdiciar
la parte verde de la cebolleta,
allí rodeados de amistad y compañerismo,
constituimos una amalgama múltiple,
ingente, diversa y rica
de maestros y aprendices,
de químicos y funcionarios,
de poetas,
y de hasta un juez de las aguas,
a la vez hombre matrón,
profesor y en sus ratos libres
que muchos tiene,
hasta ejerce de obispo mormón;
todo muy entrañable,
todo como deseé, a veces los sueños
entretejidos con los hilos invisibles
de la amistad,
convierten en realidad
nuestros deseos
y es cuando siento y tiene sentido
el milagro de vivir.


Risas y encuentros,
aciertos en el tiempo,
afortunados desaciertos
de la previsión climatica,
a veces tan erráticos
en sus pronósticos,
lo cierto fue el acierto
del espacio elegido,
de los reencuentros
mojados por la magia culinaria
de nuestro Motril,
donde la Trini, con maestría,
nos agasajó
con migas entre amigos y amigas,
de chorizo y morcilla,
de exquisitas quisquillas,
de pimientos y tomates
de nuestra fértil y rica Vega,
de unos callos pa quitá er sentío,
todo fue en el Km 0, como el origen,
como el comienzo,
allí aprendí a no desperdiciar
la parte verde de la cebolleta,
allí rodeados de amistad y compañerismo,
constituimos una amalgama múltiple,
ingente, diversa y rica
de maestros y aprendices,
de químicos y funcionarios,
de poetas,
y de hasta un juez de las aguas,
a la vez hombre matrón,
profesor y en sus ratos libres
que muchos tiene,
hasta ejerce de obispo mormón;
todo muy entrañable,
todo como deseé, a veces los sueños
entretejidos con los hilos invisibles
de la amistad,
convierten en realidad
nuestros deseos
y es cuando siento y tiene sentido
el milagro de vivir.