Ausencia







Llevo surcos gimiendo,

por la angustia

de tu ausencia.


Están mis montañas llenas,

tienen dolor,

claman clemencia.


Porque tu abriste

surcos,

en mi tierra desierta,

cuando fue mi amanecer

como yo no lo quisiera.


Ven y calma

este dolor

de mis surcos

y montañas,


y...

quita este ardor

de todas mis entrañas.







Llevo surcos gimiendo,

por la angustia

de tu ausencia.


Están mis montañas llenas,

tienen dolor,

claman clemencia.


Porque tu abriste

surcos,

en mi tierra desierta,

cuando fue mi amanecer

como yo no lo quisiera.


Ven y calma

este dolor

de mis surcos

y montañas,


y...

quita este ardor

de todas mis entrañas.