Parque Nacional Picos de Europa cumple 90 años





Picos de Europa, primer parque español, cumple 90 años

El Parque Nacional de los Picos de Europa, el primero de los creados en España y el de mayor número de grandes vertebrados, cumple mañana 90 años.El Parque Nacional de los Picos de Europa, el primero de los creados en España y el de mayor número de grandes vertebrados, cumple mañana 90 años en un excelente estado, aunque parcialmente ensombrecido por la crisis de uno de sus habitantes: el urogallo, informa Efe.

Los tres macizos de los Picos de Europa y las cabeceras de los ríos Cares, Sella y Deva integran un territorio de 64.600 hectáreas, donde se asientan doce pueblos de León, seis de Asturias y dos de Cantabria, en un paisaje espectacular que hace 1.200 años fue clave en la historia de España.

El 22 de Julio de 1918 se declaró Parque Nacional de la Montaña de Covadonga a un paraje montañoso, dentro del cual quedaban incluidos los núcleos habitados de Covadonga (Asturias) y Caín (León), ámbitos de agreste belleza, relacionados con la propia historia de España, que entonces celebraba el 12 centenario de la batalla que inició la Reconquista.

En Covadonga estaba la cueva desde la que Pelayo derrotó a un destacamento musulmán y cerca de Caín la ermita de La Corona, donde Pelayo fue coronado rey.
El parque pasó a denominarse de los Picos de Europa en 1995, cuando se amplió a los tres macizos de los Picos y las cabeceras de los ríos, englobando un riquísimo elenco de flora y fauna y 20 poblaciones, donde habitan 1.264 habitantes, según datos del director del Parque, Rodrigo Suárez.

Evolución de la población

Según Suárez, la evolución de la población es descendente, pero más contenida que en el entorno, porque el propio Parque Nacional contribuye a darle atractivo turístico y promueve empleo con sus iniciativas de mantenimiento e información a los distintos visitantes: «Tenemos 790.000 visitas al año, según los datos del 2007, y la cifra puede crecer algo, pero de forma limitada. Hay que compaginar la explotación económica de los lugares con la calidad ambiental. De no ser así, nos cargaríamos el recurso».
La ubicación geográfica, las diferencias de altitud desde los 75 metros sobre el nivel del mar de Peñamellera Baja hasta 2.646 en Torrecerredo y las peculiares formaciones geológicas hacen que en este espacio confluyan desde los ambientes alpino y subalpino al bosque atlántico y microclimas mediterráneos.
Entre la fauna, Suárez destaca el rebeco, el oso, el lobo, el urogallo, e incluso el quebrantahuesos, cada vez más asiduo en el parque, aunque no nidificante:«Hay censadas 212 especies de vertebrados. En general tenemos poblaciones en buen estado, si bien en el caso del urogallo se registra aquí el acusado declive, común al resto de la región».Y añade: «En la Cordillera había 582 machos de urogallo censados en 1982, pero en la actualidad tal vez no queden ni doscientos. La situación es muy difícil y en ella influyen distintos factores».

A destacar indudablemente el monasterio de Santo Toribio en el valle de Liébana a parte del queso picón, que ya recordamos:

"Si la peña de la Ventosa fuera de queso picón, ya se la habrían comido Peñarrubia y La Masón"

¡Viva Cantabria!



Picos de Europa, primer parque español, cumple 90 años

El Parque Nacional de los Picos de Europa, el primero de los creados en España y el de mayor número de grandes vertebrados, cumple mañana 90 años.El Parque Nacional de los Picos de Europa, el primero de los creados en España y el de mayor número de grandes vertebrados, cumple mañana 90 años en un excelente estado, aunque parcialmente ensombrecido por la crisis de uno de sus habitantes: el urogallo, informa Efe.

Los tres macizos de los Picos de Europa y las cabeceras de los ríos Cares, Sella y Deva integran un territorio de 64.600 hectáreas, donde se asientan doce pueblos de León, seis de Asturias y dos de Cantabria, en un paisaje espectacular que hace 1.200 años fue clave en la historia de España.

El 22 de Julio de 1918 se declaró Parque Nacional de la Montaña de Covadonga a un paraje montañoso, dentro del cual quedaban incluidos los núcleos habitados de Covadonga (Asturias) y Caín (León), ámbitos de agreste belleza, relacionados con la propia historia de España, que entonces celebraba el 12 centenario de la batalla que inició la Reconquista.

En Covadonga estaba la cueva desde la que Pelayo derrotó a un destacamento musulmán y cerca de Caín la ermita de La Corona, donde Pelayo fue coronado rey.
El parque pasó a denominarse de los Picos de Europa en 1995, cuando se amplió a los tres macizos de los Picos y las cabeceras de los ríos, englobando un riquísimo elenco de flora y fauna y 20 poblaciones, donde habitan 1.264 habitantes, según datos del director del Parque, Rodrigo Suárez.

Evolución de la población

Según Suárez, la evolución de la población es descendente, pero más contenida que en el entorno, porque el propio Parque Nacional contribuye a darle atractivo turístico y promueve empleo con sus iniciativas de mantenimiento e información a los distintos visitantes: «Tenemos 790.000 visitas al año, según los datos del 2007, y la cifra puede crecer algo, pero de forma limitada. Hay que compaginar la explotación económica de los lugares con la calidad ambiental. De no ser así, nos cargaríamos el recurso».
La ubicación geográfica, las diferencias de altitud desde los 75 metros sobre el nivel del mar de Peñamellera Baja hasta 2.646 en Torrecerredo y las peculiares formaciones geológicas hacen que en este espacio confluyan desde los ambientes alpino y subalpino al bosque atlántico y microclimas mediterráneos.
Entre la fauna, Suárez destaca el rebeco, el oso, el lobo, el urogallo, e incluso el quebrantahuesos, cada vez más asiduo en el parque, aunque no nidificante:«Hay censadas 212 especies de vertebrados. En general tenemos poblaciones en buen estado, si bien en el caso del urogallo se registra aquí el acusado declive, común al resto de la región».Y añade: «En la Cordillera había 582 machos de urogallo censados en 1982, pero en la actualidad tal vez no queden ni doscientos. La situación es muy difícil y en ella influyen distintos factores».

A destacar indudablemente el monasterio de Santo Toribio en el valle de Liébana a parte del queso picón, que ya recordamos:

"Si la peña de la Ventosa fuera de queso picón, ya se la habrían comido Peñarrubia y La Masón"

¡Viva Cantabria!